Kaufmann presenta en Chile la nueva Clase S de Mercedes-Benz, el sedán insignia de la marca que llega renovado en más de la mitad de sus componentes y con un sistema operativo propio desarrollado junto a NVIDIA. Un lanzamiento que coincide con el 140 aniversario de Mercedes-Benz y que posiciona al país dentro de una gira global de 140 destinos.
Compartir
Hay autos que se venden y hay autos que se anuncian. La nueva Clase S de Mercedes-Benz pertenece a la segunda categoría. Su llegada a Chile en marzo de 2026 no es solo un lanzamiento comercial. Es, además, un ejercicio de posicionamiento desplegado en 140 ciudades del mundo para conmemorar los 140 años desde que Carl Benz patentó el primer automóvil. Chile figura en esa lista. Kaufmann presenta el modelo en un momento en que los sedanes de lujo enfrentan presión creciente desde los SUV premium y los eléctricos. La respuesta de Mercedes-Benz es directa: renovar casi todo sin cambiar lo que hace grande a este auto.
MB.OS: cuando un auto se convierte en computador
La apuesta tecnológica más relevante de la nueva Clase S no tiene volante ni carrocería. Es software. El Mercedes-Benz Operating System (MB.OS) fue desarrollado junto a NVIDIA. Su función es centralizar en una sola arquitectura todos los sistemas del vehículo: asistencia, seguridad, infoentretenimiento y confort. Es un giro significativo para una industria que durante décadas operó con sistemas fragmentados. Además, implica que Mercedes-Benz prescinde de proveedores externos para lo que considera el núcleo de su producto.
El resultado más visible es la suite MB.DRIVE. Entre otras funciones, permite detectar espacios de estacionamiento sin demarcación visible. También asiste al conductor para salir de un estacionamiento aparcado manualmente. No es conducción autónoma, pero se acerca más de lo que la mayoría de los competidores ofrece hoy en este segmento.

Una identidad visual que abandona la discreción calculada
Durante años, la Clase S apostó por una elegancia contenida. Esta generación, en cambio, corrige ese rumbo con decisión. Por primera vez en la historia del modelo, la estrella erguida sobre el capó se ilumina. La parrilla, además, crece un 20% y también incorpora iluminación. Los faros DIGITAL LIGHT con tecnología microLED amplían el campo de visión en aproximadamente un 40%. En luz de carretera alcanzan hasta 600 metros, una cifra que supera los estándares habituales del segmento.
En el exterior se suman llantas de aleación de 20 pulgadas en diseño multirradio en negro mate y neumáticos con propiedades acústicas optimizadas en medidas 255/45 R19 delante y 285/40 R19 detrás. El sistema MAGIC VISION CONTROL calienta el limpiaparabrisas y regula el agua de forma inteligente. Por su parte, el servocierre amortigua el sonido de las puertas hasta casi eliminarlo. Son detalles que el comprador de este segmento nota, aunque difícilmente los mencione.
El interior: donde el lujo se vuelve argumento de venta
Si hay un terreno en que la nueva Clase S de Mercedes-Benz juega entre los más grandes, es el habitáculo. El MBUX Superscreen integra en una superficie continua de cristal la pantalla central de 14,4 pulgadas y la del acompañante. La interfaz Zero Layer prescinde de menús anidados y apoya la navegación con Google Maps. El sistema de audio Burmester 3D, por su parte, entrega 710 vatios distribuidos en 15 altavoces.
Las plazas traseras son, posiblemente, el argumento más poderoso del modelo. Pantallas independientes de 13,1 pulgadas, mandos desmontables y videoconferencia integrada convierten al sedán en una oficina funcional en movimiento. En el segmento ejecutivo, ese atributo no es cosmético sino decisivo. Además, el cinturón de seguridad es calefactado y el sistema de purificación de aire renueva el habitáculo cada 90 segundos aproximadamente. El paquete AIR-BALANCE enriquece el aire con iones de oxígeno. El sistema ENERGIZING AIR CONTROL, en tanto, filtra el habitáculo con capas de carbón activo.

Seguridad de referencia en la nueva Clase S de Mercedes-Benz
En materia de seguridad, la nueva Clase S de Mercedes-Benz mantiene el estándar que la convirtió en referencia mundial. Incluye doce airbags de serie y sistemas PRE-SAFE con cámaras inflables para reducir el impacto lateral. Además, incorpora detección de punto ciego Plus con frenado ante colisión inminente y asistente activo de distancia DISTRONIC. La dirección del eje trasero se adapta hasta 4,5°. Por último, el capó activo se eleva en determinadas situaciones de accidente para proteger a peatones, un recordatorio de que la ingeniería de seguridad también piensa en quienes están fuera del auto.
Versiones disponibles y red de respaldo en Chile
La nueva Clase S de Mercedes-Benz llega a Chile en dos versiones: la S 450 4MATIC y la S 580, ambas en configuración larga con motorizaciones bencineras. La S 450 4MATIC monta un motor de seis cilindros en línea de 2.999 cm³ con 367 cv y 500 Nm de torque. La transmisión es automática 9G-TRONIC con tracción integral. Cubre el 0 a 100 km/h en 5,1 segundos y alcanza 250 km/h en modo AMG Driver. El consumo mixto declarado es de 11,2 km/l, con estanque de 65 litros y maletero de 550 litros.
La versión S 580 4MATIC estrena un nuevo motor V8 de 4,0 litros biturbo, capaz de generar 530 cv con una aceleración de 0 a 100 km/h en aproximadamente 4 segundos.




