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Benjamín Moreno
Benjamín Moreno, diputado y jefe de bancada del Partido Republicano. Fotos: Agencia UNO.

Política

15 de Abril de 2026

Benjamín Moreno, diputado republicano: “Nosotros no llegamos con el discurso de que venimos con la verdad revelada o de tener una moral superior”

El jefe de bancada del partido fundado por el Presidente Kast considera que el actual oficialismo acomodará sus "formas de trabajar hasta que nos salga natural estar en conjunto". Sostiene que no ve mala fe en las críticas y propuestas que provinieron desde RN y la UDI sobre el proyecto misceláneo del Gobierno, y descarta tajantemente la necesidad de que se forme una nueva coalición bajo el alero del mandatario. "No es una cosa de que todos se tomen la mano y se saquen la foto bajo un mismo logo y que las cosas comiencen a funcionar distinto", dice.

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No podemos seguir separando todo“, dice el jefe de bancada del Partido Republicano, el diputado Benjamín Moreno, para defender que el Plan de Reconstrucción Nacional sea un proyecto misceláneo que considere en cerca de 40 medidas temas económicos, sociales, tributarios y educacionales.

La idea, que es vista como la próxima gran lucha del Ejecutivo en el Congreso, será presentada este miércoles por el Presidente José Antonio Kast en cadena nacional. Moreno —uno de los diputados más cercanos al mandatario, de quien antes fue su jefe de gabinete— está confiado en que se contará con el apoyo transversal de la derecha, que cuenta con 76 votos en la Cámara, pese a las aprensiones que han manifestado algunos parlamentarios de la UDI y RN.

Kast, de hecho, convocó anoche a un cónclave en Cerro Castillo a los partidos oficialistas y les entregó las principales directrices de la reforma. Ahí también bregó por la unidad del bloque en su proyecto más emblemático.

—¿Por qué no dividir el Plan de Reconstrucción Nacional? Así lo ha pedido la oposición y también sectores del oficialismo.

—Esta es una reflexión que tiene que hacerse más allá de las contingencias políticas. Cuando uno mira el pasado, uno puede ver cuáles fueron los proyectos que determinaron el rumbo del país. Ahí se identifica la ley de inclusión y la reforma tributaria de Bachelet. En esos proyectos faltó una visión que integrara todo bien detrás de un objetivo.

Cuando tienes un proyecto emblemático, no por ser grande o por la difusión que se le dé, sino que aspiras que resuelva una serie de cosas que impactarán en el desarrollo del país, no se puede seguir separando todo. Hay ciertas materias de despegue económico, de despegue social, otras relacionadas con medioambiente o Hacienda o distintas cosas, que tú tienes que darle una mirada especial.

—¿Una mirada cohesionada?

—Claro. Cuando ordenas una serie de medidas que van en una misma línea o matriz, lo que corresponde es eso para que salga bien. Si esto se separa en 10 comisiones, cada comisión le da una visión absolutamente distinta y no común, porque cada uno mirará exclusivamente su parcela.

Este plan lo que busca es que distintas áreas conversen entre sí con un sentido común. Eso es lo que no ha pasado. Un dato a la causa: nos hemos llenado de mesas de coordinación, comisiones de no sé cuánto, y cada vez se separan más las cosas y se pierde esa visión integradora. Eso genera problemas.

Relación con la UDI y RN: “Acomodaremos las formas de trabajar hasta que nos salga natural estar en conjunto”

—¿Cree que el oficialismo votará unánimemente a favor?

—Sí, porque compartimos un objetivo común. Y hay que desdramatizar esto: los sectores del oficialismo pudimos tener algunas diferencias en el camino para conseguir un determinado objetivo, pero aquí estamos de acuerdo en que tenemos el mismo fin: despegar el país en distintas materias. En eso hemos estado cuadrados, por más que alguien plantee de buena fe hacer ciertas cosas de cierta manera: todos compartimos el mismo fondo.

—¿No le molesta que desde la UDI o RN presenten medidas distintas a las que impulsa el equipo del Presidente?

—Son apreciaciones complejas de hacer porque cada partido tiene su historia, sus formas de ser y trabajar que son parte de su ethos cultural. Naturalmente que nosotros como oficialismo tenemos que ir acomodando nuestras formas, que estarán dictaminadas por la línea que baje el Presidente. Acomodaremos las formas de trabajar hasta que nos salga natural estar en conjunto. Es un proceso de adaptación.

Yo no veo las sugerencias o nuevas propuestas como algo de mala fe. Hay que darle un poco de tiempo. Vamos a encontrar las formas y lugares para conversar y plantear mejor los temas. 

—Provocó ruido cuando el diputado Jorge Alessandri (UDI) dice que el proyecto es celebrado por empresarios, pero no tanto en la clase media. ¿No distrae la discusión?

—Insisto: lo que han planteado lo hacen de buena fe y tratando de mostrar otros caminos. Nosotros no llegamos con el discurso de que venimos con la verdad revelada, no planteamos tener una moral superior a otras generaciones. Queremos genuinamente hacer que esto funcione.

Cuando hay otras personas que plantean cosas, creemos que pueden enriquecer esto y hacerlo mejor, sumar cosas que se nos escapen. Quizás hay otros caminos para decirlo, pero para mí no es lo grave. Son formas que uno tiene que ir acomodando con el tiempo. 

Moreno e idea de nueva coalición: “No es una cosa de que todos se toman de la mano, se saquen una foto bajo un mismo logo y las cosas comiencen a funcionar distinto”

—¿Esto no sería más rápido con una coalición detrás? 

—No necesariamente, porque los que tienen formas de trabajar son las personas, que pertenecen a un partido. A lo que voy es que es natural que personas que se acomoden de una determinada forma militen en un determinado partido. Por lo tanto, si tú metes todo dentro de un mismo conglomerado, esas personas no modifican la manera o la cultura organizacional que traían de antes. No es una cosa de que todos se toman de la mano y se sacan una foto bajo un mismo logo y estas cosas empiezan a funcionar distinto de la noche a la mañana.

Lo que tenemos que tratar de lograr es que entendiendo las distintas formas encontremos caminos, donde a través de mucho traspaso de información se dé un ajuste natural. Cada persona tiene su forma de trabajar. Creer que si todos estamos bajo un mismo conglomerado se soluciona el problema sería tratar de saltarte por decreto la naturaleza humana. 

—¿Es mejor funcionar solos como están ahora?

—No es que crea que sea mejor o peor. Simplemente es un asunto que no te va a solucionar el problema. No sé si será mejor o peor, sino que simplemente hoy hay personas que están en un partido porque se sienten cómodas en ese espacio. Ahí pueden trabajar de la forma que les acomoda.

En la medida en que los distintos partidos puedan trabajar en conjunto, teniendo sus temas internos, no veo un problema el que no sean una sola coalición debajo de este gobierno. Los problemas estarían cuando no se pueda tener la conversación. Cada uno tiene sus legítimas diferencias. Lo que tiene sentido es poder tener espacios donde tengas una coordinación fluida que te permita trabajar rápidamente.

—El senador Luciano Cruz-Coke dijo que es Chile Vamos el bloque político que da soporte al Gobierno.

—Es inoficioso entrar en un debate así. Estamos en el Gobierno no por ganarnos un apodo o epíteto de algo, sino porque queremos contribuir a que le vaya bien. Esta es una cosa variable y espero que cada uno contribuya con su aporte desde el punto de vista desde su posición política y cuando le toque. En algún minuto en los cuatro años de gobierno algunos asumirán un rol, otros tendrán otro. Entonces, son distintos roles en distintos momentos. Lo importante es que trabajemos todos para el Gobierno, más que decir: ‘Yo estoy más acá o allá’. 

—¿Quién sería el sostén de este Gobierno?

—El oficialismo completo.

—No es ni el Partido Republicano ni Chile Vamos únicamente.

—No, es el oficialismo. Aquí no hay que menospreciar ni tratar de decir este o el otro. Somos todos importantes en esto y es bueno que así nos veamos nosotros también. Somos parte de un equipo. Siempre hay algunos que en momentos destacan más o menos, pero esas cosas van variando. Esta no es la foto del momento. Tenemos que ver el desarrollo completo del Gobierno y donde todos tenemos que estar dispuestos a ir asumiendo un grado de roles en el momento que nos vaya tocando.

Polémica comida en La Moneda: “¿Se va a cuestionar cualquier otra actividad que haya hecho un expresidente en las viviendas donde ellos residían?

—El Presidente, en medio de una baja en las encuestas por el alza de combustibles, decide realizar un almuerzo en La Moneda con sus antiguos compañeros de la universidad. La comida fue cuestionada y llevada a la Contraloría por el uso de recursos públicos. ¿No hubo un error político allí?

—Lo primero: no ha sido brutal la caída en la aprobación. Siempre hay un porcentaje de la población que nunca va a darte el apoyo, por lo que no debería mirarse en una base del 100%, sino una 60% o 70%. Tener un cuarenta y tanto por ciento de aprobación con medidas duras y complejas para la ciudadanía, impopulares, pero responsables, no es un desfonde ni mucho menos. Es una cosa bien razonable e incluso se podría decir que es una base sólida.

Ahora, el tema de la comida es algo que ya dijo el Presidente: se financió con recursos personales. Él vive en La Moneda, por lo tanto si lo que quieren levantar como tema es el buen uso de los recursos públicos, pediría que se use el dicho de que la ley pareja no es dura: ¿Se va a cuestionar cualquier otra actividad que haya hecho un expresidente en las viviendas donde ellos residían, que se arrendaban con recursos públicos, donde el personal se pagaba con dinero fiscal, y donde naturalmente esas personas podían invitar a sus casas a los mismos políticos que hoy día están criticando al Presidente?

Seguramente fueron a un asado a la casa de Yungay del presidente Boric y no se vio a nadie criticando o levantando un punto sobre eso.

—Quizá lo que se refuerza en la crítica es que se utilice el Palacio de La Moneda para un evento como ese.

—¿Es cuestionable si el uso de recursos públicos es en una casa pagada con recursos públicos? ¿Ahí deja de ser cuestionable? Pero si es en La Moneda, donde reside el Presidente… Acá hay que plantear las cosas con un criterio de razonabilidad que sea extendible para todos los presidentes. Si el criterio es el buen uso de recursos públicos, que sea lo mismo para personas que viven en La Moneda o viven fuera de La Moneda, pero que tienen personal contratado con recursos públicos. Eso es.

—¿No se cayó en un error evitable?

—No, el Presidente tomó los resguardos al pagar con recursos propios y ellos van a aclarar todas las dudas que puedan existir. Por lo tanto, me parece bien y es coherente con el discurso que él ha enarbolado, porque la comida la pagó con su dinero. 

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