Guillermo Ramírez, timonel UDI: “Parte de la izquierda decidió volver a ser la oposición irresponsable que sufrió el presidente Piñera”
El diputado gremialista proyecta más de 100 votos a favor del emblemático proyecto de Reconstrucción Nacional, aunque descarta que el éxito de esta administración dependa solo de esa reforma. "Si se rechazara, el Gobierno tiene que seguir adelante con sus dos otras promesas: el control efectivo de la migración y el control de la delincuencia", dice. Aquí también critica con dureza a la oposición por su rechazo anticipado y asegura que la lealtad de la colectividad que lidera ha sido clave en la instalación del Ejecutivo. También reconoce descoordinaciones en el gabinete, pero defiende a Mara Sedini, de quien sostiene que cuenta con el potencial para "brillar". Además, prevé que los partidos oficialistas terminarán juntos en una misma coalición.
Por Eduardo Monrroy 26 de Abril de 2026
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Un cuadro del día en que la UDI nominó como su abanderada presidencial a Evelyn Matthei, a inicios de 2025, tiene colgado en su oficina el presidente del partido gremialista, Guillermo Ramírez. La imagen retrata el tiempo en que muchos daban por descontado que una militante de sus filas llegaría a La Moneda, meses antes de que un viejo conocido en esa casona ubicada en Providencia diera vuelta todas las proyecciones y lograra la Presidencia.
De esa etapa solo quedan los recuerdos, porque hoy el también diputado Ramírez dice estar abocado a apoyar y sacar adelante el programa del Gobierno de José Antonio Kast, además de conducir un partido que, sostiene, ha dado claras muestras de lealtad con esta administración.
Hoy, se declara optimista con respecto a que el Ejecutivo cumpla sus promesas en tres áreas clave: seguridad, migración y economía. Sobre esta última, de hecho, apuesta por conseguir más de 100 votos favorables en la Cámara y lograr luz verde en el Senado con el proyecto de ley para la Reconstrucción Nacional y el Desarrollo Económico y Social, presentado en cadena nacional la semana pasada.
“Con esto, en cuatro años más, el gobierno va a dejar un país creciendo, con inversión más empleo y mejores sueldos. Eso genera el mayor bienestar en las familias, que es la variable que más importa a la hora de evaluar un gobierno”, sostiene Ramírez.

—La izquierda ya adelantó su rechazo a la idea de legislar…
—Si no lo quieren apoyar, que expliquen por qué. Pero que dejen de lado los eslóganes, las amenazas con tribunales, las amenazas de votar en contra de la idea de legislar, porque los chilenos quieren razones, quieren propuestas y no simplemente oposiciones desleales como la que sufrió el presidente Piñera.
—En la oposición dicen que se busca beneficiar a los más ricos. ¿Cómo combatir ese relato?
—Es una frase absolutamente ridícula que, ahora que empieza la tramitación y se refieran los expertos, va a quedar desmentida. Este es un proyecto que lo que busca es reactivar la economía, para generar más empleo y que aumenten los salarios. Para que quienes tenemos hijos, podamos volver a aspirar a que nuestros hijos lleguen más lejos que nosotros, cosa que hoy no ocurre.
Me cuesta entender por qué la izquierda cree que no hay que hacer nada, dada la situación económica en la que estamos en Chile. Porque ellos no están proponiendo, están obstaculizando. Y ese es el tipo de oposición irresponsable que sufrió el presidente Piñera, que la ciudadanía rechaza y que por alguna razón, que no logro entender, parte de la izquierda ha decidido repetir.
“La oposición ha decidido inventar un eslogan falso. Esto termina siendo beneficioso sobre todo para quienes no son ricos”
—Dentro de la centroizquierda, Carolina Tohá dijo que este es un proyecto refundacional “que nos amarra por 25 años”.
—No es refundacional, porque todo lo que hemos propuesto se hizo en el pasado. Esto es simplemente tomar medidas que se tomaron en el pasado en Chile y revertir otras que trajeron malos resultados, de manera de volver a la senda del crecimiento y el progreso.
Y cuando el país crece, la pobreza baja y la clase media empieza a tener una mejor situación socioeconómica. Esto termina siendo beneficioso sobre todo para quienes no son ricos. Por lo tanto, la oposición lo que ha decidido es inventar un eslogan falso, oponerse sin hacer propuestas y de manera tácita decir que Chile no necesita ninguna de estas reformas.
—En la derecha han recordado las reformas que impulsó la expresidenta Bachelet.
—Los 30 años de progreso económico de Chile, que atrajeron la atención de todo el mundo, se acabaron con la reforma tributaria de Michelle Bachelet en 2014. Estos han sido 12 años en los que Chile dejó de crecer, dejó de generar empleo y dejó de haber inversión extranjera. Han sido los 12 peores años desde la vuelta a la democracia, y la culpa la tiene la reforma tributaria de Michelle Bachelet.
Ese solo dato debería haber generado en la izquierda una autocrítica para revertir algunas de las medidas que se tomaron. Los chilenos saben que antes las expectativas económicas eran buenas y que hoy estamos estancados. Y hay que decirlo con toda claridad: la responsable, no la única, es Michelle Bachelet por su reforma tributaria.
—¿Confía en que estarán los votos? Ha habido alertas de los libertarios y del PDG después de ingresar el proyecto.
—Creo que el proyecto se va a aprobar con alrededor de 100 votos, sino más. Otra historia es la votación en particular de algunas medidas concretas y ahí el Gobierno va a tener que ser lo suficientemente talentoso para mostrarle a los parlamentarios y la ciudadanía por qué estas medidas son necesarias, de manera de formar mayorías en la votación en particular.

“Con este proyecto nos jugamos un tercio del gobierno, no el gobierno completo”
—En este diseño de La Moneda se consideró cerrar un acuerdo con el PDG. ¿No fue un error en darle ese protagonismo a ese partido?
—El PDG tuvo el acierto de hacer peticiones sencillas que el Gobierno puede cumplir, porque no implican un costo tan grande, como es la devolución del IVA a los medicamentos y en la compra de pañales. Creo que son buenas medidas para la clase media, que permiten contar no solo con el apoyo del PDG, sino también con muchas personas que ven en estas propuestas buenas políticas.
Me alegro de que el Gobierno sea capaz de generar mayorías. Aquel que crea que el proyecto se puede sacar adelante sin considerar las ideas de los demás, no entiende cómo funciona la política y cómo se hace para atraer las votaciones que se necesitan para sacar adelante los proyectos.
—Pero se hace esta puesta en escena con el PDG y no, por ejemplo, con los partidos oficialistas.
—Bueno, porque efectivamente el tema del IVA a los medicamentos y los pañales lo pidió el PDG. Otra historia es la del 12,5% de las pymes, que es algo que está en el programa de gobierno del Presidente Kast. El tema de las pymes es uno transversal que se va a presentar en un proyecto aparte y que sea aprobado por unanimidad en el Congreso.
—¿No se le deja la mesa servida a Franco Parisi para 2029?
—Queda mucho tiempo para 2029. Nadie sabe lo que va a pasar y la carrera ni siquiera se ha iniciado, por lo tanto, me parece prematuro juzgar el impacto que esto podría tener en una elección de cuatro años más.
—¿Cometen un error quienes ligan el éxito de este proyecto al éxito del Gobierno?
—Siempre he pensado que los resultados económicos de un gobierno son el principal factor para determinar si es que fue un buen gobierno o mal gobierno. Sin embargo, la economía no fue la única promesa del Presidente Kast. Si este proyecto se rechazara o se mutilara, el Gobierno tiene que seguir adelante con sus dos otras promesas: el control efectivo de la migración y el control de la delincuencia.
Por lo tanto, haciendo un razonamiento aritmético, uno podría decir que con este proyecto nos jugamos un tercio del gobierno, no el gobierno completo.
—Cuando el ministro José García Ruminot dice que la reforma es clave para el éxito del gobierno, ¿se equivoca?
—No, porque un tercio es mucho. Son tres grandes promesas -economía, seguridad y migración-, y este proyecto es el que va a permitir cumplir con la promesa de mejorar la economía. Es muy importante. Nos jugamos mucho, no nos jugamos todo, pero sí mucho.

Guillermo Ramírez: “La ministra Mara Sedini tiene el potencial para brillar”
El diputado Ramírez dice tener una buena evaluación de los ministros del comité político, en particular de los representantes de los partidos de Chile Vamos, Claudio Alvarado (UDI) y José García Ruminot (RN), de quienes destaca su larga experiencia en el Congreso. “Pero por supuesto que a veces se producen descoordinaciones cuando los gobiernos se están recién instalando. No tengo dudas de que eso con el correr de las semanas va a mejorar. Y cuando el equipo esté afiatado, dada las personas que componen el comité político, la estrategia y su ejecución va a ser una verdadera joya política”, dice.
—¿Hay dos almas en La Moneda?
—En La Moneda no hay dos almas. En este momento existe un alma, que es la que busca sacar adelante el proyecto del Presidente Kast y la mejor demostración es que hasta ahora no ha habido diferencias en las votaciones, y ahora que vienen los proyectos importantes, como la reforma al servicio de evaluación ambiental o el proyecto de reconstrucción, tampoco va a haber fisuras. Quien afirme que hay dos almas, no sé cuál variable mira.
—Se ha criticado a la ministra Sedini. ¿Se debe reforzar el área comunicacional del gobierno?
—Cuando se evalúa a los ministros al inicio de cualquier gobierno, tiene que mirar su potencial. Y creo que Mara Sedini tiene el potencial para brillar. Me parece que es una persona talentosa, que comunica bien y que una vez que las coordinaciones al interior del Gobierno se hayan afiatado, la vamos a ver desplegar todo su talento. Creo que los errores que se han cometido no tienen que ver con ella como persona, sino que tienen que ver con temas de coordinación propias de un gobierno que se está instalando.
—Se habla de un exceso de control del Segundo Piso. ¿Se refiere a eso?
—Me refiero a que muchas veces se toman decisiones que no son transmitidas con la velocidad que debieran. Y eso es un problema de coordinación que se da al inicio de cualquier gobierno y que el tiempo va a subsanar. No tengo dudas de que esto va a dejar de ser un tema en el corto plazo.
Ahora bien, todos los que tenemos un cargo público estamos sometidos al escrutinio de la población y de los medios, son las reglas del juego y está bien que así sea. Pero en el caso de Mara Sedini, la ministra Steinert, Rincón, Lincolao y Marín, hemos visto ataques misóginos, que demuestran que aquí estamos fuera de una crítica política.

Relación entre partidos oficialistas: “Es muy probable que terminemos todos juntos en una misma coalición”
—¿Ha sido un problema el hecho de no contar con una coalición?
—Acá hay una cantidad importante de partidos que están apoyando al Gobierno. Si el día de mañana, cuando haya elecciones municipales o parlamentarias, somos una coalición, eso se verá en el tiempo. Con mi formación de abogado, digo: primero los hechos (trabajemos juntos y veamos cómo nos va) y luego el derecho (firmar un papelito en el que somos todos una coalición). Espero que el trabajo de todos los partidos sea coordinado y nos permita tener un gobierno exitoso, porque si eso es así, es muy probable que terminemos todos en una misma coalición. Pero eso lo dirá el tiempo.
—Pero como presidente de la UDI, ¿qué posición tiene?
—Como presidente de la UDI, quiero que a este gobierno le vaya bien, quiero que quede medianamente demostrado que son nuestras ideas las que generan progreso y que las de la izquierda generan pobreza y estancamiento. Y como miembro de un partido de derecha, espero que nunca más vayamos a una elección divididos, porque eso le genera ganancias solamente a la izquierda, y desde la perspectiva nuestro eso es inaceptable.
—El proyecto republicano siempre ha sido diferenciándose de Chile Vamos…
—Pero ahora estamos todos en un mismo proyecto, que es sacar adelante a este gobierno y su programa. Y ese trabajo en conjunto puede ayudar a un acercamiento y a un mayor compromiso para que el día de mañana podamos enfrentarnos todos juntos a la izquierda, y de ese modo tener un segundo gobierno con mejores mayorías en el Congreso.
—¿Le ha molestado el “fuego amigo” que se ha dado en este mes y medio, sobre todo con las críticas de RN al Gobierno?
—Creo que son hechos bastante aislados. Cuando uno ve a las directivas de los partidos, por ejemplo, te encuentras con que aquí ha habido un apoyo irrestricto a la instalación del gobierno. Lo que hay son críticas aisladas.
—Pero son críticas del jefe de bancada, de la presidenta del Senado, de la vicepresidenta de RN…
—Muchos de ellos en los últimos diez días han dicho que están apoyando al Gobierno, que quizás se expresaron mal. Pero llevamos diez días sin ninguna crítica, y estamos todos ordenadamente apoyando al Gobierno en este proceso de instalación.

“En este tiempo la UDI ha mostrado niveles de lealtad que probablemente muy pocos esperaban”
—¿Qué rol juega la UDI en el gobierno?
—La UDI es un partido que se ha caracterizado siempre por tener buenos cuadros políticos y técnicos, por ser un partido muy leal y por ser un partido que es capaz de asumir costos cuando creemos que algo le hace bien al país. Nosotros creemos que una instalación exitosa y un gobierno exitoso son buenos para Chile, y por eso hemos sido muy leales con el Presidente Kast y el Gobierno. En nuestro caso no ha habido críticas al Gobierno, ni siquiera de manera aislada.
—¿Es Chile Vamos el soporte del Gobierno de Kast?
—Creo que cada uno colabora con lo suyo. Pero es indudable que en este tiempo la UDI ha mostrado niveles de lealtad que probablemente muy pocos esperaban.
—¿Más aún que los republicanos?
—Creo que tratándose de un partido que tenía otra candidata presidencial, es más valioso tener estos niveles de lealtad que hemos tenido que otros partidos que están desde un inicio con el Presidente Kast.
—¿Y en qué se diferencia hoy la UDI de los republicanos?
—Creo que la UDI tiene un sello más popular y que en el actuar político del día a día, tiene mayores capacidades de sacar adelante grandes reformas que requieren grandes acuerdos. Estos son los que pueden mover la aguja del progreso de un país, y nosotros siempre vamos a defender el diálogo y la buena política de los años 2000, porque fue esto lo que permitió que a Chile le fuera bien. Porque cuando apareció el Frente Amplio y destruyó el diálogo, empezaron a ser los peores momentos de Chile.
“Sinceremos las cosas de una buena vez: Bachelet no era la candidata de Chile, era la candidata de la izquierda”
—¿Cree que a ratos en el Gobierno o en el Partido Republicano cometen a veces los mismos errores o muestran la misma actitud que pudo haber tenido el Frente Amplio?
—No. Creo que el Gobierno, habiendo incorporado a ministros demócratas, amarillos, socialcristianos, RN, la UDI y republicanos, y estando hoy cerrando acuerdos con el PDG y parlamentarios de izquierda para el proyecto de reconstrucción, está demostrando mucha mayor apertura que la que mostró el presidente Boric al inicio de su gobierno. De hecho, Boric no estuvo dispuesto a retroceder ni un centímetro en el contenido de la Convención Constitucional que fue derrotada con el 62%.
—Habla de apertura, pero el Gobierno tomó una decisión cuestionada como fue retirar el apoyo a Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas.
—Desde el principio fuimos de la idea de que no había que apoyarla porque, sinceremos las cosas de una buena vez: Bachelet no era la candidata de Chile, era la candidata de la izquierda. Lo que se está articulando en torno a ella son movimientos de izquierda en todo el mundo que la apoyan por el hecho de ser de izquierda.
—Tuvo respaldos en la derecha, como los senadores Moreira y Ossandón, el alcalde Desbordes.
—Hay personas a las cuales les hacía sentido apoyar un candidato chileno, pero creo que las definiciones de ella, en su calidad de expresidenta y viendo lo que se articula a su alrededor, deja en evidencia de que, más que la candidata de Chile, es la candidata de un sector político que se articula a nivel internacional, que son grupos de izquierda.

Internas UDI: “Llegado el momento, tomaré una decisión que hoy me produce cero ansiedad”
—¿Tiene definido ir a la reelección?
—Falta mucho en la interna. Las elecciones se van a convocar para realizarlas en diciembre o enero, y a mí lo que me gusta es tomar decisiones colectivas. Eso se va a definir en su momento. Por ahora estoy dedicado a tratar de conducir a la UDI de la manera más sabia posible. Llegado el momento, tomaré una decisión que hoy me produce cero ansiedad.
—Pablo Longueira ya anunció que en mayo va a iniciar su campaña.
—Lo vi, lo vi. Aquí todos los militantes de la UDI tienen derecho a competir. Cuando fui secretario general de la UDI hace diez años, fui el que impulsó el modelo de un militante, un voto. Lo que estamos viendo es el resultado de un proceso que se hizo carne hace una década, y los que quieran competir tienen todo su derecho. Pero insisto, falta mucho.
—Longueira ha dicho que el gobierno el problema que ha tenido es que no tiene relato. ¿Está de acuerdo?
—Como no tengo 100% claro lo que es relato, para no polemizar, prefiero decir que veo con mucha claridad que el gobierno tiene tres ejes fundamentales, que son seguridad, migración y economía. Creo que hace mucho tiempo no teníamos un gobierno que tuviera fines tan conocidos por la ciudadanía. Esos tres elementos constituyen el relato de este gobierno, por lo que creo que el gobierno siempre debiera volver a ellos. Hay que preocuparse de no andar pastoreando la contingencia, como lo hizo el presidente Boric, y volver siempre a los propios ejes y el relato que permitieron este triunfo.



