
Ciudad
10 de Junio de 2026Sin urgencias ni farmacias: la preocupación en Aysén por el cierre del Puente Presidente Ibáñez que separará en dos a la ciudad por ocho meses
Las obras de reparación del puente colgante más largo de Chile comenzarán en noviembre y se extenderán hasta julio de 2027. Durante ese período solo habrá tránsito peatonal, lo que preocupa a vecinos y autoridades por el acceso a servicios básicos, salud y transporte.
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En diciembre del año pasado, uno de los cables de acero que sostiene el Puente Presidente Ibáñez se rompió, lo que llevo a que se restringiera el tránsito a vehículos de más de cinco toneladas y el tránsito es unidireccional. Este año, se anunció un contrato entre el Ministerio de Obras Públicas y la constructora Freyssinet, para una obra de reparación con un costo de $14.700 millones.
El puente fue impulsado por el expresidente Carlos Ibáñez del Campo, y se inauguró en 1964, durante el gobierno de Eduardo Frei Montalva. Se trata, además, del puente colgante más largo de Chile, con una longitud de 210 metros.
Esta reparación del Puente Ibáñez dividirá a la ciudad de Aysén en dos, por ocho meses. El puente conecta a los 23.000 habitantes de Aysén, que viven divididos en ambos lados del río.
Las obras consideran excavaciones importantes, donde se harán perforaciones de 10 metros en todo el ancho de la calzada, en los cuatro puntos de anclaje del puente. Por la profundidad de la construcción, es imposible mantener el tránsito en esas condiciones.
El problema para los vecinos, es que las obras durarán ocho meses, desde noviembre de este año hasta julio del próximo, y solo se permitirá el paso peatonal. La única alternativa que tendrán los vecinos para transportarse de la ribera norte a la sur de la ciudad será el punte Dun. Esta alternativa obliga a recorrer casi seis kilómetros extras, que, en un contexto económico de inflación y en una ciudad donde el precio de la gasolina ronda los $1.800, preocupa a los vecinos sureños.
Los problemas para los vecinos
Durante el Concejo Municipal de Aysén, las autoridades comunales mostraron preocupación por la duración de las obras, sobre todo porque en el lado sur de la ciudad no hay farmacia, unidad de urgencias ni atención de gran parte de los servicios públicos, por lo que, diferentes autoridades están en búsqueda de soluciones para los ayseninos.
Según la concejala Tatiana Villarroel, “hay que preocuparse bastante en cómo lo va a hacer el ciudadano de a pie, que no tiene los recursos para pagar un taxi, para dar la vuelta por el puente Dun durante 8 meses. Mientras dure la contingencia, hay que agotar todos los medios para poder entregarle mejores oportunidades a la gente, sobre todo a estudiantes y personas mayores que tienen diferentes atenciones médicas”.
Para el representante de la Junta Vecinal número 1, Juan Cayún, es importante que desde la cartera de Salud se destinen recursos para habilitar un CESFAM con urgencia en el lado de la ciudad que no cuenta con eso: “Salud tendrá que destinar más recursos, es lógico. Si no lo destina, tenemos nuestras autoridades que tienen que exigir este esta plata”.
Por otra parte, otra de las vecinas presentes en el consejo expresó su preocupación por los precios del transporte en la ciudad, “Cuando se haga el corte, ¿en qué precios van a quedar? ¿Qué bolsillo va a ser capaz de aguantar estas alzas? Eso nos preocupa a los vecinos que no tenemos vehículo, como vecinos que caminamos, pero que no todos tienen la facilidad para hacerlo”.
El alcalde de la comuna, Luis Martínez, agradeció la comunicación de las preocupaciones de los vecinos, y detalló que se trabajaría en medidas mitigadoras dentro de la jurisdicción del municipio.
Según consignó El Mercurio, el municipio planea abrir una delegación en el lado sur de la ciudad, y se están haciendo gestiones para que BancoEstado instale un cajero. Además, pidió al Ministerio de Transportes que subsidie buses de acercamiento para la población.