Política
31 de Marzo de 2026UDI presiona por recorte en el Congreso y realiza estudio de costos: casi $40 millones es el gasto extra por diputados nuevos desde reforma de Bachelet
En medio de la presión por recortar el gasto fiscal, la UDI puso sobre la mesa el costo del Congreso y propuso reducir el número de parlamentarios, apuntando a la reforma que amplió el Congreso en el segundo gobierno de Bachelet. En un informe elaborado por la bancada, advierten que el aumento de escaños “sigue implicando un costo adicional relevante” y subrayan que el gasto real es mayor, ya que “el principal componente del gasto no radica en la dieta parlamentaria”.
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La bancada de la UDI, en medio de las críticas al Gobierno del Presidente José Antonio Kast, le envió una carta al mandatario solicitando el ingreso de proyectos de ley orientados a la reducción del gasto fiscal. Entre ellos, proponen fusionar ministerios, postergar el pago de contribuciones y reducir la cantidad de parlamentarios.
Esto último se trata de una de las banderas que el partido ha impulsado en los últimos años. De hecho, en la bancada elaboraron un estudio que detalla cuánto gasta el Estado por cada parlamentario mensualmente. El análisis busca servir como insumo para que el Gobierno impulse esta medida.
Según se señala en el texto, tras la reforma al sistema político aprobada durante el segundo periodo de la expresidenta Michelle Bachelet —que reemplazó el sistema binominal—, la Cámara de Diputados pasó de 120 a 155 miembros, mientras que el Senado aumentó de 38 a 50 integrantes, generando un efecto que “resulta pertinente revisar”, como dicen en la bancada.
Esto, puesto que “el aumento de 47 parlamentarios sigue implicando un costo adicional relevante y de carácter permanente para el país”, se sostiene en el documento.
Con todo, el estudio reconoce que “en 2017 y 2018, diputados y senadores percibían una renta bruta de $9.121.806, la cual fue reducida posteriormente, en el contexto de las reformas impulsadas tras 2019 y la creación de mecanismos de fijación autónoma de remuneraciones, hasta alcanzar $7.348.983 en 2026”. Es decir, añade el documento, que dicha disminución “implica que, aunque aumenta el número de parlamentarios, el costo individual por concepto de dieta se reduce”.
El detalle del estudio de la UDI
En su primer recuadro, el estudio muestra la evolución del presupuesto del Congreso Nacional entre 2016 y 2026. Hace diez años, a la Cámara de Diputados se le asignaron $63.153.479.000, mientras que el Senado recibió $39.337.197.000.
Según la última Ley de Presupuestos —vigente para este año—, se estima que se destinaron $96.379.329.000 para la Cámara y $62.509.398.000 para el Senado.
Con esa misma ley, el estudio calcula que el costo directo por parlamentario —considerando dieta, personal de apoyo, asesorías externas y gastos operacionales— alcanza los $23,73 millones mensuales por diputado.
De acuerdo al estudio, en el caso de los senadores, bajo los mismos criterios, el costo directo asciende a $34,51 millones mensuales por cada uno.
Con todo, el análisis afirma que “el principal componente del gasto no radica en la dieta parlamentaria, sino en las asignaciones destinadas a financiar equipos de trabajo y el funcionamiento operativo, las que representan la mayor proporción del costo total por parlamentario”.
En esa línea, agrega que “estos montos no incluyen íntegramente los costos indirectos asociados al funcionamiento institucional del Congreso, tales como administración, infraestructura y servicios generales, por lo que el costo efectivo total es aún mayor”.
Así, por ejemplo, se indica que el total del aumento de recursos por 35 diputados adicionales con los costos actuales es de $39.866,5 millones por el periodo parlamentario (de 4 años).
A su vez, en el análisis se exhibe que el total del aumento de recursos por 12 senadores adicionales con los costos actuales corresponde a $39.755,52 millones por el periodo parlamentario (considerado de 8 años).

Consultado el diputado Jaime Coloma sobre el análisis realizado, asevera: “Sin duda que acá nos mintieron en dos sentidos, ya que esta reforma al binominal no iba a tener gasto fiscal y hemos visto que el costo anual se acerca a los $40 mil millones. En segundo lugar, el Congreso no tuvo mayor representatividad, hay diputados que salieron con menos de 2 mil votos y aumentó la fragmentación. No hay ni mejor calidad ni mayor eficiencia en el trabajo legislativo”.
Y agregó: “Por esto vamos a pedir al Gobierno del Presidente Kast que estudie una reforma que baje la cantidad de parlamentarios para evitar un costo inútil a los chilenos y para que los partidos lleven a su mejor gente”.
Aquí, el estudio:



