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Natalia Silva - Francisco Paredes, The Clinic

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17 de Junio de 2026

“Es mi primera novela escrita”: De Nati Chuleta a Natalia Silva y su camino desde la literatura de niños a adultos con su próximo nuevo libro

A diez años de "No abuses de este libro", la escritora lanzó una edición con material inédito que aborda las secuelas de su historia y el cierre de procesos personales, mientras trabaja en una novela de terror dirigida al público adulto y en paralelo presenta al mundo la historia de Maruja.

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Ya son diez años desde que Natalia Silva, más conocida como Nati Chuleta, lanzó su primera obra “No abuses de este libro”, en donde a través de su personaje Tina cuenta como sufre abusos sexuales desde pequeña de parte de la pareja de su madre.

La joven cuenta que siempre fue buena para contar historias, porque siempre estuvo rodeada de ellas. Ya sea dentro de las páginas de cómics o gracias al cine. Si bien siempre se ha dedicado a contar historias para niños, ahora trabaja en una novela de terror para adultos.

También comenta que entregó una nueva versión de “No abuses de este libro” por sus diez años que se estrenará en Brasil junto a una película basada en su historia. “En Chile todavía no te puedo confirmar nada, pero en Brasil se fue pintada y se fue con como 15 o 20 páginas nuevas que cuentan un poquito lo que pasó después del libro. Un poquito cerrando el capítulo también del No abuses y como dejándolo ahí”, explicó la autora en conversación con The Clinic.

De literatura de niños a adultos

—¿Cómo ha sido el camino de sacar este primer libro y también, bueno, el último, pero además sacar esta nueva reedición de 10 años y una película?

—Ha sido cuático, sobre todo porque casi, bueno, no parecen 10 años, como que se pasaron muy rápido estos 10 años. A la vez ese libro me abrió muchas puertas, sobre todo buenas, también algunas que yo diría que son bastante delicadas porque es un libro que destapa muchas cosas. La gente que lo lee, como de cada 5 o 3 les ha pasado algo así o conocen a alguien que le ha pasado algo así, entonces es un libro que me llega mucho feedback todo el tiempo.

Cuando lo publiqué me llegaban testimonios todos los días por montones y en un momento hacía charlas a colegios y no pude seguir porque llegaban niñas siempre después llorando y diciendo como a mí también me pasó. Entonces también por eso quise hacer esta edición de 10 años como para simbolizar como un poco un cierre, porque a mí también con este libro me pasaron cosas en mi vida. Obviamente fue un impacto brígido como para mi vida personal, mi carrera artística, todo y sobre todo, bueno, les cierro algunas cosas a los lectores porque yo sé que habla de Tina y que es una personaje, obvio, pero todo el mundo sabe que está basado en mi historia.

Esto cerró muchas cosas en mi vida, fue una terapia que obviamente siempre voy a sanar el abuso, pero me pasaron muchas cosas. Como por ejemplo, mi relación con mi mamá. Ella me pidió perdón, se separó, así que está todo bien en mi vida con eso, al menos en ese lado quería como mucho contarle al público porque creo que lo que más preguntaban siempre en estos 10 años es como si estoy bien, como sigo teniendo relación con mi mamá, si el abusador sigue estando en mi vida. Son como preguntas que no sé, se repitieron todos estos días. Son esas las cosas que yo respondo en esta nueva edición.

—¿Ahora quieres seguir haciendo libros dedicados a niños?

—Se vienen cositas. Estoy terminando una novela que empecé a escribir ya hace como 3 años de terror adulto, completamente adulto y muy probablemente la firme con mi nombre real. No estoy confirmando nada, pero lo he pensado mucho porque claramente ya estoy saliendo de lo infantil y esto es mucho más serio.

Es mi primera novela escrita. Me encanta escribir historias. Por ejemplo, estoy en un podcast que se llama Loremipsum con mi pareja, que es audioteatro improvisado. Vamos improvisando historias y contando historias y llevamos dos temporadas completamente independiente en YouTube.

La contadora de historias

—¿Cómo descubriste que eras buena contando historias y haciendo dibujos?

—Siempre dibujé en mi casa porque mis papás los dos dibujan, los dos de hecho estudiaron diseño, se conocieron así, aunque ninguno de los dos se dedica a eso actualmente. Mi mamá es pianista clásica, mi papá es comunicador y hace un montón de cosas, pero siempre fue el dibujo en mi casa siempre fue como el arte, la música y el dibujo. A mí siempre me gustaron los cómics, mi mamá me los leía cuando chica, el Asterix, Tintín, Mafalda, todo eso. Mi papá era de pasarme más como cómics más alternativos, como Sandman. 

Así que crecí un poco como con eso. Además que son súper cinéfilos en mi casa. Yo también soy de una familia de cinco hermanos del lado de mi papá, de una hermana del lado de mi mamá y siempre el cine ha sido tema también en mi casa. Creo que contar historias lo tuve desde siempre, como que no podía irse de otra forma. Siempre me gustó. De chica como que me inventaba historias a mis amigos, mis compañeros y a mis hermanos.

—¿Cuáles son tus autores favoritos?

—Siempre van cambiando, pero actualmente en la literatura estoy obsesionada,  hace como ya hace dos años, con Mariana Enriquez, encuentro que es una genia. Soy una gran consumidora de terror y no es fácil asustarme y la encuentro una genia.

Me gusta mucho el terror y no conocía muchas escritoras que escribieran terror en Latinoamérica. La Fran Solar no más aquí en Chile, que también es seca, pero cuando conocí a Mariana Enriquez dije es una rockstar, quiero ser como ella.

Francisco Paredes – The Clinic

 “Maruja necesitaba que el mundo la conociera”

—Sobre tu nuevo libro ¿Cómo nació la historia de Maruja?

—Maruja nació hace como dos o tres años en que hice un viaje a una convención en Miami de cómics, que en verdad es muy loco porque postulé solo por si acaso y salí porque estaba primero en la lista de espera. Tenía que pagarme todo, así que entre mis seguidores y familia hicimos eventos, rifas y todos me ayudaron.

Llegué a la convención y fue genial. Ahí se me cruzó un scout, que es una pega que no sé si existe acá, que es como un gallo que va buscando libros nuevos o posibles ilustradores que podrían firmar. Como un intermediario entre el autor y la editorial, pero que no es tu representante. Me habló y se interesó sobre todo por el “No abuses”, que en ese momento tenía los derechos aquí en español, entonces igual eso le complicaba un poquito a la venta. Entonces le dije ‘te ofrezco un proyecto nuevo, tengo varias ideas, se me ocurren siempre más ideas, tengo varios libros’.

Me pasó su mail, su contacto y le escribí esta historia nueva que está basada en una personaje que se llama Maruja, que es mi abuela. La Maruja, que se llama María Eugenia James y era mi vida. Ella falleció en 2020 por cáncer y yo alcancé a vivir con ella el año antes. Creo que fue uno de los años más maravillosos de mi vida.

Siempre quedé con la sensación de que la Maruja necesitaba que el mundo la conociera y ella justo también escribió sus memorias antes de morir. Las leí y me inspiré en esta historia que es súper ficción. Pensé que es la historia de mi abuela, pero sí, es una personaje que se llama Maruja, que vive en los años 40 en un país muy al sur, que claramente es Chile, que va a una escuela para aprender a ser señorita en un pueblo en el norte de Chile que se llama Cochihuasco, que es absolutamente inventado para que nadie se ofenda.

—¿Cómo sientes que ha cambiado tu dibujo desde tu primer libro hasta Maruja y el tesoro de Barbaniebla?

—Es heavy. De hecho me pasó que hice el Maruja al mismo tiempo que estaba pintando el “No Abuses” para la edición número 10. Fue todo un ejercicio de terapia el no cambiar los dibujos ni enojarme conmigo por lo mal que estaba dibujado. ¿Has visto cómo los ilustradores se ríen de la IA por hacer seis dedos? En ese libro yo hacía seis dedos. Fue un ejercicio de autoaceptación, pero igual.

No quiero que se entienda que el otro era poco profesional, pero yo creo que el nuevo es aún más profesional, como que se parece más al Maruja ahora. El “No abuses” tiene una cosa linda como soltura y de expresión que no cambia en este porque no cambia casi nada, pero el color y además le cambié la tipografía al texto, eso hace que se vea como un libro mucho más profesional de lo que era antes, al menos en mi opinión.

Francisco Paredes – The Clinic

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