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24 de Marzo de 2026Colegio de Arqueólogos responde a cuestionamientos del ministro de las Culturas: “El concepto de ‘permisología’ se ha instalado en el debate de forma tendenciosa”
Respondiendo a si el Colegio de Arqueólogos suponía una "piedra de tope" para tratar la "permisología", el ministro de Cultura, Francisco Undurraga, respondió que esperaba que así no fuera. En tanto, la institución de profesionales referida aseguró que desde hace años coincide en la necesidad de una reformulación en la normativa, pero también que, desde agosto de 2025, advierten falencias en el proyecto de Ley de Patrimonio. Asimismo, desmintió que hallazgos menores, como “tapitas de bebida”, sean motivos reales suyos para paralizar grandes obras.
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El pasado domingo, el ministro de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Francisco Undurraga, se refirió a su urgencia por promulgar la Ley de Patrimonio y a la cuestionada “permisología” y, dentro de ese ámbito, al rol del Colegio de Arqueólogas y Arqueólogos.
Consultado en una entrevista con El Mercurio por el peso del gremio de arqueólogos en esta materia y los hallazgos, por pequeños que sean, que pueden paralizar obras, el ministro Undurraga respondió: “Esas son las cosas que tenemos que evitar. Todos esos aspectos están contenidos en la Ley de Patrimonio”.
El secretario de Estado además replicó que espera que el Colegio de Arqueólogos no implique una “piedra de tope” sobre la nueva Ley de Patrimonio y los consecuentes cambios en el Consejo de Monumentos Nacionales.
En ese respecto, la presidenta del Colegio de Arqueólogas y Arqueólogos, Paulina Caro, contrarió que así sea, afirmando a The Clinic que “desde hace años nuestra postura ha sido que efectivamente la Ley requiere modificaciones, siendo necesario mejorar y agilizar sus procedimientos”.
Y aunque la presidenta valoró algunos de los objetivos de la iniciativa legislativa que hoy se encuentra en el Senado —tales como la actualización de categorías de protección, garantía de la efectiva salvaguarda de patrimonio cultural, y reconocimiento de los patrimonios de pueblos indígenas—, afirmó que estos “no se ven respaldados cabalmente por la actual propuesta”.
Los problemas de la iniciativa
Desde el Colegio de Arqueólogos, aseguraron que en agosto de 2025 expusieron “importantes debilidades” dentro del proyecto de ley —cuyas indicaciones fueron ingresadas en octubre de 2024—, ante la Comisión de Cultura, Patrimonio, Artes, Deporte y Recreaciones del Senado.
Entre ellas, mencionaron que el rediseño institucional reduciría gravemente las atribuciones del actual Consejo de Monumentos Nacionales, transformándose en el Consejo de los Patrimonios Cultural. “A pesar de ser un servicio con alta demanda, los cambios propuestos no explicitan la planta funcionaria necesaria”, explica Paulina Caro.
De esta forma, la presidenta eleva que se omite la competencia ambiental del Consejo de Monumentos Nacionales y su secretaría técnica, cuyas atribuciones serían traspasadas a las direcciones regionales, que “hoy no cuentan con la orgánica y el presupuesto necesario”.
Asimismo, denuncia que no quedan definidos los mecanismos de articulación para el Sistema de Evaluación Ambiental, existiendo poca aclaración sobre numerosas nuevas figuras de protección cultural. “Es más, no existe una armonización con la normativa ambiental, en cuanto a plazos, procedimientos y órgano con competencia ambiental”, asegura Caro.
Una de las críticas que expuso el ministro Undurraga en su entrevista fue respecto a la denominada “permisología”. El titular de Cultura dijo que “ha sido un gran daño para el crecimiento. Ante esto, la presidenta del gremio de arqueólogos responde que “el concepto de ‘permisología’, se ha instalado en el debate público de forma tendenciosa por parte del sector político que representa el actual gobierno, como un impedimento para el desarrollo del país, cuestionando el trabajo del Estado en la protección del medioambiente y el patrimonio”.
Sobre las “tapitas de bebida que paralizan obras”
En cuanto a la mención dentro del débate público en torno a “tapitas de bebida” que supuestamente paralizan obras importantes, el Colegio de Arqueólogos consideró “lamentable que se siga difundiendo desinformación” referida a ello.
“Esto deviene de los hallazgos registrados en el proyecto de Metro en Providencia”, explica Caro. “Allí el patrimonio sujeto a protección correspondió a restos materiales de finales del siglo XIX y principios del siglo XX (…) Las ‘tapitas de Coca-Cola’ son reflejo de la posterior compra de la Fábrica de Hielo y Cerveza Gluber y Cousiño por parte de CCU en 1902, y no fueron consideradas patrimonio arqueológico“.
“Esto evidencia cómo a través de información errónea se instala un rechazo a los trabajos arqueológicos y a la normativa ambiental en la opinión pública”, opina la presidenta, quien concluyó: “Como Colegio estamos disponibles para seguir aportando desde nuestro conocimiento académico y técnico a mejorar los procesos de modernización institucional que se requieran”.



