Gustavo Alessandri, presidente de asociación de alcaldes: “Muchos queremos la megarreforma, pero los municipios no podemos pagar la cuenta”
El alcalde de Zapallar y líder de la Asociación Chilena de Municipalidades asegura que el municipalismo vive uno de sus momentos de mayor cohesión tras el encuentro que reunió a más de 200 autoridades locales. En ese marco, asegura que han logrado mejorar el diálogo con La Moneda en el marco del proyecto de Reconstrucción y fija una línea roja frente a las contribuciones: apoyar los cambios sin comprometer los recursos de los municipios. Aquí también responde a las críticas de Johannes Kaiser a la defensa del fondo común municipal -"demuestra una falta de conocimiento del Chile actual"- y defiende los recortes llevados a cabo por la actual aministración.
Por Eduardo Monrroy 14 de Junio de 2026
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“Que nunca más en la vida un gobierno nos vuelva a dividir”. Ese fue el mensaje que trató de instalar el jefe comunal de Zapallar y presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades (AChM), Gustavo Alessandri, durante el Encuentro de Alcaldes y Alcaldesas 2026, que se realizó a inicios de junio y que reunió a más de 200 autoridades locales en La Serena, hasta donde llegaron dirigentes de partidos políticos, ministros e incluso el Presidente José Antonio Kast.
“Fue un encuentro donde pudimos dejar todas las diferencias de los alcaldes de lado y le dimos preferencia al municipalismo”, relata Alessandri desde su oficina en la AChM, entidad que es reconocida por agrupar a alcaldes de colores políticos transversales y que lidera desde el 26 de mayo de 2025.
Alessandri, abogado de 41 años y militante desde el año pasado de RN, lleva más de una década ligado al municipalismo. Primero fue concejal entre 2012 y 2016 por la comuna de Puente Alto y luego compitió por la alcaldía de Zapallar, la misma que tiempo atrás encabezó su padre, Gustavo Alessandri Balmaceda. Allí atraviesa su tercer período y reconoce que si no fuera por la ley que limita la reelección, buscaría uno más.
Ahora, como presidente de la AChM asegura que el municipalismo atraviesa por un momento de unidad y que ha logrado hacer retroceder al Gobierno en aspectos del emblemático proyecto de Reconstrucción, que entre sus principales propuestas está la exención de contribuciones a la primera vivienda para propietarios de más de 65 años. Idea que ha provocado una rebelión entre algunos jefes comunalales.
—¿Ha visto un cambio de actitud del Gobierno, más receptivo con los alcaldes?
—Sí, y el mejor ejemplo es que el Presidente haya ido a este encuentro nacional de alcaldes. Que haya ido el subsecretario, dos ministros y el Presidente, es muy importante para lo que estamos haciendo. Nosotros necesitamos que al Presidente le vaya bien, porque si le va bien, le va bien a las municipalidades y Chile está mejor.

Los abucheos a Kast durante encuentro de jefes comunales: “Dos alcaldes que fueron falta de respeto no nos van a aguar la fiesta”
Si bien Alessandri destaca el logro de haber reunido a más de 200 alcaldes para delinear posturas comunes en distintas temáticas, el encuentro realizado en La Serena estuvo también marcado por la intervención del Presidente José Antonio Kast y los abucheos que se dejaron oír al principio de su discurso. El edil identifica ahí a Matías Toledo (Puente Alto) y Cristóbal Zúñiga (Tierra Amarilla).
—¿Fue un momento tenso?
—Dos alcaldes que fueron falta de respeto no nos van a aguar la fiesta. No nos van a aguar el encuentro. Y con mucho respeto le pedí y le vuelvo a pedir disculpas al Presidente Kast, porque si a uno lo invitan a un evento, tiene que ser sumamente republicano en respetar lo que se está diciendo, respetar a quien está exponiendo. Creo que fue lamentable y no puede volver a suceder.
—Toledo explicó que en realidad sus abucheos no iban dirigidos al Presidente Kast, sino que a usted, por supuestamente no leer tres puntos del acuerdo que habían logrado los alcaldes.
—No voy a polemizar con ningún alcalde. Es cosa de ver los videos de cuando ocurrieron esos abucheos. Mi rol como presidente de todos los alcaldes de Chile es lograr acuerdos y consensos y no polemizar con un alcalde. Nunca lo haré.
—¿Se logró tener una mirada común en torno a la exención de las contribuciones?
—Se llegó a tener una mirada común en que nosotros no podemos pagar la cuenta de una reforma. Las cuentas de las municipalidades no pueden ser desfavorecidas por una reforma que si bien muchos queremos, no puede perjudicar a las municipalidades.
—¿Hay un acuerdo entre los alcaldes para que se exceptúe de este beneficio a quienes tienen mayores patrimonios?
—El acuerdo es que no nos disminuyan los recursos a las municipalidades. Eso es lo primero, que no se toquen estos recursos. Luego, tenemos distintos preacuerdos que van más bien según cada una de las comunas. Y lo que estamos logrando es poder proponer alternativas. En eso el Gobierno ha cedido, en que contribuyamos a cómo se redactan los artículos. Por eso estamos exponiendo en las distintas comisiones para avanzar en conjunto con el Poder Legislativo y el Ejecutivo en no salir debilitados.
—¿Pero debería hacer excepciones?
—Se está aplicando el plan de gobierno del Presidente Kast y nosotros estamos trabajando para no salir debilitados en esta situación. Nosotros proponemos cambiar de tributo, proponemos ver otras alternativas para que los municipios no paguen la cuenta.
—¿Cuáles son esas propuestas?
—Primero debo decir que nunca va a llegar un alcalde a plantear un problema sin solución. Los alcaldes por esencia vivimos resolviendo problemas. Y si se quiere hacer una reforma, que nos parece muy bien que el Presidente cumpla con su plan de gobierno, nosotros tenemos el deber de proponer soluciones a su reforma. Porque muchos estamos de acuerdo con la reforma, pero no estamos de acuerdo con que los municipios paguemos la cuenta de ese proyecto.
Entonces, creemos que si hoy los municipios pagan IVA -dinero que va para el fisco-, proponemos que un porcentaje vaya al municipio que lo pagó y otro porcentaje a un fondo común municipal. Así no perdemos, pero siempre pagando el IVA.
Otra alternativa es subirle un porcentaje al impuesto que pagan los alcoholes y el tabaco, y que eso vaya a un fondo común municipal, y así ir creando, fortaleciendo o modernizando el Estado. Porque tenemos la Ley de Rentas II, que es del año 95, y tenemos el fondo común municipal que se creó el año 79. Entonces, si queremos modernizar el Estado también atrevámonos a hacer una Ley de Rentas II para modernizamos con las municipalidades y con transparencia, poder armar una batería que nos permita prestar un mejor servicio.

—¿El Gobierno se ha abierto a considerar esas alternativas?
—Insisto: el mejor ejemplo es que el Presidente haya ido al encuentro nacional de alcaldes, que haya expuesto el ministro José García Ruminot, que haya expuesto el ministro Iván Poduje, y que haya estado el subsecretario Sebastián Figueroa. Estoy seguro de que el Gobierno espera que nosotros no solo planteemos problemas, sino también soluciones. En eso estamos.
—No me mencionó al ministro Quiroz.
—Tuvimos una muy buena reunión con el ministro Quiroz, nos recibió muy bien y estamos en una mesa de trabajo con su gabinete y los profesionales de Hacienda.
—¿No lo ha visto con una mirada taxativa? Algunos alcaldes le han pedido cuidar su lenguaje.
—En los últimos días nos hemos encontrado con un Gobierno dispuesto al diálogo, dispuesto a las conversaciones y eso nos ha llevado a mejorar mucho la relación con el municipalismo.
“Las contribuciones son un impuesto expropiatorio que tienen de rehén a las personas”
—Para usted, ¿la exención de contribuciones es un tema ideológico?
—Para mí, como Gustavo Alessandri, las contribuciones son un impuesto expropiatorio que tienen de rehén a las personas, porque tienen de garantía el bien inmueble y el Estado se excedió en su valor. Entonces, hay personas que ya no pueden mantener su bien inmueble, porque tienen que venderlo y se tienen que ir a vivir con un hijo, un nieto o un sobrino. Por eso hay que estudiar muy bien lo que está pasando. Y lamentablemente ese tributo hoy va en un 40% al municipio de origen donde está ese bien inmueble, y el 60% al fondo común municipal, por eso tenemos que cambiar de tributo.
Pero no me pierdo en mi postura personal con lo que es financiar el fondo común municipal.
—¿El Gobierno les ha garantizado que el fondo común municipal no se verá afectado?
—Hasta el momento el Gobierno nos está garantizando que el fondo común municipal está resguardado. Pero tenemos que ver en qué forma está resguardado, cómo queda resguardado y entender que los gastos de los municipios todos los días suben. Entonces, si para más del 70% de los municipios su mayor fuente de ingreso es el fondo común municipal, después no tengo cómo exigir a un municipio que cumpla si no le doy las garantías de que va a tener ingresos. Esa es la gran pelea del municipalismo.
Merma de la reforma al fondo municipal: “El Gobierno nos nos dice una cosa, y nosotros decimos otra”
—El ministro Quiroz dijo que esto va a afectar a las 12 comunas más ricas del país. ¿Es así?
—Todavía no podemos llegar a los mismos números. Estamos en una etapa de conversación. Efectivamente hay un cambio importante en el Gobierno al hacernos partícipes de un diálogo y de distintas reuniones. Además, iremos a exponer en la comisión de Hacienda del Senado. Pero lo que no está en juego es el fondo común municipal, donde las municipalidades más grandes le entregan a las más chicas. Hoy estamos más unidos que nunca y eso nos ha permitido fortalecer el municipalismo como país.
—¿Dijo que hay números distintos en torno a cuál sería la merma del fondo común municipal?
—Sí, hay números distintos. Pero tenemos que sentarnos con el Gobierno para transparentar las visiones. Es muy válido que podamos llegar a un acuerdo explicando ambos qué es lo que tiene el otro. Esto se debe al cambio de postura del Gobierno y al cambio de visión de los municipios, porque estamos en una negociación que hace 40 días no existía. Eso nos ha permitido avanzar.
—¿Cuánto van a dejar de recibir los municipios si avanza la exención de contribuciones tal como está en el proyecto?
—Es un monto muy importante.
—¿Tiene la cifra?
—La cifra exacta es lo que estamos conversando con el Gobierno, porque el Gobierno nos nos dice una cosa, y nosotros decimos otra.
—¿Cuál cifra tienen ustedes?
—Es que no puedo decir cuál cifra tenemos nosotros. Podemos tener distintas miradas, pero no podemos tener distintos números.

—La alcaldesa Catalina San Martín dijo esta semana que habían estimado una merma de $10 mil millones solo para su comuna, pero que se dieron cuenta de que en realidad eran $13 mil millones…
—Y a mí me dicen que nosotros, por ejemplo, dejaríamos de recibir $800 millones, y por otro lado me dicen $3 mil millones. Por eso no quiero tirarme a la piscina con un número.
—¿Por qué hay distintos cálculos?
—Porque tenemos que ver si están incluyendo los mismos números y las mismas glosas que nosotros. Tenemos que evaluar en estas mesas de trabajo si tenemos los mismos índices o no.
—¿Hay un problema en cómo se fijan las contribuciones?
—Efectivamente. Hay un problema, porque es muy injusto que se calcule por la venta de predios cercanos y es injusto que se calcule cuando muchas personas no han querido vender durante décadas. Eso pasó a ser un abuso por parte del Estado.
“Johannes Kaiser ha demostrado una falta de conocimiento del Chile actual”
—“Mientras más corrupto el municipio, más defiende su alcalde las contribuciones”, dijo Johannes Kaiser hace unos días. Él ha sido uno de los promotores de la exención total de las contribuciones.
—Cuando fueron las elecciones presidenciales, invitamos a los ochos candidatos, pero vinieron siete. El único que no vino fue Johannes Kaiser. Esto demuestra una falta de conocimiento del Chile actual. Me atrevo con humildad a invitarlo a que organicemos una agenda, que nos regale cinco días a los alcaldes y que visitemos distintas postas rurales, distintos cesfam y escuelas públicas donde se lucha día a día por tener educación pública y de calidad. Ahí se va a dar cuenta que una caja de mercadería le cambia la vida a un adulto mayor que con la jubilación no le alcanza a llegar para fin de mes.
Lo invito, que me ponga la fecha, para que conozca el Chile actual. Porque es muy fácil ser opinólogo.
—Él decía que el 66% de los recursos municipales está siendo malgastado, desperdiciado y que la corrupción es profundísima. Incluso ironizó con que muchos tienen contratada a la prima del amante…
—Todavía estoy buscando al alcalde que tiene contratada a la prima del amante. Creo que se salió de todo contexto y le exijo respeto por el municipalismo. Que nos entregue esos resultados y que nos muestre todos los proyectos que él presentó como diputado para mejorar el Estado.
“Fui el primero en señalar que no era adecuado dividir el municipalismo en dos reuniones”
—¿Cómo evaluó que en las semanas previas La Moneda convocara a reuniones distintas con los alcaldes, dividiéndolos entre oficialismo y oposición?
—Fui el primero en señalar que no era adecuado dividir el municipalismo en dos reuniones. Todos los alcaldes representamos a los vecinos de una comuna, y el hecho de que haya ido al Presidente al encuentro de alcaldes da por subsanada esa polémica.
—¿Esa queja se la transmitió personalmente al Presidente?
—Fui el primero. Y fue incómodo para uno como presidente de la AChM estar en una reunión y no en la otra.
—La discusión se da en medio de la política del gobierno de realizar recortes. ¿Cómo se ve desde el mundo municipal?
—Si los recortes ayudan a maximizar el Estado, la salud y no afectan en el día a día a ningún chileno, no le veo inconveniente, siempre y cuando no afecte a ninguna persona. Tenemos que terminar con la “burrocracia”, porque la burocracia es demasiado excesiva en todos los servicios, nosotros nos incluimos también. Entonces, no veo el problema en generar un Estado moderno, en maximizar el Estado, y si para eso hay que reconocer que entregaron las cuentas en rojo y achicarse el cinturón, nos achicamos el cinturón todos. Pero cada uno decide dónde se lo achica.
—¿No se le pasó la mano al Gobierno en ciertas áreas, como en salud?
—Lo importante es que no afecte al ciudadano, al chileno común y corriente.
“Me costó darme cuenta de que para algunos la educación era un gasto y para otros, como en mi caso, era una inversión”
—¿Cómo ve orientada la propuesta sobre el Registro Nacional de Vándalos que impulsa el Gobierno?
—Lo quiero expresar de otra manera: hoy vivimos la crisis de seguridad más profunda de nuestra historia, y lo vivimos a todo nivel, en todo tipo de delitos. Necesitamos crear la fuerza de tarea, que desde el Ministerio de Seguridad se encabece esta fuerza de tarea, se sume educación, porque sin seguridad no hay educación. Que se haga un paquete de medidas y de leyes que permita un Estado moderno para combatir la delincuencia y no una ley o dos leyes por separado, sino que todos en sinergia nos enfrentemos al varadero enemigo, que es el crimen organizado, el narcotráfico, el sicariato.

—Pero en el caso de este proyecto, ¿considera que tiene orientaciones clasistas? No son las personas de mayores recursos las que tienen beneficios sociales.
—Los recursos no hacen la felicidad. En eso creo que la oposición se equivoca. Me ha tocado ver delitos en todos los niveles sociales. Me tocó ver menores de edad vendiendo drogas que no eran de bajos recursos, me tocó ver menores de edad consumiendo alcohol y no eran de bajos recursos. Esto no se trata de recursos, se trata de que la familia vuelva a educar, que la familia sepa dónde está el menor de edad y se trata de la responsabilidad que tienen los padres y apoderados, que hoy en Chile se perdió.
Por eso nos duele tanto haberle faltado el respeto al Presidente en una actividad de la AChM, porque perdimos el respeto. Y para ser sostenedor de la educación, tiene que tener respeto.
—¿Qué va a pasar con el traspaso de los SLEP? En el verano generó polémica que se reuniera con el Presidente Kast y le pidiera frenar los traspasos.
—Es entendible si un alcalde tiene que dejar de invertir recursos propios en educación, le interese o le convenga el SLEP. A mí me costó darme cuenta, pero lo entendí: que para algunos la educación era un gasto y para otros, como en mi caso, era inversión. Por eso no me imagino proyectar una comuna en el Pladeco, en el Padem, en el plan de salud o el plan de seguridad pública sin la educación, porque estoy trabajando siempre para las próximas generaciones.
Ahora, los SLEP centralizan. Y no conozco aún una fundación, una ONG o un movimiento que pueda administrar 200 establecimientos educacionales. Más la “burrocracia” que tenemos, hace imposible que se pueda llegar a tiempo con una solución.
“El límite a la reelección es una mala ley. Las inhabilidades deben acabar”
—-¿Va a ir a la reelección en Zapallar?
—No puedo, no pudo por ley antireelección.
—¿Piensa postular por otra comuna?
—Creo que las inhabilidades deben terminar. Creo que quienes deben elegir con su voto son los chilenos y no tenemos por qué limitar la democracia. Pienso que hoy una mala ley la limita desde el escritorio. Ya está demostrado que los malos no salen electos y que quienes tienen buenos proyectos para una comuna, región o país, sale electo.
—Ante esa inhabilidad, ¿piensa competir por otra comuna? Usted fue concejal por Puente Alto…
—Ante esta inhabilidad y con la ley actual, nunca digas nunca.



