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3 de Julio de 2026“Empiezan a desintegrarse desde sus extremidades”: Investigan extraña patología que sufren las estrellas de mar antárticas
Una estudiante mexicana y un equipo del Instituto Antártico Chileno investigan el misterioso síndrome de desgaste que afecta a las estrellas de mar antárticas, una patología que provoca la desintegración progresiva de sus extremidades y cuyo origen aún no ha sido determinado.
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Dejar las cálidas tierras del centro-norte de León (México) para enfrentarse al crudo invierno de la Patagonia no es una decisión que cualquier estudiante tomaría a la ligera. Sin embargo, Litzy Cobian Escobar, estudiante de Biología Experimental de la Universidad de Guanajuato, lo hizo para estudiar la extraña patología que afectan a las estrellas de mar antárticas.
La joven investigadora llegó a Punta Arenas para realizar su práctica profesional de tres meses en el edificio de los laboratorios “Embajador Jorge Berguño” del Instituto Antártico Chileno (Inach) y colaborar activamente en el estudio de un misterioso síndrome de desgaste que afecta a las estrellas de mar antárticas y subantárticas.
Comenta que no dudó en enviar correos desde México hasta dar con el Dr. Marcelo González, investigador del Departamento Científico del Inach, quien le abrió las puertas para colaborar en proyectos de vanguardia en ciencia antártica.
El foco de su investigación se centró en la estrella marina antártica Odontaster validus. Relata que algunos ejemplares de esta especie comenzaron a registrar un síndrome de desgaste, una patología donde las estrellas empiezan a desintegrarse prácticamente desde sus extremidades hacia el resto del tejido.

“Algunas estrellas comenzaron a mostrar síntomas del síndrome mientras las manteníamos en condiciones basales, lo cual nos permitió trabajar con ellas. Es posible que ya estuvieran contagiadas desde que se recolectaron y que el cautiverio simplemente haya detonado la manifestación de la enfermedad”, explica la estudiante mexicana, detallando que la patología también se detectó en ejemplares subantárticos. “Nos tocó trabajar con un ejemplar subantártico y también estaba contagiado de lo mismo; era de la misma especie“.
Por su lejanía y aislamiento, se podría pensar que la Antártica está exenta de patógenos. No obstante, este tipo de investigaciones busca derribar este mito, conectando sus hallazgos con registros escasos pero similares ocurridos en zonas frías del hemisferio norte, como Groenlandia.
Las muestras obtenidas por la estudiante ya han sido enviadas a secuenciación genética para determinar con exactitud el origen de la patología. Este trabajo no solo sentará las bases para su tesis, sino que también tenderá puentes para futuras colaboraciones entre instituciones chilenas y mexicanas.



