Opinión
12 de Julio de 2026
Columna de Kike Mujica/ Los socialistas: enemigos íntimos
Por Kike Mujica
La historia del PS es de fisiones y fusiones. Es un partido gobernado por los famosos “lotes”, maquinas de poder que se enfrentan, se unen y se vuelven a enfrentar. Ahora el conflicto tiene tres protagonistas: paulina vodanovic frente a la dupla cicardini- manouchehri
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Hubo un día que los socialistas quisieron botar a Allende. En 1969, el Comité Central tuvo que elegir precandidato presidencial entre Allende y Aniceto Rodríguez. Del tole tole se sabe: Allende no era del gusto de los jerarcas. Desde 1952 había fracasado sucesivamente en su intento por llegar a La Moneda. Tenía 61 años, demasiado viejo. Era un institucional, para el frenesí revolucionario.
Allende ganó la elección con 12 votos a favor, contra 13 abstenciones.
Nada que festejar.
Allende -hoy héroe supremo, mártir- estuvo a un tris de no ser carne de estatua por obra de las encendidas divisiones de su partido, el socialista.
Cuarenta y seis años después le tocó la desconocida a Ricardo Lagos: en 2017 el PS decidió no apoyar su candidatura presidencial y optar por un foráneo, Alejandro Guillier.
De la santísima trinidad socialista -Allende, Lagos y Bachelet-, sólo la mandataria logró la incondicionalidad en vida.
Hasta ahora.
El PS nace en 1933 de una mescolanza: lo fundaron la Acción Revolucionaria Socialista, la Orden Socialista, el Partido Socialista Marxista y la Nueva Acción Pública.
Desde esos días que es un partido tensionado.
Por eso no sorprende que hoy viva tensiones que parecen temblores, pero en comparación a cuitas pasadas, por ahora son escaramuzas con final incierto.
Vodanovic contra Cicardini y Manouchehri para simplificar.
El debate parlamentario respecto del megaproyecto del gobierno ha sido la excusa para fijar posturas futuras dentro del partido. Esta semana, la dupla más mediática del socialismo criollo acusaron a la presidenta del PS de negociar, a espaldas del partido, con el ministro Jorge Quiroz.
Cicardini atacó: “Nos tuvimos que enterar por Macaya y Paulina Núñez, por la prensa, de que se está negociando con Quiroz no ir al Tribunal Constitucional por la invariabilidad tributaria… ahora dicen que eran conversaciones hipotéticas”.
“Le preguntamos tres veces a Vodanovic si se había sentado a negociar con el gobierno, tal como lo hizo el PPD. Lo negó. Sabíamos de buena fuente que sí estuvo en esa conversación. Le ofrecieron votos del oficialismo para que fuese la próxima presidenta del Senado”, dicen desde la oposición interna a Vodanovic.
Desde la interna del PS sostienen que Vodanovic tendría contrincante para la testera: el senador De Urresti, del mismo lote que la dupla Cicardini-Manouchehri.
Vodanovic respondió la denuncia en el whatsapp interno del partido:
“Compañeras y compañeros: Me he enterado por redes sociales de un video de mi compañera de partido y de bancada, la senadora Cicardini, en que se me acusa de mentir y de llevar una negociación a espaldas de la ciudadanía. Eso no es efectivo… No ha habido acuerdo alguno, y las conversaciones se realizaron en el Senado de la República… Decir que mentimos o que vamos a coludirnos con Quiroz es falso y desproporcionado.
El gobierno tiene los votos para aprobar lo que quiera. Nuestra responsabilidad como parlamentarios es incidir para atenuar los efectos de una reforma que sabemos nefasta para la economía y el bienestar de la población. Como presidenta del partido, me corresponde dialogar. Lo que no puede ser es que, por hacer mi trabajo parlamentario, sean los propios compañeros quienes salgan a reclamar por la prensa sin conversar primero con nosotros. Eso no daña mi imagen pública, que es lo de menos: daña al PS de Chile y nuestra capacidad de incidir en una reforma de enorme relevancia social.
En mis más de treinta años de militancia de base jamás he faltado a mis deberes. Siempre he actuado conforme a nuestros principios y, en lo electoral, he apoyado a todos los candidatos que el partido ha nombrado, me gusten o no. Jamás renunciaría al PS para asegurarme un cupo, ni apoyaría un candidato por fuera. No sé si todos los catones pueden decir lo mismo.
Nací socialista y moriré socialista, como las tres generaciones que me antecedieron”.
Vodanovic en su mensaje le dice a Cicardini: te apoyé a pesar de que no me gustas; y te recuerdo que soy militante de cuna (no nací ayer).
La fotografía de la semana es la dos, a vista y paciencia, encarándose en el hemiciclo. Apuntándose con el índice. Toreándose.
La megarreforma de Kast, dicen en el PS, desató la competencia por quiénes gobernarán el partido en los próximos años. En abril del 2027 hay elecciones. Ahí se jugará el modo de ser oposición del PS y también las candidaturas presidenciales en ciernes.
MAPA DEL PODER
Pido ayuda a prominentes militantes para entender la cultura de “los lotes”, grupos de poder que se fusionan, se fisionan, arman componendas y desatan tempestades.
“Post 1973 el partido, grosso modo, se dividió entre el almeydismo, la renovación y el tercerismo”.
Clodomiro Almeyda por un lado; Carlos Altamirano, por el otro.
Eran fracciones ideologizadas, sumidas en reflexiones sobre el golpe, sus causas y sus secuelas, mientras había que huir de los servicios de seguridad.
Luego el partido tuvo dos partidos en uno: el PS Almeyda -ligados al PC- y el PS Núñez -futuros concertacionistas-.
También en un momento se habló de “la mega tendencia” y la Nueva izquierda.
PARTIDOS
Vamos a los lotes actuales:
1-Tercerismo: es el lote más grande. Aquí conviven Paulina Vodanovic, Álvaro Elizalde, Ricardo Solari, el diputado Raúl Leiva.
2-Las Grandes Alamedas: se constituyó en torno de Isabel Allende. Es el segundo lote más grande y roncan fuerte en el Parlamento. Aquí resalta el diputado Daniel Manouchehri y la senadora Cicardini, de Urresti y Juan Luis Castro.
3-Nueva Izquierda: Camilo Escalona es su principal y eterno líder. En su momento, era el lote con más poder. Aquí se agrupan, entre otros, el senador Gastón Saavedra, el diputado César Valenzuela, la alcaldesa Karina Delfino.
4- Colectivo de identidad socialista: es una escisión de la Nueva Izquierda, asociada a la familia Melo (Sady). Es un lote chico, con escaso poder.
5-Renovación: fueron el principal lote. Hoy están fuera de la zona de mayor influencia. Quedan próceres: Marcelo Schilling, José Miguel Insulza, Ricardo Núñez.
6-La disidencia –como los llaman- o “Recuperación y cambio socialista” como se hacen llamar. Son los que abandonan los lotes y se reagrupan en otro lote para sumar fuerzas para competir en la interna. En su momento, fueron liderados por Marcelo Díaz y Fernando Atria. También forman parte Maya Fernández y Osvaldo Andrade. “Su máxima carta era Manuel Monsalve”, me dice un PS.
LA REPARTIJA
“Hoy los lotes son grupos de administración del poder electoral interno”, dice un PS algo desencantado de las lógicas partidarias.
Un militante PS de toda la vida explica: “El Partido Socialista, desde sus orígenes, ha tenido sectores, tendencias, corrientes de opinión, o vulgarmente lotes. Con una diferencia, los lotes de hoy están completamente despolitizados, ya que no existen diferencias ideológicas y doctrinarias relevantes entre unos y otros. El denominador común de todos los lotes es el caciquismo local. El Partido es un partido que se formó en torno a caciques. Esos caciques hoy están desprovistos de una brújula ideológica clara”.
Un militante PS cita a “Don Cloro”: “Detrás de una tesis, siempre hay un nombre”
¿Cuál es el batalla de los lotes, cuál es el botín?
Primero, ganar las elecciones al Comité Central y dominar las estructuras comunales y regionales. Luego, la disputa es por las candidaturas para elecciones locales, especialmente alcaldes, cores y concejales. Tras eso, los lotes van por elegir la mayor cantidad de gobernadores, diputados y senadores”
“Y cuando se llega al gobierno, los lotes se disputan el acceso a los puestos del Estado central”, explica un militante.
APOSTILLA
El cientista político, Alfredo Joignant, militante del PS, en enero de 2026 escribió en el diario El País:
“Los socialistas, intuitivamente, convocaron a una Conferencia Nacional de Programa: ese evento no resolutivo puede ser una oportunidad, o una tragedia. Es la oportunidad de debatir todo lo que no se ha discutido desde la renovación socialista de los 80, es decir, 40 años de historia chilena y mundial en los que ha pasado de todo: desde el fin de la Unión Soviética hasta la irrupción de China como actor mundial, desde la crisis general de la socialdemocracia hasta la emergencia de micro-fascismos y grandes derechas radicales. Si termina en tragedia, ello se deberá a formatos deliberativos pre-negociados entre caciques y “lotes” sobre el resultado de lo que aún no se delibera”.



