Buscar
Entender es todo
cerrar

Negocios

1 de Julio de 2026

Chilenos reemplazan la compra de artículos de lujo por “micro-placeres”: delivery, cafés y autorregalos ganan terreno

El estudio de Ipsos Chile revela que, ante la estrechez económica, los consumidores privilegian gratificaciones pequeñas e inmediatas por sobre el lujo tradicional, aunque son las primeras en recortarse cuando hay que ahorrar. El supermercado se mantiene como el canal preferido para abastecerse." Los consumidores muestran un comportamiento defensivo frente a la incertidumbre económica y el creciente desempleo" indican el CEO de Ipsos Chile, Nicolás Fritis.

Por
Compartir

Atrás quedó el lujo tradicional para “darse un gusto”; ahora, los consumidores chilenos optan por micro-placeres de “alta accesibilidad y gratificación” a corto plazo, según la primera versión de MKT Beat, de la firma Ipsos Chile.

Ante la pregunta “qué actividades realiza para darse un gusto”, las respuestas se dividieron como pedir delivery (51%), autorregalos (48%) y salidas a cafés o restaurantes (46%).

Así lo muestra la primera versión de MKT Beat, de la firma Ipsos Chile, que contempla una muestra de 800 casos en un sondeo aplicado entre el 11 y 13 de marzo de este año. El estudio borda tres ejes: el ahorro, la gratificación y el pago de obligaciones.

Pese a que el “lujo tradicional” está siendo reemplazado por los micro-placeres, el estudio advierte que es precisamente en esos “gustitos” donde, al fin del día, los consumidores recortan gastos. Es así como entre las primeras opciones al momento de reducir gastos figuran los autorregalos (39%), viajar (37%), pedir delivery (32%),y las salidas a comer (31%).

Frente a la estrechez económica, el 81% prioriza cocinar en el hogar, 69% diminuir gastos en actividades recreativas o hobbies y 69% quedarse en la casa y elegir el encierro como una estrategia de ahorro consciente.

Supermercados lideran a la hora de comprar

A la hora de comprar, la mayoría prefiere las ofertas. Por ello, el 63% afirma que empezó a comprar en lugares de venta al por mayor o ferias, antes que en supermercados, mientras que 61% admite que está comprando marcas propias para recortar los gastos.

De todas formas, el supermercado lidera entre las opciones para las compras de alimentos (79%), por sobre los almacenes de barrio (45%), ferias libres (42%) y mayoristas (34%).

Pero si se trata de la inmediatez, el almacén de barrio se consolida como el motor indiscutido en este segmento: 65% lo visita dos o más veces por semana, mientras que la feria libre dicta el ritmo semanal con 65%. Por otro lado, los formatos mayoristas y de e-commerce quedan relegados a compra de reposición mensual o esporádica.

El sondeo arroja que 2 de cada 3 chilenos (65%) deciden en qué lugar abastecerse basándose en los precios bajos y ofertas. Esto, debido a que la mayoría subordina su decisión de compra a precios bajos (75%) y las promociones (66%).

Si bien una gran parte de los consultados (36%) declara no pagar nunca en cuotas en tiendas de alimentos y bebestibles, otro 32% señala que paga en cuotas en los supermercados, que lidera por amplía mayoría frente a otras opciones.

Crédito para llegar a fin de mes

En el ámbito del pago de obligaciones, 23% deja “pagos pendientes” y 7% “no alcanza a cubrir gran parte de los gastos”, mientras que 44% de los encuestados alcanza a pagar todos los gastos y compras del mes sin necesidad de pagar en cuotas.

La tarjeta de crédito en cuotas se sitúa como el principal complemento para llegar a fin de mes con un 30% de las preferencias, seguido por préstamos de familiares o amigos (23%) y línea de crédito (15%).

El estudio indica que 32% de la muestra declaró sentirse estresada respecto a su capacidad de pago de compra y gastos mensuales, versus 47% que afirmó sentirse no estresado.

Con todo, el CEO de Ipsos Chile, Nicolás Fritis, mencionó que “más que una cultura de ahorro consolidada, se evidencia una respuesta adaptativa y defensiva ante la incertidumbre. El consumidor chileno transitó de un ahorro aspiracional, como proyectar la casa propia o las vacaciones, a un ahorro de trinchera, cuyo único norte es proteger lo que ya se tiene y evitar caer ante contingencias críticas como el desempleo. Los consumidores muestran un comportamiento defensivo frente a la incertidumbre económica y el creciente desempleo. Están preocupados por una potencial inflación que haría que sus bolsillos ya apretados, no puedan soportar más”.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil