
Ciudad
23 de Junio de 2026Seis asaltantes con cuchillos, un Peugeot 2008 en un semáforo en rojo y la muerte de un niño de 12 años: la cronología del horror en San Bernardo
A la 01:10 de la madrugada, un hombre, su hijo de 12 años y la tía del menor se dirigían hacia Puente Alto cuando fueron interceptados por seis asaltantes durante un portonazo. Diez minutos después, Carabineros recibía la alerta de que el menor había sido arrastrado durante la huida. Su cuerpo quedó tendido en San Bernardo. Esta es la cronología de una noche que terminó en tragedia.
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La intersección de Camino El Barrancón con la avenida Presidente Jorge Alessandri Rodríguez (la caletera de la Ruta 5) marca una frontera en San Bernardo. Hacia un lado quedan los barrios y el tránsito de la ciudad. Hacia el otro comienzan los caminos rurales que serpentean alrededor del cerro Chena entre canchas de fútbol, parcelas y terrenos abiertos. Durante las noches de invierno el frío cae rápido sobre el sector y una bruma espesa suele cubrir la ruta. A pocos metros se levanta el Cementerio Sendero San Bernardo. Allí, donde la ciudad comienza a diluirse entre la oscuridad y los campos, fue donde comenzó la tragedia.
El punto es estratégico para quienes por años han practicado los portonazos. Tres avenidas cruzan y los pares y ceda al paso colindan con la salida a la autopista. Fue así mismo como anoche seis hombres descendieron de un automóvil blanco en medio de la madrugada.
Según la declaraciones obtenidas por este medio portaban armas blancas y rodearon un Peugeot 2008 rojo detenido frente a un semáforo en San Bernardo.
Eran cerca de la 1:10 de la mañana del martes. En el vehículo viajaba un niño de 12 años y dos adultos (el padre y la tía del menor) . Lo que ocurrió durante los minutos siguientes terminó convirtiéndose en uno de los crímenes más crueles en los últimos años.
De acuerdo con la información del caso contenida en declaraciones, los seis sujetos intimidaron a los ocupantes del vehículo para obligarlos a descender. Todos eran hombres, aparentemente menores de edad, y portaban armas blancas.
Los dos adultos lograron bajar del Peugeot. El niño de 12 años intentó hacerlo también. Sin embargo, no alcanzó a soltarse completamente del cinturón de seguridad antes de que los delincuentes abordaran el automóvil y emprendieran la huida.
Fue entonces cuando comenzó la desesperación. La conductora declaró que alcanzó a advertir que el menor seguía unido al vehículo mientras este escapaba. En pocos segundos, el automóvil desapareció de su vista.
“Lo arrastraron en dirección al norte, lo perdí de vista. Después no supe más de él”, declaró la mujer sobre el auto, quien era tía del menor.
Una tragedia en San Bernardo
Lo siguiente fue una llamada a Carabineros. Los gritos, la voz temblorosa. Tratar de explicar el horror. A la 01:20 horas, la Central de Comunicaciones emitió una alerta radial por el robo del Peugeot 2008. El mensaje incluía un antecedente especialmente grave: los autores escapaban llevando al menor por el exterior del vehículo.
Con esos antecedentes se desplegaron patrullajes por distintos sectores de San Bernardo. Mientras las primeras unidades llegaban al lugar del asalto, otras iniciaban recorridos para intentar ubicar el automóvil antes de que abandonara la comuna.
La búsqueda concluyó en la intersección de Avenida Portales con Leonardo Da Vinci. Allí fue encontrado el Peugeot 2008 abandonado. Según el parte policial, una funcionaria que participaba en el procedimiento advirtió la presencia del menor junto al costado derecho del vehículo, específicamente en las cercanías de la puerta trasera.
Los antecedentes consignados en el documento indican que el niño aún mantenía parte del cinturón de seguridad adosado. Los funcionarios constataron que ya no tenía signos vitales. En el trayecto había perdido sus zapatillas.
Con el paso de las horas, el caso escaló desde una tragedia ocurrida durante un portonazo hasta transformarse en un asunto de alcance nacional. Durante la mañana, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, llegó hasta San Bernardo y calificó el hecho como una tragedia que golpeaba al país y reconoció que el Estado falló.
Más tarde, el Presidente José Antonio Kast también se refirió públicamente al crimen.
Mientras continúan las diligencias para identificar a los responsables, la carpeta investigativa sigue reconstruyendo una secuencia que se desarrolló en apenas minutos. Una madrugada que comenzó con seis hombres –o niños asesinos– que ahora son buscados por la policía.