El primer mes de Fontaine en Codelco y su cruzada de transparentar las cifras y desmitificar eslogan
En este mes ha recorrido cinco divisiones, ha dispuesto publicar informes sobre la situación de la minera, y está revisando los números de producción, costos, deuda, proyectos para trazar la ruta futura de la empresa sin descartar asociaciones con privados.
Sigue a The Clinic en Google News Por Miriam Leiva 10 de Julio de 2026
Compartir
Derribar mitos a través de los fríos números. Esa es la tarea en que se ha enfrascado Bernardo Fontaine en este primer mes como presidente del directorio de Codelco.
“La mejor forma de desmitificar la discusión y salir de los esloganes, es con números” es el mantra que el economista ha repetido a todas las divisiones de la empresa que ha visitado durante este primer mes a cargo de este megabuque. El primer viaje que realizó fue a Rancagua a El Teniente el 4 de junio; unas semanas después fue a Antofagasta donde conoció Chuquicamata y Radomiro Tomic; el 23 de junio visitó Andina (23) y el 1° de julio, Ministro Hales. Fuentes conocedoras de estas visitas indican que ha sido muy bien recibido, que se ha reunido con los sindicatos y que algunos trabajadores hasta le han pedido selfies.
El plan que Fontaine se ha trazado es estabilizar la producción de Codelco a números razonables, mejorar los flujos, priorizar los proyectos de inversión, evaluar la posible venta de activos y buscar socios que aporten con capital para los proyectos que sean rentables. Todo esto para perseguir un solo objetivo: mejorar el aporte que Codelco entrega al Estado.
Su intención es pensar fuera de la caja, por eso, dicen fuentes cercanas, se evaluará el negocio de cada una de las pertenencias, y luego se puede definir si vender, desinvertir o invertir mucho más.
Pero todo con la transparencia que dan las cifras individuales.
Si bien a algunos les puede parecer de perogrullo tomar decisiones con cifras sobre la mesa, considerando que Codelco informa de sus resultados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), la realidad dista mucho de lo que el economista esperaba. No hay que olvidar que en su vida laboral, Fontaine se ha dedicado a administrar empresas a través de su propia consultora financiera 7A, a gestionar altos patrimonios, family offices, fondos de inversión, por lo que su principal expertise está precisamente en revisar con pinzas los estados financieros, activos y pasivos.
Quienes han conversado con él comentan que se ha sorprendido y de manera no grata por el escaso detalle que hay respecto del estado del negocio, ya que los resultados se consolidan como un paquete. Y lo que él pretende es tener a la mano los resultados por división, conocer los gastos e ingresos por cada una, y también publicarlos.
Sólo así, ha señalado, se pueden enfrentar las decisiones y las discusiones cuando se vuelven más políticas, y también se pueden proyectar metas. Pero metas realistas, no ambiciosas o inalcanzables, precisan en su entorno.

El “ego” de Codelco
Fuentes cercanas a Fontaine indican que él ya cuenta con un diagnóstico claro del ethos de la empresa que explicaría por qué se han fijado metas exigentes como elevar la producción a 1,5 millón de tonelada y recuperar el primer lugar como la mina más grande del mundo. Ha señalado que hay un ego muy grande internamente, con la creencia de que todo lo pueden hacer, que tienen una capacidad de ingeniería a toda prueba, y sin restricción de caja.
Este último punto es lo que le preocupa. Considera que por esa razón se embarcaron en un plan de inversiones por US$32.000 millones lo que ha resultado en un aumento de la deuda de US$17.300 millones a US$26.300 millones entre 2022 y 2025.
Cabe recordar que Codelco por ser empresa estatal entrega todas sus utilidades al Estado ya sea en forma de impuestos o en excedentes, y ha sido capitalizada en pocas ocasiones con cifras que no han sido suficientemente gordas para financiar los ambiciosos planes de inversión. La más grande fue en 2014 por US$4.000 millones.
“Todo está lleno de exageraciones”, ha reflexionado más de una vez el director.
Su misión es poner la pelota en la cancha de la realidad, y proyectar una producción futura que sea coherente con la capacidad de extracción, porque al parecer las inversiones realizadas no darán el resultado esperado de sumar nuevas toneladas.
Mitos que recorren la empresa
Aprovechando que en junio se empieza a diseñar el Plan Estratégico conocido como Plan de Negocios y Desarrollo (PND) para los próximos cinco años, Fontaine se ha propuesto ir desmitificando esloganes que se dan por verdades tanto interna como externamente. Algunos de ellos son que el cobre de la minera es de baja ley lo que eleva los costos; que hay sobredotación de trabajadores; que el nivel de deuda es sostenible; que el conocimiento de ingeniería es superior y todo lo puede; que los proyectos estructurales aumentarán la producción; que hay un bolsillo infinito; que el Estado se lleva toda la plata y por eso deben endeudarse.
Para ir eliminando estas verdades repetidas por todos lados se están elaborando una serie de informes que ayuden a entender mejor el negocio. Se han conocido dos y vendrán más, dicen desde Codelco, hasta aquel que entregue los resultados por división.
El primero fue “Codelco y mayores actores de la industria: cifras clave comparadas” donde se observa que en términos de producción se sitúa sobre el promedio de sus competidores con 1,4 millón de toneladas, aunque en 2025 fue superada por BHP. La estatal operó con una ley promedio de mineral de 0,62% comparable al 0,59% de las principales mineras mundiales, y por debajo del promedio de las nacionales con 0,80%. El costo de la minera es significativamente superior con US$2,12 versus US$1,35 de las empresas mundiales y US$1,23 de las chilenas privadas, es decir un 57% y 72% mayor, respectivamente.
Con este primer reporte, se indica internamente, queda un mito derribado: que Codelco no opera con ley tan baja respecto de su competencia, por lo que el aumento de costos no puede justificarse en esa arista.
El segundo informe fue el “Flujo de cada Codelco 2018-2025” que muestra un deterioro de los principales indicadores entre 2022 y 2025 respecto del período 2018-2021, “reflejado en una menor producción, menores flujos de caja operacionales y libres, menores aportes al Fisco y un mayor nivel de endeudamiento, pese a que el precio promedio del cobre fue aproximadamente un 30% superior”.
Indica que mientras aportaba al Estado US$7.039 millones se endeudaba en US$8.734 millones entre 2022-2025, “durante los últimos 4 años consumió toda la caja que generó en el pago de inversiones e intereses”.
Con este segundo informe se derriba otro mito: que la mayor inversión en proyectos estructurales no significó elevar la producción.

El camino de asociarse en el futuro
“Los resultados de la Corporación y el alto nivel de endeudamiento hacen necesario repensar la estrategia y efectuar cambios para revertir estos resultados, incluyendo una revisión” señala como conclusión el segundo informe.
Cercanos a Fontaine, indican que va tomando fuerza la idea de que se invirtió mucho en proyectos estructurales y que no hay ninguna garantía de que efectivamente vayan a cumplir sus objetivos de producción. Por ejemplo, acotan que en Chuqui subterránea no han logrado extraer lo que estimaban porque se encontraron con una roca más blanda, y mucho polvo.
Y por otro lado, puntualizan que se dedicó tanto dinero a los proyectos estructurales que se descuidó la reinversión destinada a mantener la producción actual como la reposición de camiones y maquinarias. Y hoy se han encontrado con operaciones con dificultades para efectuar la extracción normal por equipos defectuosos, no renovados a tiempo.
El próximo 13 de julio llega el nuevo presidente ejecutivo de la compañía, Jorge Gómez, con quien Fontaine espera armar dupla para ir despejando el camino de Codelco. Considera que su amplia experiencia en este mundo permitirá realizar el mejor balance respecto de lo que debe planificar la empresa para mantenerse como líder en el mundo, aportando al fisco sin subir la deuda.
A quien le pregunte, Fontaine ha dicho que su mandato es mantener a Codelco como empresa estatal. Pero, ha explicado también que ello no impide abrirse a más opciones, como asociarse con privados. Idea que le quedó rondando luego de reunirse, en distintas circunstancias con los CEOs de las principales mineras del mundo Mitsubishi, Anglo American, BHP y Mitsui.
En esos encuentros, todos le comentaron que el negocio de extracción está cada día más riesgoso por distintas razones: la ley del mineral ha descendido, hace muchos años que no se descubre una gran veta que signifique la suma de un nuevo yacimiento en el mundo que cada día demanda más cobre. Entonces, hoy ninguna empresa está realizando los proyectos en solitario, todos se asocian para compartir los riesgos.
Esa es una ruta que se puede seguir. “Codelco tiene mucho que ofrecer, pero no ha salido al mercado a ofrecerlo”, ha señalado Fontaine a sus cercanos.
Y ahí surgen las posibilidades abiertas de evaluar activos como El Abra, Quebrada Blanca, Novoandino, Gabriela Mistral, y si potenciarlos con nuevas asociaciones, desinvertir, cerrar o simplemente vender. Todos estarán sobre la mesa en el Plan de Negocios y Desarrollo que se hará público en unos meses más.



