
Política
25 de Junio de 2026Calculada distancia con La Moneda y fuerte despliegue en terreno y redes sociales: el método de Sebastián Sichel para reinventarse en Ñuñoa
El excandidato presidencial de Chile Vamos se ha posicionado entre los alcaldes con mejor evaluación ciudadana según los sondeos de opinión, a menos de dos años de asumir en una comuna que era liderada por el FA. Los resultados coinciden con una apuesta comunicacional enfocada en las plataformas digitales y un estilo de confrontación con quienes cometen incivilidades, que se compara con el personaje del "Tío Emilio". En su gestión mantiene una positiva relación con el Presidente Kast, con quien en el pasado se enfrentó, pero que se describe más bien como institucional. Como sello mantiene su independencia con los partidos.
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Al menos seis videos ha subido en su cuenta de Instagram durante el último mes el alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel, que tienen una característica común: se le muestra increpando a personas que consumen alcohol o drogas en la calle o que usan indebidamente el espacio público, acciones que se les denomina como incivilidades.
Se ha hecho habitual que en esas grabaciones las discusiones suban de tono y se empleen insultos directos contra el edil. En algunos casos, además, la persona termina detenida por carabineros.
Independiente de cómo concluya la situación, aquellos fragmentos acumulan millones de visualizaciones y varias decenas de mensajes de respaldo al alcalde. Algunos comparan esa faceta con la del popular personaje de televisión que se conoció como el “Tío Emilio“.
Eso podría explicar, en parte, el ascenso que ha tenido la figura del excandidato presidencial en 2021 que en la última encuesta Cadem anotó un 59% de valoración positiva, posicionándose como la segunda personalidad política mejor evaluada detrás del alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (FA). Otro sondeo de Criteria también lo identificó entre los ediles con mayor respaldo, con un 70%.
En ambos estudios, además, aparece con altos niveles de conocimiento, por sobre el 90%.
Los números han llamado la atención en sectores políticos, ya que Sichel aparece como la figura de derecha con mejores números, al menos en Cadem, algo que al interior del municipio de Ñuñoa atribuyen a una calculada estrategia llevada adelante por el ex-DC.
Nuevo diseño en redes sociales
Sichel, quien quedó en una especie de limbo político tras perder la presidencial de 2021 con desmarques de Chile Vamos, cumplirá dos años a cargo de la comuna en diciembre próximo tras arrebatar el sillón edilicio al Frente Amplio, que mantenía en el cargo a Emilia Ríos.
Pese a que aún no llega a la mitad de su mandato, en su entorno señalan que se ha evidenciado un cambio de mano en su gestión.
Lo anterior se explica, dicen, en que está priorizando fuertemente la presencia en terreno, con la finalidad de identificar problemas concretos, reunirse con vecinos y que estos cuenten sus molestias, y tratar de resolverlos en el menor tiempo posible. En su entorno aseguran que cada día suele planificar al menos dos actividades fuera del municipio.
El complemento de eso ha sido el manejo de las plataformas digitales, con una estrategia diseñada durante este año que implica exponer una serie de incivilidades por personas en la comuna que él mismo enfrenta.
“No pueden estar tomando acá. Váyanse o bótenlo, o voy a tener que llamar a carabineros”, les dice, por ejemplo, a un grupo de hombres en un video subido a finales de abril, que acumula 1,3 millones de visualizaciones.
El uso de redes sociales y el auge de visitas que ha tenido el perfil de Sichel en Instagram —donde tiene 241 mil seguidores—, afirman al interior de la municipalidad, se ha dado gracias a que el alcalde se muestra en circunstancias cotidianas que intenta solucionar a la brevedad, con una llamada a Carabineros o seguridad ciudadana. Se trata de una fórmula que, en todo caso, también han patentado alcaldes como Agustín Iglesias (Independencia) y Matías Toledo (Puente Alto).
Esto último es visto como un punto diferencial con otros alcaldes, “que se quedan en la explicación de los problemas, pero que no actúan“, dicen en su equipo.
Relación con Kast: ni oficialista ni opositor
Asimismo, parte del auge que ha tenido la figura de Sichel en encuestas podría explicarse también por su relación con el gobierno de José Antonio Kast.
El alcalde ha tenido una relación institucional con el mandatario y el Gobierno, cuyos integrantes vieron cómo en las primeras semanas del jefe de Estado en La Moneda bajó rápidamente su aprobación, que ronda actualmente entre un 35% y un 40%.
En ese sentido, cuentan que la lógica de Sichel no es ser “ni oficialista ni opositor, sino eficaz” en cuanto a su propio trabajo en terreno y referirse al Ejecutivo sólo cuando sea necesario.
Así ha sido en el caso del proyecto de ley de reconstrucción, donde, contrario a lo que ha sido la posición general de los alcaldes (expresado en una declaración conjunta de la Asociación Chilena de Municipalidades), Sichel sí apoya la exención del pago de contribuciones a la primera vivienda para quienes sean mayores de 65 años, norma que ha sido ampliamente cuestionada desde alcaldes de distintos sectores políticos.
Aunque, de todos modos, también ha mostrado diferencias con el Gobierno en otros asuntos, como los problemas que generan la cantidad de eventos que se realizan en el Estado Nacional y cómo afecta la seguridad de los vecinos del recinto. O cuando dijo que el Ejecutivo debía ser “más autocrítico” respecto a su propia gestión.
En entrevista con este medio en mayo pasado, de hecho, dijo que al comité político le faltaba expresar un “propósito” y que este no podía centrarse únicamente en recuperar el orden.
Con quien Sichel sí mantiene relaciones más cercanas es con otros alcaldes de la Región Metropolitana. Entre estos figuran los ediles de Santiago y Providencia, Mario Desbordes y Jaime Bellolio (UDI), respectivamente, además de Carol Bown (UDI, San Miguel) y Camila Merino (Evópoli, Vitacura) pero también con jefes comunales de un signo político no necesariamente afín, como la alcaldesa Claudia Pizarro (DC), el alcalde de Peñalolén, Miguel Concha (Frente Amplio), o el líder de Renca, Claudio Castro.
Con los partidos políticos, en tanto, en su entorno aseguran que no mantiene identificación con alguno en particular, aunque sí ha integrado en su equipo a militantes de partido. En un inicio, por ejemplo, sumó nombres de Evópoli y de RN, como Tomás Fuentes, quien comenzó siendo su administrador municipal, aunque ahora oficia como director de desarrollo comunitario, pese a objeciones de la Contraloría que finalmente fueron resueltas por el ente administrativo.
Asimismo, mantiene en puestos clave a figuras ligadas a la Concertación, como Ricardo Brodsky, ex PPD y posterior integrante de Amarillos, quien es su director de Cultura, o Jaime Tohá (PS), quien lidera la secretaría comunal de planificación.
Además, en su equipo figura el periodista Cristián Torres, exasesor de Evelyn Matthei en su etapa como alcaldesa y luego en su frustrada candidatura presidencial de 2025. Sichel, precisamente, mantiene una positiva relación con la militante UDI, quien esta semana lanzó duros dardos al gobierno de Kast.
De todos modos, en el entorno del alcalde insisten en que su forma de ejercer liderazgo no va con los partidos, sino de “escuchar a la calle“. Se trata de algo que ha tratado de mantener como sello, pero que en su campaña presidencial de 2021 algunos consideran que le jugó en contra, pues distintos nombres de Chile Vamos se desmarcaran de su candidatura y apoyaran entonces a Kast, el candidato republicano.
Sichel ve la reelección en el horizonte, según lo señaló a este medio, y si bien fue ministro en el segundo gobierno de Sebastián Piñera, al ser consultado sobre si volvería a oficiar en ese cargo con Kast no mostró mucho entusiasmo: “Estoy feliz. No tengo ninguna intención de salir de Ñuñoa para otra cosa”, señaló, aunque, añadió, “nunca hay que decir que mañana no“.