Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Reportajes

José García Ruminot, ministro Segpres: “Nos hicimos cargo de la seguridad, la gran diferencia con Boric es la convicción con la que actuamos”

A horas de la primera Cuenta Pública de José Antonio Kast, el titular de la Segpres y ministro mejor evaluado del gabinete aborda con The Clinic los desafíos de una instalación compleja y defiende el sello ideológico de su administración frente a la oposición. Descarta que al Ejecutivo le haya costado elaborar un plan en materia de seguridad y destaca que el ministro Martín Arrau vivirá su propia cuenta pública este martes ante el Senado. También profundiza en la negociación por el proyecto de Reconstrucción y menciona que si no se tiene éxito en el diálogo con la oposición, "buscaremos construir la mayoría necesaria para aprobarlo". Aquí, además, niega la existencia de "dos almas" en La Moneda y se refiere a la diferencia de estilos entre el actual mandatario y Sebastián Piñera: "Piñera llenaba todos los espacios; Kast deja más que uno sea".

Sigue a The Clinic en Google News Por Eduardo Monrroy y Martín Browne 31 de Mayo de 2026
José García Ruminot
José García Ruminot
El ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot (RN). Fotos: Francisco Paredes / The Clinic
Compartir

José García Ruminot (71) no es un político asiduo a las cámaras de televisión ni a los discursos altisonantes. Pese a sus más de tres décadas de trayectoria política, el militante de Renovación Nacional (RN) más bien ha sido una persona que ha cultivado el bajo perfil. Sin embargo, hoy muchos de los ojos de la política chilena están puestos sobre él.

El exsenador está próximo a cumplir tres meses liderando la Secretaría General de la Presidencia bajo el Gobierno de José Antonio Kast. Se trata de un cargo nada fácil si se considera que en él suele haber una renovación de rostros durante las distintas administraciones. Pero la situación del contador público y auditor es expectante: es el ministro con mejor evaluación según encuestas como Cadem (57%). O el segundo según Criteria (58%).

García Ruminot lo toma con mesura. Sentado en su oficina, donde recibe a The Clinic, el exsenador no se atribuye el mérito en solitario. Fiel a su estilo, prefiere hablar de su subsecretaria Constanza Castillo y del “espíritu de servicio público verdadero”. Además, lo atribuye a que la ciudadanía suele ser “magnánime” en los primeros meses de cualquier gestión.

Y también, tengo que decirlo, aquí el Presidente José Antonio Kast ayuda mucho. Él nos hace la pega más fácil: siempre está llamando, siempre está felicitando, siempre está con la mejor actitud del mundo corrigiendo cosas, siempre está planteando alternativas. Yo al menos me siento muy apoyado por el propio Presidente y, para qué decir, por el ministro (Claudio) Alvarado”, dice García en su característico tono calmado.

—¿Es muy distinto al estilo del presidente Sebastián Piñera?

—No estuve en el gobierno del presidente Sebastián Piñera como parte del gobierno, pero sí en el Legislativo. Ambos son muy exigentes, ambos son muy rigurosos, muy estrictos. Quizás yo diría que el presidente Piñera era, a ver cómo decirlo… él llenaba todos los espacios. Diría que el presidente Kast deja más que uno sea. Y he aprendido de los dos. He aprendido de los dos.

Por supuesto, yo también reconozco mucho y valoro mucho mi relación con el presidente Piñera.

¿Por qué?

—Porque partimos juntos en el Congreso. Él era senador de la comisión de Hacienda y yo integrante de esa comisión en la Cámara de Diputados del año 90, cuando el presidente Aylwin presentó los primeros proyectos y la derecha tuvo el primer dilema de si hacer acuerdos con el gobierno de Aylwin o simplemente no participar. Quiero recordar que los primeros acuerdos fueron en temas tributarios, fueron en salario mínimo, en medidas especiales y en apoyo de las familias más vulnerables. Y quien inspiró esta política de los acuerdos de manera muy importante fue el presidente Piñera. Y también, en su minuto, Andrés Allamand.

Entonces, yo diría que son muchos aprendizajes a través del tiempo, que a uno lo van formando y que permite que uno desempeñe estos cargos con visión de Estado.

“No es que nos haya costado elaborar un plan en materia de seguridad”

Para el ministro García hay un diseño de gobierno que está dando frutos, pese a las turbulencias de unos complejos 90 días de gestión con cambio de gabinete incluido. Esos frutos, dice, se expresarán a cabalidad mañana en la primera Cuenta Pública de José Antonio Kast, como también en una “segunda cuenta pública” que, menciona, dará el nuevo ministro de Seguridad, Martín Arrau, este martes ante el Senado.

—¿Qué se juega el Presidente Kast en esta cuenta pública?

—Va a ser una cuenta pública muy sólida. El Presidente va a poner acento en decirle al país cómo hemos recibido particularmente el estado de la hacienda pública, más aún luego de lo que ha señalado en estos últimos días el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, respaldado además por los informes técnicos de la Dirección de Presupuestos.

“Estoy seguro de que el Presidente va a poner nuevamente de relieve y con la mayor fuerza los temas de seguridad, las acciones en materia de seguridad para que la ciudadanía sienta que estamos viviendo en un país más seguro, en un país más protegido, un país que puede desarrollar sus actividades con entera normalidad”. 

El ministro también sostiene que el mandatario animará al Congreso a aprobar el emblemático proyecto de Reconstrucción Nacional, que califica como “transformador” al apuntar a la reactivación de la economía, una mayor recaudación de ingresos tributarios y el equilibrio de las cuentas fiscales. A ello, añade que Kast se referirá a la construcción de 5.000 viviendas destruidas en los incendios de 2024 y de febrero de este año, en las regiones de Valparaíso, en las regiones de Biobío y Ñuble.

Y enfatiza: “Estoy seguro también de que el Presidente va a poner énfasis en que todo esto se hace para que la ciudadanía viva mejor, para que nuestros compatriotas sientan que están en un país que les ofrece oportunidades, un país que además se hace cargo de los sectores más vulnerables de nuestra población y eso, particularmente en materia de listas de espera en salud, reforzando lo que ha sido el programa de emergencia oncológica”.

—Mencionó la seguridad como un eje de la Cuenta Pública. ¿Se debería esperar que se dé a conocer un plan? ¿Por qué el Gobierno se ha enredado en esta materia?

—Se ha venido trabajando mucho y se ha venido trabajando desde la gestión de la ministra (Trinidad) Steinert. Nosotros como Segpres podemos dar fe de ello. Ella estuvo muchas veces aquí trabajando con nosotros y estoy seguro de que en lo central el ministro Arrau ha continuado con ese trabajo y que se están recogiendo más proyectos, más inquietudes, más propuestas. Por lo tanto, va a haber dos hitos en materia de seguridad. Uno, la cuenta pública que va a hacer el Presidente el lunes 1 de junio, y luego la intervención del ministro Arrau ante el Senado, que está convocada para el día martes 2.

¿Ahí se va a presentar un plan?

—Por lo menos el diseño fundamental del plan va a estar contenido en esas dos actividades tan importantes: la cuenta pública y luego el informe del ministro Arrau, ya como ministro de Seguridad ante el Senado.

Serán dos cuentas públicas.

—Van a ser dos cuentas públicas (ríe).

—¿Cómo se entiende que un Presidente que fue tres veces candidato, con la derecha siempre defendiendo propuestas en materia de seguridad, asumiera sin poder mostrar claramente un plan?

—Tengo una mirada distinta. No es que haya costado elaborar un plan. En materia legislativa se han dictado muchas leyes buscando darle al Estado una mayor capacidad frente a niveles de delincuencia que no conocíamos o frente a acciones de crimen organizado que llegan a la muerte. Y nuestras capacidades, desde el punto de vista de la legislación, eran muy débiles para enfrentar ese tipo de crimen y ese tipo de delincuencia.

Pero, dicho lo anterior, hay muchas leyes que necesitan los reglamentos y muchas leyes que también necesitan que nuestras policías puedan asumir estos nuevos desafíos con mayor formación, con mayor preparación  y se está trabajando muy bien en eso. Necesitamos tener más carabineros en las calles. Esa es una demanda que nos reclaman y que nos hacen presente a lo largo y ancho del país.

Por lo tanto, es muy probable que lo que informe el Presidente de la República en su cuenta pública y lo que informe el ministro Arrau, porque algo de esto ya también se anticipó en el discurso que pronunció el Presidente el 27 de abril con motivo del aniversario de Carabineros de Chile, van a ir en esa dirección. En cómo le aseguramos a la ciudadanía mayor presencia policial.

—¿Qué tipo de anuncio podemos esperar? Hay un sector expectante en materia de indultos.

—Yo no he escuchado nada en materia de indultos, pero sí en materia de seguridad hay muchas iniciativas. Ahora, ¿cuál de ellas va a impulsar el Presidente y el ministro Arrau como primera prioridad? Es algo que se va a definir en estas dos actividades: en la cuenta pública y en la cuenta ante el Senado del día martes.

“En el sector político que respaldó al gobierno del presidente Boric, hubo acciones difamatorias contra Carabineros, acciones de mucho desprestigio”

“Existe una Política Nacional de Seguridad Pública que está vigente, la promulgó el expresidente Boric, dura seis años y nosotros creemos que esa política es suficiente“, dijo esta semana Martín Arrau en una de sus primeras intervenciones al asumir en el cargo. Sus declaraciones inquietaron al oficialismo, ya que implicó reconocer una política promulgada en el gobierno anterior, aunque la acción respondió a la impronta del ingeniero por “tender puentes” con la oposición.

—Así como Arrau, ¿usted también valora la política nacional de seguridad promulgada por el expresidente?

—La Política Nacional de Seguridad es una exigencia que está contenida en la ley que crea el Ministerio de Seguridad. Ese es el corazón del proyecto. Porque evidentemente hay que tener una política de seguridad a la que todas las autoridades del país podamos adherir y podamos contribuir a su éxito, porque poder brindar protección y seguridad a la población es además una exigencia que está en nuestra Constitución Política.

—¿Pero cuál es la diferencia con la gestión del expresidente Boric? Fue el mismo día en que el ministro Arrau se reunió con Luis Cordero, uno de sus antecesores.

—La principal diferencia que tenemos con el gobierno del presidente Boric es la convicción con que lo hacemos. Nosotros nos hicimos cargo de esta demanda ciudadana. Esto no lo hemos inventado nosotros, esto no lo hacemos por capricho, esto es porque la ciudadanía reclama poder desarrollar sus actividades diarias con normalidad, sin temor.

Y nosotros nos hicimos cargo de la seguridad, diría además porque siempre hemos sentido admiración, respeto y siempre hemos apoyado a nuestras Fuerzas Armadas. 

En el sector político que respaldó al gobierno del presidente Boric, claramente había sectores que no solo no querían a Carabineros, sino que a través de múltiples acciones fueron llevando adelante acciones difamatorias, acciones de mucho desprestigio. Entonces, ¿cómo le pedimos a Carabineros de Chile, cuando somos gobierno, que salgan a proteger a la ciudadanía, que salgan a respaldar a la ciudadanía si permanentemente los hemos insultado, permanentemente los hemos tratado mal, permanentemente los hemos descalificado? Entonces, creo que la gran diferencia con la gestión del presidente Boric es la convicción con la que se está actuando.

—Pero el ministro Arrau dijo que esa política era suficiente, pese a las críticas en campaña.

—Efectivamente, lo dijo, pero también uno puede estar muy de acuerdo con la política, con lo que está escrito en el papel, otra cosa es cómo lo concreto, cómo lo materializo, cómo lo llevo a la acción de todos los días. Y para eso requieres de convicción y también requiere de entregarle los medios necesarios para que puedan cumplir su visión.

“Si no tenemos éxito en el diálogo con la oposición, buscaremos construir la mayoría necesaria para aprobarlo”

“La máxima capacidad de acuerdos”. Así responde el ministro García Ruminot cuando se le consulta si se encuentra entre quienes abogan por lograr la máxima capacidad de acuerdos en una materia clave como es el proyecto de Reconstrucción, o si se ubica entre quienes optan por el pragmatismo y lograr una mayoría a toda costa.

“Es lo que nos ha dicho el Presidente. Es lo que diseñó con toda claridad el ministro Claudio Alvarado. Y es también lo que quiere ministro de Hacienda, Jorge Quiroz”, dice García. La iniciativa comenzará su segundo trámite en el Senado y se adelanta una compleja negociación con los sectores de oposición.

—La oposición se ha mostrado reticente todavía.

—Nosotros vamos a intentar, vamos a llevar adelante esos diálogos, vamos a llevar adelante esos esfuerzos y esperamos tener éxito. Ahora, si no lo llegáramos a tener, si nos encontráramos con una oposición muy determinante que no nos impida construirlo, nosotros queremos que el proyecto sea ley de la República y buscaremos construir la mayoría necesaria para aprobarlo.

—¿Recurrir al pirquineo?

—Lo que más queremos es que el proyecto tenga un gran respaldo.

El presidente del Partido Republicano, el partido ancla del Gobierno, dijo que con un voto más era suficiente.

—Es que técnicamente eso es correcto. Con un voto es suficiente para aprobar el proyecto, para que sea ley. Pero ese proyecto después tiene que funcionar, la economía tiene que crecer, tenemos que crear los mayores empleos y los mejores empleos que queremos, tenemos que lograr el equilibrio de las cuentas fiscales, tenemos que atender las necesidades sociales de la población. Todos objetivos que yo estoy seguro de que la oposición comparte.

La reconstrucción de las 5.000 viviendas que están destruidas por el fuego, obviamente que también la oposición las comparte. ¿Por qué negarnos a legislar? ¿Por qué hay que restar nuestros votos a una iniciativa que tiene mucho de misión nacional?

¿Usted ve convicción de unidad en la oposición?

—Hay senadoras y senadores de oposición que ya se han acercado a nosotros y que quieren ser escuchados. Y por supuesto que nosotros vamos a estar muy de acuerdo con llevar adelante  esos diálogos, esas conversaciones, esas negociaciones.

Esto no es para los más ricos, muy por el contrario, esto es para esa gran clase media que necesita empleo, que necesita oportunidades, que necesita sentir que aquí en nuestro país tenemos capacidad para construir oportunidades de mayor bienestar y de mayor progreso.

—¿Qué plazos se fija para la tramitación?

—Solo pedimos que las hagamos en tiempos acotados, de tal manera de que las normas del proyecto que son más inmediatas, como por ejemplo, la exención del IVA por 12 meses al stock de viviendas nuevas, se apruebe cuanto antes. Porque necesitamos que las viviendas que están en stock se vendan y eso debiera permitir el desarrollo de nuevas iniciativas de inversión en materia de vivienda. Y cuando activamos la construcción, activamos el comercio, es el cemento, es la madera, es el fierro, son los vidrios, es mano de obra. La actividad de la construcción es muy, muy reactivadora. 

—¿Cuán adecuado fue entonces que el ministro Alvarado emplazara al Socialismo Democrático a dejar de lado el tutelaje del Frente Amplio y el PC?

—Siempre cuando hay discusión parlamentaria, cuando hay discusión política, cada persona que emite declaraciones, siempre puede uno estar de acuerdo, más de acuerdo, menos de acuerdo. Pero eso que no impida avanzar, eso que no impida construir para lograr los objetivos que queremos.

¿No compartió lo que dijo el ministro Alvarado?

—Con el ministro Alvarado estamos completamente alineados. Yo creo que también esas expresiones son en momentos en que a veces la discusión política está más álgida, pero no hay ninguna duda de que este Gobierno a través de todas sus autoridades tenemos plena valoración del rol del Parlamento. Nuestra misión es conversar, nuestra misión es dialogar y construir los acuerdos que necesitamos para que nuestros proyectos tengan gran respaldo.

—Nunca le va a quitar el saludo a ningún partido, por ejemplo.

—Espero que nunca tenga que hacer eso. Creo que el diálogo y romper los gestos que nos permiten una mejor comunicación, y un mejor diálogo permanente. Sé que a veces cuesta más, otras veces cuesta menos, pero las posibilidades de diálogo, las posibilidades de entendimiento, que estén siempre presentes. Eso le hace bien al país.

“La acusación constitucional contra Grau agrega ruido, pero espero que no terminemos confundiendo las situaciones”

Esta semana, sin embargo, oficialismo y oposición volvieron a enfrentarse luego de que diputados libertarios y republicanos anunciaran una próxima presentación de una acusación constitucional en contra del exministro de Hacienda, Nicolás Grau, luego de que Jorge Quiroz acusara errores en el cálculo de la deuda pública en el último informe de finanzas públicas del gobierno de Boric.

La acusación ha dividido al oficialismo, ya que RN y la UDI optaron por tomar distancia y evaluar el libelo la próxima semana.

—¿No se entorpece esta conversación por la megarreforma con una acusación constitucional en contra de un exministro?

—Agrega ruido. Pero, por lo mismo, por la fuerza que tiene el proyecto, por lo transformador que es el proyecto, espero que finalmente no terminemos confundiendo las situaciones. Una acusación constitucional es una acción privativa de la Cámara de Diputados, es una acción privativa de su función fiscalizadora. Serán los diputados los que determinen si la llevan adelante o no la llevan adelante. Lo que nosotros esperamos siempre es que se actúe con la mayor responsabilidad y teniendo como bien superior el progreso del país.

—¿Esperaría que no se presentara?

—No es lo que yo esperaría. A ver, yo creo que no debo expresar en esto opiniones personales, porque soy ministro de un Gobierno, porque tengo además la relación con el Congreso y tengo la obligación de ser respetuoso de todas las opiniones  del Congreso.

Ministro García y las diferencias de RN con el Gobierno: “Sé que impera un sentido patriótico de contribuir al diálogo y no de obstruirlo”

José García Ruminot es un destacado militante histórico de RN, que ha formado parte de su mesa directiva y que los representó desde 1990 en el Parlamento. La colectividad, sin embargo, le ha provocado más de un malestar a miembros del Gobierno cuando han manifestado públicamente sus diferencias con la gestión o con ministros. Miembros de la colectividad, por ejemplo, fueron los más duros con la ahora exvocera Mara Sedini.

—¿Cómo ha sido vivir las posiciones de la bancada de RN?

—Estuve 36 años en el Parlamento. Nos tocó enfrentar muchas situaciones difíciles y desencuentros. No diré que me he acostumbrado, pero sí logro distinguir las situaciones y sé que finalmente siempre impera un sentido patriótico de contribuir al desarrollo del país y no de obstruirlo. Sé que a veces hay opiniones que merecen reparo, pero uno tiene que asumirlas y entenderlas. Y además los parlamentarios tienen el legítimo derecho a tener su propia opinión, para eso está la conversación y el entendimiento. De mi experiencia parlamentaria y política, he aprendido que uno tiene que saber aquilatar y aprender que las personas pueden emitir sus opiniones, que son legítimas.

—La senadora Gatica planteó negociar la rebaja del impuesto corporativo.

—Me llamó la atención, porque si hay algo en lo que hay mucho acuerdo, es en la rebaja del impuesto corporativo. Si uno lee a los distintos actores, incluyendo sectores de oposición, todos dicen estar de acuerdo con reducirlo de un 27% a un 23%. Entiendo que RN dijo que bajara aún y otros piden que sea un 24%, pero hay consenso en que Chile debe recuperar su competitividad tributaria.

Nosotros no estamos proponiendo locuras, simplemente planteamos bajar de un 27% a un 23% porque este porcentaje es la media de tasa de impuesto corporativo que tienen los países de la OCDE.  

—Respecto de aspectos del proyecto de reconstrucción, ¿el Gobierno ve espacios para hacer modificaciones? Un artículo que genera ruido todavía es el que permite la exención de contribuciones a la primera vivienda, aun cuando los propietarios posean altos patrimonios.

—El ministro Quiroz ha mostrado la mejor disposición de ir analizando estos planteamientos. Además, vamos a tener conversaciones con comités de senadores tanto de oposición como de gobierno en las próximas semanas, tal como lo hicimos en la Cámara. Las propuestas se van a ir analizando uno a uno. Pero sí, estamos abiertos a recibir propuestas, a escuchar. Sabemos que hay inquietudes legítimas en los alcaldes y en distintos sectores políticos con distintas normas del proyecto. Estamos dispuestos a construir acuerdos.

“No veo dos almas al interior del Gobierno”

—Detrás de todo el diseño que ha llevado adelante el gobiern, muchos identifican la existencia de dos almas dentro del gabinete. Se suele ubicar a usted y al ministro Alvarado a un lado, y a Jorge Quiroz al otro. ¿Cuánto hay de cierto?

—Dentro del Gobierno no veo dos almas, veo un gran espíritu de construir lo mejor, de hacerlo bien, un espíritu de hacer cosas distintas para que se produzcan resultados distintos. Llevamos 16 años aprobando presupuestos deficitarios, llevamos 12 años a lo menos subiendo los impuestos, ¿y como nos ha ido? No nos ha ido bien: tenemos alto desempleo, alta informalidad, déficit fiscal, alta deuda pública. Por eso este proyecto transformador del Presidente Kast es necesario para Chile.

—A solo horas de la Cuenta Pública, ¿diría que fue un buen arranque de gobierno?

—Sí. Si bien hemos enfrentado situaciones muy difíciles, como fue traspasar el mayor costo del precio internacional del petróleo a las familias chilenas a causa de la guerra en Medio Oriente, esto era lo que había que hacer. No teníamos ahorros que nos permitieran mantener el MEPCO, por lo tanto, lo que hizo el Presidente José Antonio Kast y el ministro Jorge Quiroz fue lo más responsable. ¿Qué interés puede tener el Gobierno en tomar medidas tremendamente impopulares? Solo nuestra responsabilidad frente al manejo fiscal y el desarrollo de nuestro país.

—Me imagino que no estaba en los planes un cambio de gabinete tan temprano.

—Puedo dar fe de que ambas ministras son personas muy queridas para el Presidente. Mara Sedini acompañó al Presidente durante toda su campaña. Es una persona leal y comprometida, que internalizaba muy bien todo el compromiso político del Presidente. Sin embargo, toma la decisión difícil para él de hacer este cambio de gabinete en la forma en que se hace.

Lo mismo ocurre con la ministra Steinert. Yo puedo dar fe de que ella trabajó mucho. Sé que el Presidente valora mucho el trabajo de ambas. Pero optó por cambiarlas y él tiene mucha confianza personal en el ministro Arrau y espera que todas esas acciones que no se pudieron materializar en el período de la ministra Steinert, sí se puedan hacer ahora con el ministro Arrau.

—¿No fue un error haber apostado por un perfil como el de ella?

—Esta es una opinión personal. Cuando se mencionó su nombre, no la conocía. Y a mí me pareció que la elección estaba muy bien hecha, al ser una mujer que venía del Ministerio Pública, que fue exitosa como fiscal regional y que logró condenas de acciones muy violentas del crimen organizado. Me pareció que estaba muy bien elegida. Pero bueno, hubo distintas circunstancias que le fueron restando fuerza a la ministra Steinert. Fue muy determinante que se le vinculara con un abogado que estaba asociado con el narcotráfico. Nada de eso existió. El abogado era su marido, el padre de sus hijas. No recuerdo una acción comunicacional de esa magnitud contra un ministro de Estado. De verdad que lo reprocho fuertemente.

Notas relacionadas