Política
17 de Marzo de 2026De los gritos en la Sala a la reconciliación en un almuerzo: la DC reordena sus filas tras el apoyo de Camaño a la derecha para presidir la Cámara
El apoyo del diputado Felipe Camaño (independiente-DC) a la candidatura de Jorge Alessandri desató gritos de “traidor” desde la oposición y tensionó al bloque progresista. Sin embargo, hoy la bancada democratacristiana optó por bajar la intensidad y recomponer relaciones en un almuerzo interno, en medio de recriminaciones por la pérdida de espacios en las comisiones y acusaciones de vetos desde la derecha.
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“¡Traidor!”, “¡vendido!”, le gritaron diputados del bloque progresista a su colega Felipe Camaño (independiente-DC), luego de que se revelara la votación de la directiva de la Cámara de Diputadas y Diputados el miércoles pasado. La pantalla, que transparentó quién votó por quién, mostró que el parlamentario había roto su palabra con la izquierda y respaldado la candidatura del oficialista Jorge Alessandri (UDI) a cambio de ocupar la vicepresidencia de la Cámara.
El parlamentario, que representa a Ñuble, se dirigió —entre los gritos de sus colegas— hacia el ala derecha de la Sala, donde se ubican las bancadas de la UDI, Renovación Nacional, Evópoli, Republicanos y el Partido Social Cristiano, y estrechó la mano de varios de ellos.
Durante los días siguientes, la relación entre los parlamentarios opositores y Camaño fue tensa. Varios reconocieron que fue un golpe duro perder la testera de la Cámara, y más aún en esas condiciones. En la bancada de independientes DC, si bien no había un enojo explícito con el parlamentario, sí se consideraba necesario un encuentro para limar asperezas.
Fue en esa línea que, durante esta jornada, se realizó un almuerzo convocado a las 13:00 horas, al que asistieron todos los miembros de la bancada, instancia que sirvió para recomponer relaciones.
El almuerzo DC
Jorge Díaz, Cristian Mella, Javier Muñoz, Priscilla Castillo, Álvaro Ortiz, Patricio Pinilla, Héctor Barría y Felipe Camaño llegaron hasta el comedor de la Democracia Cristiana en el Congreso para reunirse y conversar, en primer lugar, sobre la organización de las votaciones en las comisiones de la Cámara.
Sin embargo, el tema inevitable surgió rápidamente: qué postura adoptar como bancada frente a Camaño, considerando el enojo de las demás fuerzas opositoras.
Fuentes presentes en la instancia aseguran que la conversación se dio en buen tono. Se puso sobre la mesa el clima de polarización que atraviesa la Cámara y la necesidad de no seguir proyectando divisiones internas.
El diputado Héctor Barría comentó a The Clinic que en la instancia “hubo mucho diálogo, mucha conversación”. En esa línea, explicó que un factor clave para limar asperezas fue mirar el escenario político más amplio: “Cuando tenemos un país con polarizaciones y enfrentamientos, con una sociedad política que parece querer replicar el programa Sin Filtro en todas las instancias, con diálogo y conversación las cosas se pueden ir mejorando”.
Barría agregó que “si estamos en un juego de quién tiene más o menos culpa, esto no va a tener fin. Y nosotros, si queremos proyectar una DC que le dé sensatez al ambiente político, tenemos que partir dando el ejemplo”.
Sobre la situación con Camaño, el parlamentario fue categórico: “Es una situación para nosotros ya superada”.

“La derecha hoy está vetando algunos nombres”
A pesar de la planificación y del gesto de Camaño hacia el oficialismo, la DC no logró quedarse con ninguna presidencia de comisión, como esperaba.
De hecho, el propio Barría señala que él era uno de los nombres considerados para liderar la comisión de Educación, pero fue vetado por la derecha. “La derecha hoy está vetando algunos nombres. En mi caso, no quisieron que presidiera Educación”, afirmó.
En esa línea, agregó que “no voy a aceptar que la derecha vete mi nombre por haber buscado un acuerdo de centroizquierda”, y sostuvo que “cuando se trata de acuerdos, estos deben ser amplios y generosos para todos, sin vetos”.
Finalmente, el único parlamentario fuera de la derecha que logró presidir una comisión fue el excandidato presidencial Jaime Mulet, quien también votó por Alessandri. Según se comenta en el Congreso, esto habría ocurrido tras un acuerdo para asegurar la continuidad de su partido, la Federación Regionalista Verde Social, que enfrenta riesgo de extinción tras no alcanzar el umbral electoral en las últimas parlamentarias, a cambio de presidir la comisión de Constitución.
El resto de las presidencias de comisión quedó en manos de la derecha: en Hacienda, el diputado republicano Agustín Romero; en Gobierno, la independiente Joanna Pérez; en Relaciones Exteriores, Stephan Schubert (Republicano); en Educación, Sergio Bobadilla (UDI); en Deportes, Marco Antonio Sulantay (UDI); y en Agricultura, Natalia Romero (UDI).



