Carta a la directora: El 9% del PIB que dejamos sobre la mesa
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Las cifras muestran una contradicción que Chile no puede seguir ignorando: las mujeres son mayoría en la educación superior, pero continúan participando mucho menos que los hombres en el mercado laboral. Según la CASEN 2024, la participación laboral femenina alcanza solo un 53,5%, casi veinte puntos por debajo de la masculina, una brecha que se ha mantenido prácticamente sin cambios durante la última década.
Esta realidad no solo representa un desafío de equidad, sino también un costo económico. El Banco Interamericano de Desarrollo estima que, si se eliminaran las barreras que limitan la inserción laboral femenina, el país podría aumentar su PIB en torno a un 9%.
La principal explicación sigue siendo la desigual distribución de las responsabilidades de cuidado. Miles de mujeres altamente calificadas ven interrumpidas o limitadas sus trayectorias laborales por asumir tareas que continúan recayendo casi exclusivamente sobre ellas.
Como institución de educación técnico-profesional, vemos cada día el esfuerzo de mujeres que se preparan para aportar al desarrollo del país. Sin embargo, la formación por sí sola no basta si las condiciones para compatibilizar trabajo y cuidado siguen siendo insuficientes.
Avanzar hacia una mayor corresponsabilidad no es solo una cuestión de justicia; es una decisión estratégica para el crecimiento de Chile. No podemos seguir dejando sobre la mesa el talento de miles de mujeres ni el potencial de desarrollo que ello representa.



