Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Reportajes

Franco Parisi: “En el PDG estamos con problemas, como todos los partidos, pero se está armando un equipazo”

El excandidato presidencial desdramatiza las dificultades internas por las que pasa el Partido de la Gente (PDG), colectividad que está en la mira del Servicio Electoral (Servel). "No nos quita el sueño. Hay que tratarlo, preocuparse, pero no es para morirse", señala. En esta entrevista afirma que habrá puntos de discordia en la megarreforma, por lo que habrían indicaciones que irían a una comisión mixta. También descarta que haya una especial afinidad por la derecha en los primeros meses de la administración de José Antonio Kast. "No somos aliados del Gobierno", dice tajante, a la vez que critica al Ejecutivo por la falta de mujeres en el gabinete. Y, además, anticipa que Pamela Jiles será en 2029 la senadora más votada del país. "Es la queen", sostiene.

Sigue a The Clinic en Google News Por 19 de Julio de 2026
Franco Parisi
Franco Parisi
Franco Parisi, líder del Partido de la Gente (PDG). Foto: The Clinic.
Compartir

Dos llamadas entraron al teléfono de Franco Parisi en la madrugada del jueves. Eran dos senadores de izquierda que buscaban tomar contacto con el líder del Partido de la Gente (PDG) a minutos de que se aprobara el proyecto de Reconstrucción del Gobierno de José Antonio Kast en el Senado.

Pese a que duermo poco y me levanto muy temprano, no alcancé a contestarles“, señala.

El excandidato presidencial viajó el martes hasta Alabama, Estados Unidos, donde vive. Suele dejar su residencia una vez al mes para visitar Chile. En esas visitas aprovecha de coordinar a los dirigentes del PDG y también sostiene reuniones determinantes para la colectividad.

Esta semana, por ejemplo, tuvo una con el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, quien tuvo su mayor logró durante su gestión con la aprobación de la megarrefoma en la Cámara Alta.

Así, serán los diputados los que el martes deberán votar las modificaciones al proyecto, que considera una reducción del impuesto corporativo, invariabilidad tributaria por 20 años cumpliendo requisitos de inversión o la exención del pago de contribuciones a la primera vivienda para quienes sean mayores de 65 años, entre otras materias.

De ser aprobadas, quedarán listas para ser despachadas a ley. Si se rechazan, se deberá conformar una comisión mixta para consensuar los artículos. Por eso la posición que tengan los 13 diputados del PDG es mirada con atención por La Moneda.

Parisi no se adelanta a la definición, aunque da algunas señales. “Hay que esperar. Se aprobó lo más controversial, como las resoluciones de calificación ambiental, las RCA, que les veo poco piso. En lo demás sí veo que hay respaldo”, señala.

En esta conversación también mira de lejos los conflictos administrativos que tiene el PDG y que podrían afectar seriamente a la colectividad. Dice que Zandra Parisi, su hermana diputada, es su “canciller en el Congreso”, y que Pamela Jiles marcará un récord cuando sea candidata al Senado en 2029, como lo vaticina.

“A mí no me ha llamado el Presidente ni tampoco me ha pedido que lo llame”

—Hubo votaciones en la megarreforma en las que se notó con claridad la división izquierda-derecha por la distribución de los votos. ¿Qué bando tomará el PDG?

—Claramente que hay una definición entre izquierda y derecha porque la megarreforma es una apuesta ideológica. Ya que no resultó subir los impuestos en el pasado, ahora se está viendo otra alternativa. Nosotros estamos de acuerdo con bajar impuestos, aunque hubiéramos partido por las personas antes que a las empresas, pero quien ganó fue Kast y lo propuso de esa forma.

—Los alcaldes están disconformes con el tema contribuciones, sobre todo porque no se focalizó el beneficio. ¿Está con ellos o con la posición del ministro Quiroz?

—La ley va a quedar así. Ahora, pienso que está mal la estructura de cómo se cobran contribuciones en Chile. En todo el mundo quien cobra es la municipalidad y no el Estado. A mí me gusta el modelo de Florida: cuando compras una propiedad, las contribuciones a pagar son fijas y no cambian mientras uno vive ahí hasta que se vende la casa. Es bastante injusto que una persona compre una propiedad y por razones que uno no controla, como el desarrollo urbano del lugar en el que compraste, tengas que pagar más contribuciones. Si llega el Metro a donde vives, no tienes por qué pagarlo tú vía contribuciones.

—Es lo que han planteado los alcaldes.

—O sea es que hay que hacerlo bien de una vez por todas: que cada alcalde con su concejo decidan. Es lo mismo que con las patentes comerciales. La patente comercial de un local en Las Condes es muy distinta a la patente que tendría en otra comuna. El alcalde al que le gané en 2021, (Sebastián) Sichel, para potenciar el Barrio Italia bajó las patentes comerciales de allá. Lo que a mí me gustaría es mayor democracia en los municipios y que la decisión de las contribuciones, la tasa y su variación la tomen el alcalde con su concejo municipal. Que la Tesorería o el SII hagan tasación nomás.

—Usted habla directamente con Quiroz. ¿Por qué él y no el Presidente Kast?

—Yo contesto el teléfono a todas las personas que me llaman. A mí no me ha llamado el Presidente ni me ha pedido que lo llame, no he recibido ese recado ni por canales informales. Pero tengo buenos embajadores: Zandrita (su hermana, la diputada Parisi), la abuela (Pamela Jiles), el abuelo (Pablo Maltés, marido de Jiles), Juanma (Juan Marcelo Valenzuela) y ahora la nueva presidenta del PDG, Denise Catalán. 

—¿En qué momentos lo llama Quiroz?

—El ministro me llamó cuando estaba muy tensa la discusión de la megarreforma. De hecho, me contactó un asesor suyo, yo le dije que no tenía nada que hablar con él, y luego de eso el ministro inmediatamente me llamó. 

Construyó un puente con él.

—Sí, pero nos conocíamos de antes, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, si él es muy conocido en el ámbito económico y es muy respetado.  

“Conversar con el Gobierno o con un partido no significa estar de por vida con ellos”

En los poco más de cuatro meses que el PDG lleva en el Congreso, desde la izquierda han sacado una conclusión: que la colectividad que lidera Parisi ha jugado a favor del oficialismo y de La Moneda. De hecho, a partir de las siglas de la tienda, los han denominado el “Partido del Gobierno”.

Como ejemplo, mencionan que los diputados pactaron con el Ejecutivo para la megarreforma a cambio un nuevo proyecto de ley que devolviera el IVA en la compra de pañales y medicamentos. Tampoco pasan por alto que en el PDG hubo votos a favor de la acusación constitucional contra Nicolás Grau (Frente Amplio), idea que impulsaron diputados libertarios y republicanos.

—¿No piensa que el PDG se ha convertido en un aliado de la derecha?

—El problema está en que la izquierda no ha presentado proyectos que podamos apoyar. Nosotros somos propositivos. No somos ni oposición ni oficialismo, somos propositivos. El Gobierno ha hecho las propuestas. Le aseguro que si la oposición hace una buena propuesta que vaya en pro de las personas, nosotros estaremos ahí, sin ningún problema.

Además, también pasó lo contrario: nos acusaron de izquierdistas cuando vimos la posibilidad de liderar la Cámara de Diputados con ellos, a través de Pamela Jiles. Queríamos dirigir la Cámara no por picados, sino porque el PDG cree en el balance de poderes y no nos gusta que el oficialismo tenga el Gobierno y además sean quienes lideren el Congreso.

—Pero en la izquierda los asocian con el Gobierno porque apoyan sus iniciativas o las que impulsa su sector. 

—Eso es porque las propuestas la ha hecho el Gobierno. Ahora, en el caso de Grau, nosotros queríamos dar la señal de que se debe cobrar la responsabilidad política y administrativa. Pero hemos logrado firmas transversales para impulsar otros procesos, como una comisión investigadora por la Junaeb.

Nuestros diputados se comunican con todo el mundo. Zandrita es mi canciller encubierta dentro del Parlamento. Tiene buena relación con gente del Frente Amplio y del Partido Republicano. Creemos que esa es la tónica que debemos mostrar: más diálogo, pero conversar con el Gobierno o con un partido no significa estar de por vida con ellos. 

—¿Es cómodo el rol de bisagra para el PDG? ¿No les podría pasar la cuenta con el electorado?

—Se llama la pedegización de la política chilena, instaurada por la Abuela, que es muy inteligente, una genia. Con ella juego de taquito. Necesitamos un partido de centro. En su momento lo cumplió el PPD o la DC, pero que por distintas razones han ido en declive. Creemos que el centro es la relevancia para la clase media. Eso queremos demostrar. En la megarreforma nosotros fuimos los que peleamos por pañales y medicamentos, y nos miran en menos por eso, pero creemos que es un tremendo logro.

—¿Y ese proyecto no está en riesgo si no dan sus votos a favor de vuelta en la megarreforma? ¿No están condicionados por el Gobierno?

—No, no. Eso no va a pasar. Piensa que son cuatro años de gobierno, donde habrá más proyectos difíciles de sacar adelante. Nosotros no creemos en la negociación continua. Nos dimos las manos con el Gobierno, están los acuerdos y listo. Luego otra cosa mariposa. ¿Estar constantemente en una negociación de chicana? No, Chile no se lo merece. Nosotros queremos buscar acuerdos con la oposición o con el oficialismo.

—¿Son aliados del Gobierno?

—No somos aliados del Gobierno, somos aliados de la clase media. Eso nos mueve. 

El uso de una capa de Pinochet de Javier Olivares: “Se dio cuenta él solo que no era bueno”

Parisi cuenta que tiene una buena relación con los integrantes de la bancada del PDG. Tanto así que a cada hombre, en el mes de su cumpleaños, le regala unos zapatos de charol que compra en Estados Unidos y los lleva a Valparaíso.

En marzo, por ejemplo, recibió su par el diputado Patricio Briones. En agosto será el turno de Alex Nahuelquín. “Para que tengamos la bancada masculina de zapatos de charol”, comenta el excandidato presidencial riéndose. Ese calzado también es de su gusto y lo llegó a lucir cuando promovía su candidatura.

—Con el período que ya llevan los diputados PDG en el Congreso, ¿tiene algún favorito?

—No puedo negar que adoro a la Abuela y a mi hermana. Por ahí están mis favoritas. También guardo mucho cariño por Lilian Betancurt que está con cáncer. Todos los días estamos enviándole pensamientos positivos y oraciones. En general todos son muy queridos.

—¿Cómo explica que Jiles, una figura vinculada a la izquierda e incluso a los derechos humanos por su trayectoria, comparta en la misma bancada con Javier Olivares, un reconocido pinochetista?

—Es un orgullo para nosotros, porque eso es Chile. Para el día de la madre, el Año Nuevo, en un bautizo, tienes parientes que adoran a Allende y otros que adoran a Pinochet. Esa es la gracia del liderazgo del PDG, que se demuestra con personas que piensan distinto. Creemos en la libertad en el sentido amplio de la palabra: religiosa, culturales, de vida privada. Nosotros respetamos y abrazamos eso y no nos quita ningún ápice de lo que estamos buscando. El bien común de la gente no se mide con ser allendista o pinochetista. 

—Olivares generó mucha fricción cuando vistió una capa similar a la que usaba Pinochet. ¿Le pidió que no lo hiciera más?

—No, no, no. Yo creo en las libertades y él solo se dio cuenta de que no era bueno. Además yo nunca le he tenido respeto a los inspectores de colegio porque no lo soy tampoco y todos tenemos aciertos y errores. Javier es un gran cabro, un gran personaje, lo hace muy bien y su futuro político es muy bueno. Andar con la capa le restaba más que beneficiarle. Nunca se lo mencioné, pero la vida es más hábil. 

—¿Se mordió la lengua cuando lo vio vestido de esa forma?

—O sea, sí, pero me imagino que también muchos se muerden la lengua cuando digo o hago algo. Es parte de la tolerancia y eso demuestra lo democrático que somos. Jamás voy a juzgar a alguien por cómo se viste o cómo come o por su religión. Hasta yo me enojo conmigo mismo, no puedo ser tan injusto. El tiempo tomó un curso correcto y ahora Javier no sigue con eso y creo que es bueno. 

“Pamela creo que quiere ser senadora y estoy seguro que será la más votada de Chile”

¿Teme que con Jiles como líder en el Congreso usted pierda protagonismo en el PDG?

—No, por el contrario, necesitas tener más líderes a tu alrededor. Uno tiene que rodearse de gente buena. Yo tengo los años contados también, igual que todo el mundo. Por lo tanto, necesitamos más rostros y líderes y tenemos que estar formándolos. Juanma es muy bueno. Hay situaciones interesantes, como con la Paula Olmos. En el PDG estamos bien armaditos, con problemas, sí, como todos los partidos, pero estamos armándonos un equipazo. 

—¿La presidencial será Parisi 2029 o Jiles 2029?

—Los dos pues. La Pamela yo creo que quiere ser senadora y estoy seguro que va a ser la senadora más votada de Chile. Ella puede pensar en cualquier circunscripción, no solo la Región Metropolitana, pero lo que ella quiera, porque es la queen. Estoy seguro que será mayoría. De hecho, ella me retaba en campaña cuando decía que sería la diputada más votada de Chile. Ahora yo digo que será la senadora más votada de todo Chile. Por supuesto que me va a retar, como corresponde de las abuelas cuando uno se porta mal, pero estoy seguro de que así será.

¿Y si quiere ser carta presidencial?

—Yo creo que será candidata a senadora. Ahora, si quiere ser candidata presidencial, iremos a primaria, sin ningún problema. 

No da su brazo a torcer en una presidencial…

—No, no, iremos a primaria si hay más candidatos, digo, tendrá que ser. Yo estoy tranquilo. Yo tengo que hacer mi pega y mientras hagamos bien la pega, todo saldrá como lo estamos planificando. 

“Al Gobierno le faltan mujeres”

—¿Cómo ha visto al Gobierno?

—Hizo los cambios que se debían hacer. Ahora, creo que le falta un vocero al Gobierno. Pavez lo está haciendo bien, pero no tiene rango de vocero. Kast debería promover a Pavez a vocero.

—¿Y el resto del gabinete?

—Creo que le faltan mujeres. Una Cecilia Pérez, una Karla Rubilar, una Catalina del Real, quizá le vendrían bien al Gobierno. O la misma Ximena Ossandón. 

—Pero Rubilar y sobre todo Ossandón han sido muy críticas con el Gobierno.

—Ser presidente y rodearse de puros “yes, men” o “yes, woman” es un error. Son mujeres con personalidad, que tienen trayectoria en política que creo que le haría muy bien ese estilo al Gobierno. Eso mirándolo desde afuera. Pero lo que sí es que al Gobierno le faltan mujeres y ellas son mujeres muy buenas. 

—Ahora, a usted no le conviene mucho que el Gobierno le vaya bien, si tiene el deseo presidencial. 

—No es así. La gente cada vez evalúa más nuestras ideas.

—¿Qué los distingue?

—Nosotros hemos sido un partido mirado en menos, nos han ninguneado. Así y todo salimos terceros, estuvimos cerca de ser gobierno. En 2021 también.

—¿Qué ha cambiado?

—La gente está entendiendo que entregamos propuestas, propuestas y propuestas. ¿Quién habla de una fundición en Chuquicamata, una banca off shore para regiones, que se mantenga la indemnización por años de servicio? Nosotros, solamente el PDG. Nosotros somos propuestas y apoyar las buenas ideas, sean del Gobierno o de la oposición.

Funcionamiento del PDG: “Hay problemas que hay que mejorar”

La interna del PDG no ha sido sencilla en los últimos meses. En abril, una lista, en la que no estaba el apellido Parisi y que competía contra una que sí lo tenía, ganó los comicios para convertirse en la próxima directiva nacional del partido. En ella había tres integrantes que eran diputados: Briones, Fabián Ossandón y Eileen Urquieta.

No obstante, el tribunal supremo no llamó en ningún momento al cambio de mando. Luego sería ese mismo órgano el que objetó la elección. La lista que había ganado finalmente no asumió y el asunto escaló hasta el Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel), desde donde todavía no hay una resolución.

Esta semana, en tanto, renunció el presidente nacional Rodrigo Vattuone y asumió el control de la tienda la secretaria general Denise Catalán. Apenas día y medio después de esa salida trascendió en La Segunda que el Servicio Electoral (Servel) evalúa disolver el PDG por problemas administrativos relativos al control de las platas internas.

Parisi, no obstante, desdramatiza las situación.

—¿Cómo explica esos problemas administrativos?

—Acá hay algo rarísimo. Una noticia como esa tiene que ser comunicada por un oficio a el presidente del partido. Creo que hay algo raro ahí y le pediré una reunión al director del medio porque el Servel nunca, nunca, ha actuado por trascendidos de la prensa.

—Pero desde hace un tiempo que se hablaba de un desorden financiero del partido en sus balances de gasto.

—Las rendiciones están y lo que se discute efectivamente son unos balances de 2023. En el partido están trabajando en regularizarlos. Ahora, también hay otros 14 partidos que están en la misma situación Insisto en que aquí hay algo raro.

—Gino Lorenzini, quien fue cercano suyo hace unos años atrás, apuntó hacia el PDG y hacia usted. Dijo que se apropió de recursos públicos. 

—Es ridículo. Si tiene algún problema, que vaya a Fiscalía. Yo aprendí una cosa: preocuparme de gente relevante cuando opinan. Si tuviera que dar respuesta a toda la gente que dice tanta cosa de mí, me volvería loco. Para mí es completamente irrelevante. Ni siquiera me preocupa.

—De todas formas, pareciera que el PDG no logra deshacerse del estigma de ser un partido medio desordenado, pese a que desde el año pasado han tratado de mostrarse de otra forma. ¿Le preocupa eso?

—Para nada. Tenemos que seguir ordenándonos. Ahora, en el PS hay problemas, en el PPD y en los republicanos también. Son normales estas cosas. Nosotros nos preocupamos más porque tenemos que dar muestras de gobernabilidad, pero es parte de la flora y fauna de la política chilena. No me preocupa, para nada. Kast se fue enojado de la UDI, Kaiser enojado de los republicanos, Labbé enojado de los libertarios. Hay gente que está muy preocupada de la contienda interna de los partidos. Nosotros no. Hay problemas que hay que mejorar obviamente, pero tiempo al tiempo. Esto es una carrera de largo plazo y no nos quita el sueño. Hay que tratarlo, preocuparse, pero no es para morirse.

—¿Con el partido descabezado, asumirá la presidencia del PDG?

—Es una posibilidad, pero ahora quien está a cargo es Denise. Nos interesa que sea una mujer joven, con personalidad, que trabaja en el Parlamento. Ella tiene contacto directo con los diputados y conoce el teje y maneje. Ha sido la secretaria general del partido y estoy muy contento con ella. 

—Pero, ¿le interesa dirigir nuevamente el partido?

—Está entre las posibilidades, básicamente porque siempre cualquier problema del partido lo asumo yo. Quisiera tener un poquito más de control. Como decía Luis Enrique, el DT del PSG: “Controlar todas las situaciones”.

Notas relacionadas