
Política
14 de Abril de 2026Caída de aliado europeo profundiza críticas a política exterior del Presidente Kast y devela diferencias en agenda internacional
La derrota del primer ministro de Hungría, Viktor Orbán, uno de los referentes internacionales de Kast y a quien calificó como un "faro" en Europa, reavivó los cuestionamientos a sus decisiones en materia internacional desde que ganó la segunda vuelta. En ese historial se menciona la invitación a Flavio Bolsonaro al cambio de mando, la foto junto a una motosierra con Milei o el respaldo al inicio de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán. Si bien en La Moneda defienden su gira conservadora por Europa, en la que visitó a Orbán en febrero pasado, el viaje fue resistido en su círculo.
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“Pido hacer un paréntesis para darle todo nuestro respaldo. Y esperamos sinceramente que el ministro Viktor Orbán triunfe nuevamente en las elecciones de abril”. Esa fue una de las intervenciones que realizó José Antonio Kast durante una exposición que realizó en mayo pasado, en la cumbre de Conferencia Política de Acción Conservadora (CPAC) 2025, que cada año reúne a distintos liderazgos asociados a la extrema derecha internacional.
“Lo que él ha realizado en temas de inmigración ilegal y de políticas profamilia lo vamos a repetir en Chile, gracias al ejemplo de su gobierno”, dijo ese día el actual mandatario chileno, en una cita en que calificó a Orbán como un “faro” en estas materias para toda Europa.
A casi un año de ese discurso, su aliado europeo sufrió una de sus más grandes derrotas políticas luego de que los húngaros pusieran fin, mediante elecciones, a sus 16 años de mandato de Orbán, en medio de acusaciones de una deriva autoritaria y ultranacionalista de su gobierno, con una política exterior cercana a Vladimir Putin (Rusia) y al mismo tiempo de Donald Trump (Estados Unidos).
Kast, de hecho, había visitado al líder de Hungría a inicios de febrero pasado, en el marco de una gira que realizó como presidente electo por el Viejo Continente y que fue cuestionada por su “tenor ideológico”, al concentrarse en reuniones con referentes de la derecha conservadora europea.
Por esos días sostuvo citas con los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR) y los Patriotas por Europa. Asimismo, consiguió una bilateral con la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, una de sus principales referentes internacionales, como ha reconocido el propio Kast. “Fue a ver a sus amigos”, dijo el excanciller José Miguel Insulza (PS).
El historial de decisiones cuestionadas
La clara derrota de Orbán en Hungría, por lo mismo, reavivó los cuestionamientos a la política exterior del mandatario chileno, la cual por distintos momentos ha sido foco de atención. “El presidente Kast necesita asesoría internacional”, escribió en sus redes sociales el exministro Sergio Bitar (PPD), quien recordó distintas polémicas que se han generado en ese ámbito.
Entre ellas, se menciona la foto que se tomó con el presidente de Argentina, Javier Milei, con una réplica de una motosierra, que fue visto como una mala señal desde el mundo político. Luego, se cuestionó su viaje a Estados Unidos a pocos días de asumir el mando para participar de una cumbre de gobiernos conservadores de la región, convocada por Donald Trump.
Por esos días, de hecho, respaldó el inicio de la guerra que Estados Unidos e Israel llevan adelante contra Irán, la cual ha tenido graves consecuencias a nivel internacional y que provocó una crisis de los combustibes, que en el caso chileno llevó a un alza histórica de las bencinas. “Chile debe ser aliado de quienes promueven la libertad”, fue la declaración que por entonces emitió la Oficina del Presidente Electo (OPE).
Como un traspié diplomático también fue vista la decisión de invitar a Flavio Bolsonaro, hijo del condenado expresidente Jair Bolsonaro, al cambio de mando del 11 de marzo. La convocatoria generó que el presidente de Brasil, Lula da Silva, optara por restarse del hito republicano y se quedara en su país, molesto por la participacion de quien aparece como su principal rival en las futuras elecciones presidenciales.
Previamente, Kast había manifestado su intención de sostener un encuentro con Lula para dialogar sobre la postulación de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, candidatura que a fines de marzo decidió retirar acusando que no tenía opciones de llegar a ese cargo y que le trajo severas críticas de la oposición.
Las razones para haber visitado a Orbán en Hungría y las diferencias por ese viaje
Al interior de La Moneda defienden la política exterior llevada adelante por el Presidente Kast y su canciller, Francisco Pérez Mackenna. Ahí explican que en el caso de la gira europea, que incluyó un encuentro con Orbán, se enmarcó sobre todo en la intención de conocer las políticas que llevó el primer ministro en materia de políticas antiinmigración.
Las mismas fuentes señalan que ese país es visto como un ejemplo en las medidas tomadas para enfrentar la imigración irregular, tanto por la construcción de barreras físicas en las fronteras, como también por las decisiones que buscaron desincentivar el ingreso. Kast, de hecho, había visitado la frontera de ese país en 2024.
Además, destacan la sintonía en ideas que se mantiene con ese gobierno y con el grupo de conservadores europeos, que se enmarcan en la red de vínculos internacionales del mandatario. A la vez, recuerdan que el triunfador de la elección en Hungría es Péter Magyar, que poco antes había abandonado el partido de Orbán.
“La elección fue entre derechas”, comentó el diputado republicano Agustín Romero luego de que el senador Diego Ibáñez (Frente Amplio) destacara la derrota de Orbán.
División oficialista por rumbo de su política exterior
De todos modos, dentro del Gobierno reconocen que la decisión de Kast de emprender una gira conservadora por Europa provocó división en su círculo más cercano. Lo anterior, debido a que algunos preferían priorizar el mantener una agenda internacional marcada por las relaciones de Estado y que privilegiara las relaciones con los principales aliados del país.
Así se dice que ocurrió con los acercamientos que Kast mantuvo como presidente electo con los mandatarios de Perú, Bolivia y Ecuador, además de retomar las relaciones con Argentina -luego de que el expresidente Gabriel Boric mantuviera fuertes diferencias con Milei- y mejorar las relaciones con Estados Unidos. También se destaca la bilateral que consiguió con Lula en medio de una gira a Panamá.
Por lo mismo, la agenda conservadora en Europa y la invitación al cambio de mando a Flavio Bolsonaro, para algunos, se alejó de esa línea y se enmarcó más bien en una agenda política y de afinidades que Kast ha tenido en su trayectoria.
Dentro del oficialismo, por lo demás, tampoco hubo acuerdo con la decisión del Gobierno de abstenerse de firmar una declaración en favor de los derechos LGBT en la OEA. Tampoco convenció la decisión de alinearse con EE.UU. en la ONU para someter a votación una resolución que restringía la definición de “género”.