
Política
13 de Julio de 2026Ministro Rau defiende flexibilizar el cálculo de las 40 horas: “Nada es más precario que no tener empleo”
El ministro del Trabajo defendió la propuesta para ampliar el período de cálculo de la jornada laboral de 40 horas y descartó que implique una precarización del empleo. Además, atribuyó las dificultades del mercado laboral al aumento de los costos de contratación en los últimos años.
Compartir
El ministro del Trabajo, Tomás Rau, salió a defender la propuesta del Gobierno para ampliar el período sobre el cual se calcula el promedio de la jornada laboral de 40 horas y descartó que la iniciativa implique una precarización de las condiciones de trabajo.
A su juicio, el objetivo es entregar mayor adaptabilidad a las empresas en medio de lo que calificó como una “crisis laboral autoinfligida”, marcada por el aumento de los costos de contratación, explico esta mañana en Mesa Central de T13 Radio.
El secretario de Estado insistió en que la reforma no modifica la jornada de 40 horas, sino únicamente el período en que se calcula el promedio de las horas trabajadas.
“Las 40 horas son las 40 horas. Lo único que cambia es el período sobre el cual se calcula el promedio”, afirmó.
Según explicó, la medida busca responder a la realidad de sectores con alta estacionalidad, como el turismo, la gastronomía y el comercio, donde existen períodos de mayor actividad que requieren una distribución distinta de la jornada laboral.
Como ejemplo, mencionó que un pequeño comercio podría concentrar una mayor carga de trabajo durante la temporada navideña y compensar posteriormente esas horas con semanas de menor actividad.
Rau precisó que el Código del Trabajo ya permite jornadas de hasta 52 horas semanales mediante el uso de horas extraordinarias. La diferencia, sostuvo, es que actualmente esas horas deben compensarse en un plazo más acotado, mientras que la propuesta busca ampliar el período para realizar ese promedio.
“Lo que proponemos es que esa compensación pueda realizarse en plazos más largos”, señaló.
Consultado sobre las críticas que apuntan a una eventual precarización del empleo, el ministro rechazó esa interpretación y sostuvo que la discusión debe considerar el escenario que enfrenta el mercado laboral.
“La jornada no se toca; lo que se amplía es el ciclo de cálculo”, afirmó. Y agregó: “Nada es más precario que no tener empleo. Todos los cambios que podamos hacer para que las empresas puedan adaptarse mejor a esta crisis laboral autoinfligida deben apuntar a darles mayor adaptabilidad para enfrentar esta situación”.
“Crisis laboral autoinfligida”
Durante la entrevista, Rau profundizó en ese diagnóstico y aseguró que el mercado laboral ha resentido un aumento significativo en los costos de contratación durante los últimos años.
Al ser consultado por el concepto de “crisis laboral autoinfligida“, explicó que se refiere a la acumulación de reformas que, a su juicio, incrementaron el costo de emplear trabajadores.
“En Chile hemos tenido un aumento del costo de contratación por varias vías: primero, el salario mínimo, que aumentó más de un 22% real en los últimos cuatro años; segundo, la reducción de la jornada laboral, respecto de la cual ya existían estudios que proyectaban un aumento en los costos laborales; y tercero, la reforma previsional, que incrementa la cotización en siete puntos porcentuales. Todo eso ocurrió prácticamente al mismo tiempo y elevó los costos de contratación”, sostuvo.
El ministro añadió que no cuestiona los objetivos de esas políticas, como el aumento de las pensiones, pero afirmó que el Gobierno debe hacerse cargo de sus efectos sobre el empleo.
En ese contexto, enmarcó la flexibilización del cálculo de las 40 horas dentro de un paquete más amplio de reformas laborales, junto con el proyecto de sala cuna, el contrato por horas y la propuesta de indemnización por años de servicio “a todo evento”, iniciativas que, según dijo, buscan mejorar el funcionamiento del mercado laboral.
Respecto del contrato por horas, Rau también respondió a las críticas y aseguró que no se trata de contratar trabajadores por períodos mínimos, sino de establecer una bolsa mensual de horas que pueda distribuirse según las necesidades de cada actividad económica, incorporando reglas para proteger a los trabajadores, como la programación anticipada de turnos y compensaciones cuando las horas pactadas finalmente no sean utilizadas.