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9 de Julio de 2026Así funcionaba el sistema de incentivos a funcionarios de Farmacias Ahumada para fomentar la venta de ciertos medicamentos
El Instituto de Salud Pública fiscalizó tres sucursales de Farmacias Ahumada en Providencia y detectó un sistema de incentivos para trabajadores por la venta de determinados medicamentos, práctica prohibida por la Ley de Fármacos. La empresa arriesga un sumario sanitario y una multa de hasta mil UTM.
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Este jueves se fiscalizaron tres sucursales de Farmacias Ahumada debido a una irregularidad en la cadena: tenían un programa de venta que incentivaba a sus trabajadores a vender ciertos medicamentos para recibir un pago por cada unidad vendida. Debido a esto, el Instituto de Salud Pública (ISP) cerró tres locales ubicados en Providencia.
Según consignó Informe Especial, el programa tenía el nombre de “Beneficio Cliente”, y su metodología era: si un auxiliar logra vender entre 11 y 30 cajas de los medicamentos especificados, recibirá $180 por caja. Por otra parte, si vende entre 91 y 100 unidades, recibirá $720 por caja, hasta $72 mil por mes.
“La metodología pago considera un pago en pesos por cada unidad vendida del listado de SKU de beneficios a clientes, cada vez que el cliente acepte el beneficio que ofrecemos. Entre más clientes acepten sus beneficios, ¡el auxiliar más gana!”, se lee en un correo de la farmacia.
Cabe destacar que, acorde a la Ley de Fármacos, esta práctica está restringida desde 2014. En la norma, se especifica: “Quedan prohibidos los incentivos económicos de cualquier índole, que induzcan a privilegiar el uso de determinado producto a los profesionales habilitados para prescribir y dispensar medicamentos o a los dependientes de los establecimientos de expendio y a cualquier otra persona que intervenga en la venta o administración de medicamentos”.
“Hoy detectamos en estos tres locales que existían incentivos monetarios a los trabajadores por parte de la empresa para que vendieran más unidades de un medicamento determinado”, afirmó a IE el jefe de inspecciones en el ISP, Sergio Muñoz.
“Esto era un programa que tenía un nombre y que se comunicaba de forma mensual y que se le ponía precio a las cajas o unidades que intercambiaban y se le ponían metas. Mientras más porcentaje intercambiaban los auxiliares, más dinero recibían por cada unidad. O sea, estaban bien estructurados, bien tipificados, los medicamentos estaban bien clasificados y de hecho uno ponía un medicamento en el punto de venta y la pantalla mostraba por cuál debía ser intercambiado y con eso, el auxiliar recibía un dinero a fin de mes. Por lo tanto, era una estructura ordenada para realizar esta actividad”, agregó.
La mayoría de los medicamentos disponibles en el programa son bioequivalentes y más baratos, aunque no todos.
Según el ISP, la sanción para la empresa empieza con el cierre de funcionamiento de tres locales, que derivan en un sumario sanitario donde arriesga una multa de hasta mil UTM, hasta $71,6 millones, y la cadena debe demostrar que no seguirán incurriendo este tipo de faltas.



