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AUTO TEST

14 de Julio de 2026

El auto eléctrico que sale más caro después del choque

Reparar un auto eléctrico cuesta hoy un 23,2% más que uno a combustión, según un estudio sobre 2,7 millones de siniestros. La batería, contra lo esperado, ya no es la principal culpable del sobrecosto.

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Un choque leve entre dos autos casi idénticos en tamaño y velocidad puede dejar, hoy, dos facturas completamente distintas: la del auto a combustión y la del eléctrico, un 23,2% más alta. Así lo revela el observatorio de motorizaciones 2026 de BCA Expertise y Prim’Act, elaborado sobre 2,7 millones de informes de peritaje entre 2022 y 2025. La conclusión incomoda a quienes daban por hecho que la batería era la única responsable del sobrecosto.

¿Por qué cuesta más reparar un auto eléctrico que uno a combustión?

La brecha no se explica por un solo factor, sino por la combinación de tres: el perfil del parque eléctrico, sus métodos de reparación y la naturaleza de los daños. En tres años, la presencia de vehículos electrificados en los informes de siniestros casi se duplicó, del 5,7% al 12,5%, mientras el sobrecosto de reparación frente a los térmicos escaló del 13,7% al 23,2%. Si la batería fuera la explicación completa, esa diferencia debería haber bajado a medida que su precio cae; en cambio, subió.

Autos más nuevos, más caros, en talleres más caros

Parte del misterio se resuelve al mirar la edad del parque. Los eléctricos analizados tienen en promedio 3,3 años; los híbridos, poco más de 5, y los vehículos a combustión, cerca de 13. La comparación, entonces, enfrenta con frecuencia a un auto casi nuevo contra uno mucho más viejo.

Los eléctricos también se concentran en segmentos de mayor precio y circulan más en zonas urbanas, donde arriendo, equipamiento y mano de obra de los talleres son más caros. El estudio cifra en 13,20 euros más por hora el costo de la mano de obra especializada que exigen estos vehículos, agravado porque sus dueños suelen preferir la red oficial de la marca o talleres certificados antes que el taller genérico asociado a la aseguradora.

El peso extra de la batería también pasa la cuenta

La masa adicional que aporta la batería no vuelve los choques más violentos, pero sí puede aumentar la tensión sobre ciertos componentes durante el impacto, incluso a baja velocidad. Eso se traduce en reparaciones más extensas en la estructura o el tren motriz, y se suma al costo de piezas específicas —módulos electrónicos, sensores, componentes del sistema eléctrico— que no existen en un auto a combustión.

¿Se declaran más pérdidas totales en los autos eléctricos?

Aquí el estudio entrega el dato más contraintuitivo: los vehículos a combustión se declaran siniestro total con mayor frecuencia que los eléctricos o híbridos. Es decir, los eléctricos se reparan más seguido, aunque cada reparación salga más cara.

Los autores advierten, eso sí, que conviene no sacar conclusiones apresuradas: para vehículos de la misma antigüedad, los eléctricos 100% muestran una depreciación más rápida en el mercado de segunda mano que los híbridos, lo que también incide en la decisión de reparar en lugar de dar de baja el auto.

El impacto ya se siente en el bolsillo del asegurado

El mercado chileno no está ajeno a esta tensión. Según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile, las ventas de vehículos electrificados sumaron 11.910 unidades en lo que va del año, con un crecimiento de 94,1%.

Ese avance obliga a las aseguradoras locales a rediseñar sus pólizas: desde la Asociación Gremial de Corredores de Seguros de Chile, Sebastián Ozimica plantea que un vehículo híbrido o eléctrico no debiera asegurarse bajo la misma lógica que uno convencional, porque sus componentes y el tipo de siniestros que enfrenta requieren una evaluación distinta. En Europa, la respuesta ya llegó: BCA Expertise y Prim’Act coinciden en que la única salida a corto plazo que ven las aseguradoras para absorber estos costos es subir la prima.

La ecuación que prometía el auto eléctrico —menos piezas móviles, menos mantenimiento, menos gasto— sigue siendo cierta mientras el auto rueda sin problemas. El día que choca, esa promesa se invierte. Y mientras el parque eléctrico envejece y los talleres acumulan experiencia, la pregunta que queda abierta es si esa brecha del 23,2% se va a achicar con el tiempo o si, como ha ocurrido hasta ahora, seguirá creciendo.

Preguntas frecuentes

¿La batería es la causante del sobrecosto de reparar un auto eléctrico?
No es la única causa. Influyen más la edad y el segmento de precio del auto, la mano de obra especializada y el peso adicional, según el estudio de BCA Expertise y Prim’Act.

¿Los autos eléctricos se accidentan más que los de combustión?
No necesariamente. El estudio señala que su mayor presencia en los informes de siniestros responde al crecimiento del parque circulante, no a una mayor siniestralidad.

¿Por qué los autos eléctricos se declaran menos como pérdida total?
Porque su valor comercial suele ser más alto y su antigüedad promedio es mucho menor que la de los autos a combustión, lo que hace más rentable repararlos que darlos de baja.

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