Política
13 de Julio de 2026La reaparición de Andrés Chadwick en pódcast de Pablo Longueira donde llaman a recuperar la “mística” de la UDI
El exministro del Interior, quien renunció a la UDI para no afectar al partido por las investigaciones del caso Audio, apareció en el pódcast PorqueMeImporta de Pablo Longueira. Ahí comentó los inicios del partido gremialista junto a Joaquín Lavín, quien también participó del espacio. "Nosotros estuvimos trabajando con una actitud que era ganar los corazones", señaló sobre el período de la UDI popular. Además, relató su primer intercambio con Jaime Guzmán en 1974, momento en el que pensó que estaba "pagando todos mis pecados", pues era afín a la izquierda.
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Entre Joaquín Lavín, exalcalde de Las Condes, y Cristián Velasco, conductor de programas de Radio El Conquistador —y exconcejal de la misma comuna—, se ubicó el exministro Andrés Chadwick en el podcast PorqueMeImporta, el espacio digital creado por Pablo Longueira para convocar a nuevos militantes en la UDI.
“Liderazgo político” fue el título del quinto capítulo de 35 minutos de duración estrenado la tarde del domingo, para el que fueron convocados Lavín y Chadwick a conversar sobre la historia de la UDI. Sin embargo, fue la presencia del exministro la que concentró la atención, ya que, a raíz de las investigaciones que lleva adelante el Ministerio Público en el caso Audio —que involucran a su exsocio Luis Hermosilla con presuntos delitos de tráfico de influencias—, ha evitado las apariciones públicas.
Con todo, el abogado de la Universidad Católica —quien renunció a la UDI para no afectar al partido por la situación judicial que lo rodea— se mostró relajado en el espacio. Ahí realizó un análisis de lo que diferencia a la tienda de hoy, liderada por el diputado Guillermo Ramírez, con la que hubo entre los ochenta y noventa, período recordado como el de la UDI popular.
“Lo que había en la UDI era una motivación, una mística fundada muy fuertemente en la amistad“, aseguró Chadwick como elemento diferenciador entre el pasado y el presente. “Había un grupo de personas, éramos superjóvenes, con un líder que era para todos excepcional, que nos formó, transformó y cambió nuestras vidas”, añadió, en referencia a Jaime Guzmán, fundador del gremialismo.
En ese sentido, señaló que por entonces existía un “ambiente de amistad, de unión de causa”, que hoy en día no lo encontraba. Chadwick se preguntó retóricamente: “¿Qué parlamentario, de cualquier partido, deja un distrito del cual puede reelegirse fácilmente para competir en un distrito donde las condiciones políticas son adveras y de resultado incierto? Yo creo que ninguno“.
El argumento de su pregunta lo sostuvo en un episodio que recordó que tuvo con Lavín, cuando el economista fue candidato presidencial por segunda vez en 2009 y tenía la duda sobre seguir compitiendo, en vista de que por entonces Sebastián Piñera era el gran favorito para esa elección. “Me preguntaste ‘qué sentido tiene que vaya a perder’ (…). El sentido es lo que hemos hecho: que tu candidatura presidencial va a apoyar, a reforzar, las candidaturas de los parlamentarios de la UDI”, rememoró Chadwick.
Lavín, al tomar la palabra, se sujetó a lo que había mencionado ya el exjefe de gabinete sobre lo que le faltaba a la UDI actualmente. “Hay que recuperar la mística, porque solo un proyecto mayor te hace hacer sacrificios personales. Nosotros teníamos un sueño para Chile, y era tan grande que nosotros estábamos dispuestos a levantarnos a las 6 de la mañana, sabiendo que íbamos a perder, pero haciendo ese sacrificio por un bien mayor“, aseguró el exjefe comunal de Santiago y Las Condes.
“No era solo tener un sueño e ir a transmitir ese sueño. Ni era buscar un voto. No, nosotros estuvimos trabajando con una actitud que era estar, ganar los corazones. Ese era para nosotros un tema fundamental, y que Jaime nos inculcó muchísimo: estar con las personas”, acotó Chadwick, aludiendo a las veces en que militantes del partido acudían a poblaciones para acompañar a sus militantes. Además, recordó la relación entre dirigentes en ese período: “Fuimos amigos de todos. Conocimos sus casas, Pablo organizaba bautizos, íbamos a los matrimonios“.

El exministro continuó diciendo que mantener una dinámica así, sobre todo con los militantes de la UDI popular, era “tremendamente exigente, porque te exige credibilidad, consistencia, coherencia. Tú no le puedes fallar”. A eso añadió que, a diferencia de una derecha tradicional que hablaba de “conseguir votos”, en la UDI no era ese el caso: “Nosotros íbamos a otra cosa, pero te exige coherencia”.
Llegada de Chadwick a la UDI: “Yo era simpatizante de izquierda”
Transcurrida la conversación sobre la “mística” de la UDI, los convocados comentaron cómo llegaron a vincularse al partido.
Chadwick se remontó a 1973, año en el que “yo era simpatizante de izquierda. Debo haber sido el único y el último del Verbo Divino que era simpatizante de izquierda“. Esa posición la mantenía, según contó, por su afinidad con el mundo cristiano y social. Si bien tuvo simpatía por el Movimiento de Acción Popular Unitaria (MAPU), que representaba esas causas, nunca se integró.
Sin embargo, sus posiciones de izquierda por ese entonces le hicieron tomar una definición: no ingresar a estudiar Derecho en la Universidad Católica “donde estaba Jaime Guzmán y los gremialistas. Yo no lo conocía. La única vez que estuve con él fue en una misa (…) y me fui de la misa. Ni a misa juntos“, comentó riéndose.
Aunque ya se había inscrito para estudiar esa carrera en la Universidad de Chile, Chadwick afirmó que una persona “que me importa hasta el día de hoy” le comentó que reconsiderara su decisión, puesto que era el año 1974 y que las cosas habían “cambiado”. En eso fue que finalmente se decantó por estudiar en la Universidad Católica.
Ahí relató que llegó a su primer día de clases “súper asustado“, lo que provocó comentarios de Lavín y Longueira. A ambos les respondió, en tono jocoso, que “en esos tiempos era difícil para uno, si ustedes no lo vivieron”, en alusión a sus posiciones de izquierda que mantenía pocos meses después del derrocamiento de Salvador Allende.
Como si eso fuera poco, el primer profesor que tuvo fue Jaime Guzmán. “‘Chuta’, dije yo, estoy pagando todos mis pecados”, recordó entre risas Chadwick, quien reflotaba la valoración negativa que tenía sobre el constitucionalista. Guzmán acercó a él y le dijo que lo conocía previamente. “Quiero que tengas la más absoluta tranquilidad y libertad de que en esta facultad y especialmente en mi curso vas a ser siempre respetado”, le comentó el profesor, a lo que se sumó la petición de un favor: “Que opines y digas todo lo que piensas, discrepante o no discrepante“.
“Estábamos en marzo del ’74, y en una universidad… Era una situación compleja”, señaló Chadwick, quien fue consultado por Longueira sobre qué había ocurrido antes. El exministro del Interior respondió: “Pronunciamiento militar“.
“No, pero era ‘Golpe’ para ti po’… Eso de pronunciamiento militar… Si se llama golpe militar“, acotó el exministro de Economía.

Como fuera, Chadwick relató que tras su primer intercambio con Guzmán “empezó una sorpresa para mí, una relación que me sorprendió mucho. Terminamos siendo amigos, jugando tenis“.



