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Opinión

14 de Junio de 2026
Camila Flores
Camila Flores
Sandro Baeza

Columna de Kike Mujica: No es un meme

Foto autor Kike Mujica. Por Kike Mujica.

Muchos intentan reducirlo a un escándalo con tintes faranduleros. Sin embargo, el dato objetivo es otro: por primera vez en la historia de Chile, una alta autoridad pública —la senadora Camila Flores— denuncia haber sido espiada en su casa y ver expuesta públicamente su intimidad. Un hecho inédito, cruzado por un quiebre matrimonial que se ha ventilado profusamente en las redes sociales.

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¿Qué demonios es esto? 

Lo es sin duda: Una violación grave a la vida privada e intimidad de una persona. 

¿Un affaire político? También.

¿Un quiebre matrimonial de una senadora, ventilado a través de los medios de comunicación? Sí.

¿Qué no es? 

No es un meme ni farándula primerplanista. Es un episodio grave, aunque la descarnada exposición pública del caso –todo de muy mal gusto– lo disfraza de un entuerto estridente y fútil.

Pongamos las cosas en su lugar, sin frivolidades, aunque cueste. 

Por primera vez en la historia de Chile una senadora de la República es:

1) Espiada –fisgoneada– con cámaras dentro de su casa

2) Las imágenes privadas –contenido sexual– son difundidas a mansalva

3) La parlamentaria acusa a su ex marido –otro dirigente político– de ser el culpable, a través de un video que circula en un espacio público.

Nunca habíamos visto tanta vida privada expuesta –sí escuchado: Piñeragate– y de manera tan vulgar sobre una altísima autoridad de la República.

¿Quién es quién?

Camila Alejandra Flores Oporto nació en Paillaco en 1987. Es abogada de la Universidad Andrés Bello. Su carrera política –lo reconocen quienes la siguen y quienes la detestan– ha sido meteórica y exitosa: ingresó a RN en 2005; en 2017 –con 30 años– ganó una diputación por la V región; en 2026 llegó al Senado. Su cargo dura 8 años.

Flores es un placer culpable para un sector de RN: dicen que no forma parte de la militancia histórica del partido –muy noventera– y su lealtad es endeble. Pero, a la vez, reconocen que suma votos. Y votos para ser político es como el dinero para ser banquero.

Para ojos de un observador cándido, cuesta entender por qué hay camaradas que se descueran mutuamente. Pero eso es la política: enemigos íntimos mientras nos convenga. Familias mal avenidas.

Ella ha insinuado en público que podría cambiar de domicilio: “en cualquier momento podría pasarse a republicanos”, me dice un RN. 

“Grato almuerzo y que mejor en el día de tu cumpleaños @joseantoniokast. Muchas felicidades @percymarin @piaadriasola”, publicó en su instagram el 18 de enero del 2018, fecha en la que nació el actual mandatario. La foto es de la dos parejas sentadas en una restaurant.

Es del ala más derechista del partido. “Podría ser sin problemas nacional libertaria”, dice un parlamentario RN.  Flores reivindica sin complejos el legado de Pinochet, lo que provoca convulsiones en los pocos liberales que van quedando en el partido. Es de “la bancada Sin Filtros”; o sea, de gatillo fácil. No se muerde la lengua. Sabe de medios. Es de puntada con hilo. 

Percy Antonio Marín Vera nació en 1969. Estudió derecho en la Universidad Marítima de Chile

“Pese a que fue un dirigente histórico del partido en la quinta región, nunca pudo llegar a las ligas mayores”, dicen en RN. 

Marín, me dicen, militaba en el mundo romerista, aludiendo al caudillo de la zona, el senador Sergio Romero. Conservadores, jarpistas y partidarios de Pinochet, durante años fueron el alma de RN en la V región. Dentro de ese partido –que en 2027 cumple 40 años– existen tantas facciones como estrellas en el firmamento.

Marín como tantos militantes buscaron forjar una carrera política que escalara hasta el parlamento, la meta última de esa maratón de componendas. Era como tantos otros, un personaje, siempre posible, de segunda división con ímpetus y ambición –el desde de un político que se precie de tal– por llegar a primera.

Para partir, la pole position: fue consejero regional (CORE) de la V region entre 2014 y 2024. Buscó subir en la tabla: en las elecciones parlamentarias de 2025 fue candidato a diputado por el distrito 6, región de Valparaíso, dentro del pacto Chile Grande y Unido. Obtuvo sólo el 3,32% de los votos.

Vida en común entre Camila Flores y Percy Marín

En 2017 Flores y Marín se casaron. Como en todo planeta endogámico –y vaya que los partidos lo son– el matrimonio fue comidillo desde un inicio ¿Quién manda a quién?, era el pelambre morbosillo. ¿Quién subsidia -políticamente hablando- a quién?, era otro comentario.

Percy fue el mentor de Flores. Camila se crió políticamente sola. Percy quería ser lo que Flores fue. Flores se lo arrebató.

Comentarios en RN. Hoy.

La pareja –tienen una hija– se divorció con escándalo. En enero de este año el quiebre se hizo público. Flores informó a través de redes sociales que el 15 de diciembre de 2025 presentó una denuncia por violencia intrafamiliar contra Marín y que él debió abandonar el domicilio que compartían. 

Percy Marín acusa que dicha denuncia luego fue retirada por la misma senadora. El presentó una demanda de divorcio y afirmó –también públicamente– haber sido víctima de “maltratos, humillaciones y abuso de poder”. 

También sostuvo que fue expulsado del hogar que compartían y que tuvo dificultades para mantener contacto con su hija. 

“La senadora cometió un error a mi modo de ver. Todo esto debería haber sido privado, como la mayoría de los quiebres matrimoniales. Más aún en el caso de una autoridad del país”, me dice un parlamentario de RN.

El conflicto –ventilado puertas afuera– fue entonces pauta para los matinales y runrún para el mundo político.

Sexo, mentiras y video

Todo este palabreo morboso cambió de golpe cuando se supo que la intimidad de la senadora fue vulnerada. 

Por redes sociales se difundieron y viralizaron en un dos por tres imágenes de carácter íntimo de la senadora, registradas en su domicilio junto a su actual pareja.

Por lo que se ha sabido, las cámaras eran para vigilar a la hija de la pareja. Marín ha dicho que ellos dos y las cuidadoras de la menor tenían acceso a la plataforma.

Ella acusa directamente a Marín. 

“Mi exmarido, coludido con otras personas, ha difundido fotos privadas mías, obtenidas de manera ilícita e ilegal”, señaló Flores en un video que distribuyó por redes sociales.

“Es increíble lo que el despecho y la falta de entendimiento pueden provocar. Una persona, sea hombre o mujer, no es propiedad de nadie y tiene todo el derecho a rehacer su vida”, agregó. 

Él lo niega. 

“No he ejercido jamás actos de violencia en contra de ella. Tampoco he participado o promovido, ni coordinado la filtración ni divulgación de imágenes privadas, todo lo cual actualmente es objeto de una investigación”, dijo en una declaración pública.

“Existe el riesgo de que la divulgación pública de estos antecedentes puedan tener la intención de afectar o desestimar las pruebas que sustentan la demanda de divorcio culposo”, agregó, sugiriendo que la senadora podría estar detrás de la filtración.

Luego, sin omitir detalles privadísimos, reveló la causa, según él, de este quiebre.

El matrimonio, dijo, terminó por “una grave vulneración al deber de fidelidad”.

“La realidad es que mientras intentaba comprender lo ocurrido y enfrentar uno de los momentos más difíciles de mi vida, el tercero involucrado, con el cual (Flores) me fue infiel, fue incorporado a los dos días de mi forzosa salida del hogar común, incorporándolo al equipo parlamentario desempeñando funciones de exclusiva confianza y pagado con dineros del Congreso”.

Problemas Judiciales

A los líos matrimoniales, Flores suma una investigación penal de la Fiscalía de Valparaíso. La acusan de apropiarse de parte de los salarios de sus asesores, contratados cuando fue diputada. Flores, según la Fiscalía, les pagaba con el dinero proveniente de las asignaciones parlamentarias y luego les pedía de vuelta una tajada de ese salario

La causa partió con una denuncia anónima presentada en 2025. Adivinen de quién sospechan en el entorno de la diputada.

La Fiscalía allanó su oficina parlamentaria y su domicilio.

Flores argumenta que esto es persecución política y personal y que nunca le pidió dinero a sus asesores.

La investigación está en curso y no existe formalización en su contra.

Percy Marín también tuvo líos de plata.

En 2020, fue sancionado por RN debido a un cobro irregular de viáticos por más de 9 millones de pesos chilenos. Según la Contraloría, Marín registró un domicilio falso, para justificar gastos de alojamiento, alimentación y combustible. Lo iban a expulsar del partido, pero al final no ocurrió.

Aquí lo digo, aquí lo niego

¿Qué hubiera pasado si la víctima de los videos hubiese sido otra senadora?, le pregunto a 5 parlamentarios.

Tres ponen cara de pausa reflexiva. En privadísimo, argumentan –con sumo cuidado de no parecer incorrectos– que la exposición pública de Camila Flores y su vida y ex vida matrimonial divulgada por redes sociales, no le quita gravedad al suceso pero quizá, tal vez, puede ser que “se las buscó”.

Así un episodio gravísimo –un delito– se trivializa o, peor aún, se relativiza. El pinochetismo de Flores, su exposición pública, sus líos judiciales, las polémicas que genera, azuzan a la fábrica de memes.

La investigación está en curso. La PDI debe encontrar a quién o a quiénes fueron los victimarios y por qué lo hicieron.

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