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José Antonio Kast
El Presidente José Antonio Kast durante el cambio de gabinete del pasado martes. Foto: Agencia UNO

Política

25 de Mayo de 2026

La resignación de Chile Vamos tras el ajuste ministerial en el que Kast optó por no echar mano a nuevos rostros

Dentro de los partidos de centroderecha hay quienes lamentan que el mandatario no terminara por recurrir a figuras del sector que contaran con trayectoria en anteriores gobiernos, como en su minuto hizo Gabriel Boric al incorporar nombres del Socialismo Democrático. En La Moneda, no obstante, señalan que son figuras de Chile Vamos las que asumieron mayores roles políticos.

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La expectativa en Chile Vamos era otra. Si bien en la coalición muchos se sorprendieron con la fecha escogida por el Presidente José Antonio Kast para realizar su primer ajuste ministerial, superando con los plazos que se tomaron otros exmandatarios desde el retorno a la democracia, en la derecha muchos creían que de haber un cambio de gabinete, sería el momento preciso para ampliar la base política de su administración y dar una señal de mayor integración hacia los partidos de la coalición oficialista.

Sin embargo, el rediseño ministerial terminó confirmando una fórmula distinta: Kast optó por reforzar su círculo de confianza y evitar la incorporación de nuevos nombres provenientes de Chile Vamos, particularmente de figuras con experiencia en los gobiernos del expresidente Sebastián Piñera.

Aunque públicamente en los partidos oficialistas el ajuste fue valorado y se evitó abrir flancos en medio de la antesala de la cuenta pública presidencial, en privado el ambiente para algunos fue de evidente resignación. Especialmente en RN, donde varios dirigentes esperaban que el cambio de gabinete marcara un punto de inflexión en la relación entre La Moneda y los partidos.

Foto: Agencia UNO

“Era el momento para abrir el gobierno”, resume un dirigente de Chile Vamos, quien compara la situación con la decisión que tomó el exmandatario Gabriel Boric cuando, tras los primeros tropiezos de su administración, incorporó a figuras del Socialismo Democrático y dio mayor espacio a partidos con experiencia de gobierno.

Nombres de confianza

En el bloque sostienen que, a diferencia de esa experiencia, Kast optó por perseverar en un diseño donde predominan figuras de su máxima confianza personal y política. La decisión, agregan, vuelve a dejar en evidencia la desconfianza que —a juicio de varios dirigentes— el mandatario mantendría respecto de las estructuras partidarias tradicionales.

Esa percepción se vio reforzada con algunos de los nombramientos más comentados del ajuste. Uno de ellos fue el fortalecimiento de Claudio Alvarado, quien pasó a encabezar dos ministerios (Interior y Segegob), consolidándose como uno de los hombres fuertes del gabinete. También generó comentarios la llegada de Martín Arrau al Ministerio de Seguridad, una figura cercana al Presidente y de su plena confianza.

En el caso de Alvarado, si bien en los partidos reconocen que se le reafirma como el ministro con mayor peso político, para algunos esto responde más bien a la confianza y buena relación que mantienen hace un largo tiempo y no a una confianza en la manera de hacer política de Chile Vamos.

En la coalición, por lo demás, aseguran que distintos nombres estuvieron “a disposición” del Ejecutivo en caso de que se hubiera querido fortalecer políticamente el gabinete.

En RN, de hecho, recuerdan que varios de sus cuadros cuentan con experiencia de gestión y buenos niveles de aprobación ciudadana. Además, relevan que su ministro, José García Ruminot, es hoy el mejor evaluado del gabinete, según la última medición de Cadem, con un 57% de aprobación.

Otra lectura, en los partidos, sin embargo, es que el Presidente terminó haciendo un guiño al buen trabajo de los partidos al recurrir a Alvarado y Arrau. Y en La Moneda, por su parte, indican que son figuras de Chile Vamos los que sumaron mayor peso político, como Alvarado, pero también el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, quien asumió en la práctica como el nuevo vocero del Gobierno.

Máximo Pavez
Máximo Pavez. Foto: Interior

En Chile Vamos, así, ahora han apuntado a la necesidad de reforzar los anuncios y el trabajo en seguridad, como una manera de recuperar un área sensible y que estuvo mal evaluada por la ciudadanía, en parte, por el desempeño de Steinert. “Nosotros seguimos teniendo un ministro. Lo único que pedimos es que en materia de seguridad se ponga el pie en el acelerador y empecemos a mostrar resultados rápidos”, dijo hace unos días el timonel de la UDI, Guillermo Ramírez, en La Segunda.

Con todo, el episodio dejó una sensación instalada en los partidos: que Kast, pese a las presiones y expectativas de su coalición, sigue privilegiando un esquema de conducción sustentado en figuras técnicas, independientes y de confianza personal, antes que en una apertura política más amplia hacia Chile Vamos.

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