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El aterrizaje de Bernardo Fontaine en Codelco: tendrá su primer directorio y propondrá realizar una auditoría externa a la empresa

El perfil que aspira a mantener el economista en la empresa distará mucho del de Máximo Pacheco. “No quiere ser omnipresente” indican fuentes cercanas. Ya está elaborando un plan estratégico para la minera, que presentará al directorio, pero antes quiere contar con los números verdaderos y evitar nuevas sorpresas como la sobreestimación de producción.

Por 23 de Mayo de 2026
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Un escenario bastante revuelto espera a Bernardo Fontaine en su llegada a la Corporación Nacional del Cobre, Codelco, la próxima semana, en reemplazo del presidente del directorio, Máximo Pacheco.

Al resultado de la auditoría interna que detectó una sobreestimación de 27 mil toneladas de producción de cobre en 2025, se suman las críticas de las actuales autoridades económicas a la gestión de la administración anterior por una caída de cerca de 20% en la producción en los últimos años con una inversión alta de US$17.0000 millones, aumento de costos de proyectos y una deuda que alcanza los US$24.000 millones.

“El mandato del Presidente Kast a los nuevos directores es claro: retomar el control de la compañía, restituir la transparencia, fortalecer los controles internos y volver a poner a Codelco al servicio de Chile, con rigor, probidad y profesionalismo”, indicó el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, al conocer los resultados de la auditoría. Acompañó estas declaraciones con una dura frase “Codelco está fuera de control”.

Con este mandato claro ingresa el economista y ex convencional a las oficinas de la minera estatal, quien además es sindicado como una figura cercana al mandatario ya que estuvo a cargo de la hoja de ruta para los primeros 90 días de gobierno (Desafío 90), trabajando en la misma oficina presidencial (OPE) tras la elección de José Antonio Kast.

Fontaine se ha desempeñado en diversos cargos en el sector privado desde ejecutivo a consultor y ejercido como director de más de 20 empresas de distintos rubros – Security, AquaChile, Coca-Cola Embonor, LanChile, Metro, Farmacias Ahumada, Banco Falabella, entre otras-, aunque en ninguna minera.

También ha intervenido en política no sólo como convencional como independiente por ChileVamos, a cargo de la campaña Con mi Plata NO contra la reforma previsional, sino que junto con su hermano Juan Andrés Fontaine, protagonizaron la negociación de la reforma tributaria de Bachelet que dio paso a un sistema semi integrado. Con esta experiencia aterriza en Codelco.

El aterrizaje

En estos días, tras su nombramiento el 14 de mayo, Fontaine se ha dedicado a interiorizarse del tejemaneje de la compañía y a elaborar un plan de trabajo para cumplir con las directrices. Plan que presentará al directorio para materializarlo.

Su primera figuración pública será presidir la reunión de directorio fijada para este jueves 28 junto con los nuevos nombres Alejandro Canut de Bon y Luz Granier -quien ya estuvo presente en la reunión de este grupo este miércoles 20 de mayo-.

Una de sus principales propuestas a este cuerpo colegiado será la necesidad de realizar una auditoría externa para conocer los números reales de la empresa. Fuentes cercanas indican que los últimos acontecimientos han dejado muchas dudas respecto de las verdaderas cifras de la minera, por lo cual es necesaria que una auditora externa independiente certifique los números de los balances financieros. De esta forma, señalan, Fontaine estaría mejor preparado para trazar un plan evitando nuevas sorpresas, como lo que ocurrió el último mes con la sobreestimación de producción en 2025. Comentan que su objetivo es generar objetivos reales y no voluntaristas como esbozan una crítica a la administración de Pacheco.

El perfil que aspira a mantener el economista en la empresa distará mucho de su antecesor. “No quiere ser omnipresente” indican fuentes cercanas. Por el contrario, aspira, con la experiencia que le otorga el haber integrado varios directorios en su vida profesional, a generar directrices, supervisar, controlar y definir las orientaciones estratégicas para el devenir de la empresa que debe ser encabezada el presidente ejecutivo.

Fuentes ligadas al economista, comentan que en primera instancia se inclina por buscar un nuevo presidente ejecutivo que reemplace al actual, Rubén Alvarado, a quien observa como un buen profesional pero cuya jerarquía quedó más bien en las sombras por el “personalista” estilo de Pacheco. Quienes lo conocen, advierten que él preferiría contar con un CEO que se imponga en las distintas divisiones, que “ruja” en el plano técnico minero y con alta presencia en todas las esferas manejando la operación de la cuprera; y que pueda poner fin a lo que ha denominado como “la teleserie interna” porque en la plana ejecutiva de la estatal hay “mucho desánimo y sospecha”, enemistades, que van obstaculizando el trabajo que debiese estar solo enfocado en mejores resultados.

Por lo mismo, estaría pensando seguir la línea de los antecesores a Pacheco de dedicarle tiempo a Codelco, pero no dedicación exclusiva porque el cargo no lo exige. Claro que ello solo podría -advierten cercanos- ocurrir cuando la casa esté ordenada con un presidente ejecutivo bien encaminado.

Fontaine elaboró el Plan Desafío 90 para los primeros días de gobierno.

Cifras y desafíos

Si bien Codelco es la empresa estatal más grande, ha ido perdiendo el sitial de ser la de mayor producción o la que más aporta al fisco, cediéndolo a la minera privada Escondida. Se suma que el año pasado enfrentó un duro proceso por el accidente en El Teniente que dejó seis fallecidos; una auditoría que descubrió graves inconsistencias y el ocultamiento de información técnica; tres altos ejecutivos removidos; y una investigación en curso.

Los números van cuesta arriba: los costos directos de producción de Codelco pasaron de 133 centavos a 208,6 centavos de dólar por libra de cobre entre 2021 y 2025; la deuda aumentó en US$7.416 millones en cuatro años -aunque sigue obteniendo bajos spreads-, ha sostenido una inversión promedio anual de US$4.300 millones, con una cartera de proyectos estructurales que heredará Fontaine:  Chuquicamata Subterránea, Rajo Inca, El Teniente (Andes Norte, Diamante, Andesita), y el Desarrollo Futuro Andina. En 2025, el Ebitda fue de US$ 6.670 millones, y aportó al Fisco US$ 1.778 millones en 2025 y US$ 7.039 millones en estos últimos cuatro años ya que debe entregar sus utilidades al dueño y sólo ha sido capitalizada dos veces. Por esta obligación de entregar los excedentes a su principal accionista (el Estado) Pacheco ha dicho que si a Codelco se le aplicaran las mismas reglas de la industria privada, de solo pagar impuestos y royalty la deuda sería US$ 5.000 millones.

Para la presidenta de la Comisión de Minería y Energía, senadora Yasna Provoste (DC) el principal desafío del nuevo directorio es “reforzar con urgencia los controles internos e incorporar los más altos estándares internacionales. No solo tiene el desafío de mejorar su producción y la seguridad de sus trabajadores; debe demostrar que su gobierno corporativo está a la altura del rol estratégico que la empresa cumple para Chile”.

Por otro lado, el ex ministro de Hacienda, Ignacio Briones, en radio Pauta, abrió una puerta al comentar que una empresa privada con el nivel de endeudamiento de Codelco, “estaría quebrada”, y se mostró a favor de vender un porcentaje de la propiedad a los privados.  Idea que es rechazada de plano por la oposición. El senador Juan Luis Castro (PS) llamó a no aprovechar episodios “bochornosos” como la sobreestimación de producción, para plantear su enajenación: “no puede omnubilar que es la empresa estatal más grande de Chile, con una capacidad de generar al país altos ingresos sobre todo con el alto precio del cobre. Esto no da argumentos para algunos que quieren privatizar”. Exigió sí, de la nueva administración un control máximo sobre la minera.

Varios expertos han insistido en que el desafío de Fontaine es recuperar el foco productivo y controlar los niveles de deuda.

NovaAndino: sacar a Pacheco

Otra arista que Fontaine deberá asumir es la nueva inversión que se gestó durante el gobierno pasado en el litio a través de una alianza con SQM para crear NovaAndino Litio, sociedad mayoritaria estatal que operará en el Salar de Atacama hasta 2060.

Cabe recordar que a mediados del año pasado, el estudio Quiroz & Asociados -del actual ministro de Hacienda, Jorge Quiroz- emitió un informe para el grupo Errázuriz criticando el acuerdo porque no se llamó a licitación, calculando una transferencia de US$5.200 millones a SQM.

Para algunos actores de la industria, esto podría abrir un flanco de duda respecto de la mantención de este contrato, considerando que Fontaine también fue crítico de esta asociación. Incluso el diputado Cristián Tapia (ind PPD) quien fuera presidente de la comisión investigadora de este acuerdo y actual titular de la Comisión de Minería, señala: “Me encantaría que la nueva administración acelerara la denuncia que presentamos en tribunales para echar atrás este contrato, por el bien de la transparencia, sería lo mejor para el país”.

Desde el entorno de Fontaine precisan que no ha habido ninguna instrucción al respecto de las actuales autoridades, y que el contrato ya está firmado, que pasó por diversos trámites incluida la institucionalidad de varios países (incluido China), y por lo mismo lo que corresponde es administrarlo. No se ven alternativas plausibles para volver a fojas cero, recalcan.

Lo que sí tiene claro es que Pacheco debe salir del directorio de NovaAndino donde ejerce la presidencia. Fontaine se encargará de reunir los votos para asumir él como titular de este cuerpo colegiado con tal de mantener los intereses de ambas empresas alineados. “Es lo lógico”, admiten.

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