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20 de Julio de 2026JP Morgan estima crecimiento de 1,2% para Chile este año y advierte que gobierno no cumplirá metas de déficit estructural
El banco estadounidense sostuvo que el déficit estructural seguiría sobre la meta oficial entre 2027 y 2030, incluso con el mayor crecimiento asociado a la megarreforma. Por ello anticipa que será necesario efectuar un mayor ajuste del gasto público.
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JP Morgan moderó las expectativas del panorama fiscal para Chile en el corto plazo y advirtió que no se cumplirá la meta oficial del gobierno respecto del déficit estructural en ninguno de los años de proyección, en su análisis del Informe de Finanzas Públicas del segundo trimestre. Al mismo tiempo consigna que su proyección de crecimiento para este año es de 1,2%.
En un informe firmado por el economista Diego Pereira, el banco reconoce una mejora fiscal en el corto plazo, de un déficit del 2% para este año, “que responde sobre todo a factores cíclicos y no a un fortalecimiento permanente de las cuentas públicas”.
Por lo mismo, indica que no se advierten mejorías en el déficit estructural para los siguientes años, terminando en 2,1% en 2030.
“El marco macroeconómico oficial sigue contemplando un crecimiento más robusto que nuestro escenario base. La Dipres revisó a la baja su previsión de crecimiento del PIB para 2026, situándola en el 1,8% interanual frente al 2,1% anterior; sin embargo, esta cifra se mantiene 60 puntos básicos por encima de nuestra propia proyección”. Y agrega: “Al aplicar las elasticidades históricas de ingresos y gastos, y manteniendo inalterado el límite de gasto, se obtiene un déficit fiscal modelado del 2,1% del PIB y una ratio de deuda bruta del 42,9% del PIB, frente a la estimación oficial del 42,7%”.
Alerta por déficit estructural
El diagnóstico incorpora los efectos de la megarreforma, que de acuerdo con los supuestos del gobierno, el crecimiento real del PIB se aceleraría hasta 3,7% anual en 2027 y luego se mantendría en torno a 3,5% hacia 2030. Ello reduciría el déficit efectivo desde 1,5% del PIB en 2027 hasta 0,9% en 2030, mientras que la deuda bruta descendería hasta 43,6% del PIB al final del período.
Sin embargo, el balance estructural mostraría un desempeño menos favorable, con un déficit estructural que se ubicaría en 2,4% del PIB en 2027, aumentaría a 2,6% en 2028, bajaría a 2,5% en 2029 y llegaría a 2,1% en 2030, niveles que en todos los casos superarían las metas fijadas por el Gobierno.
De acuerdo con el análisis, la razón es que “un mayor crecimiento de la economía no minera lleva la producción efectiva por encima del nivel utilizado para calcular el balance estructural, aumentando el ajuste cíclico. Al mismo tiempo, la reducción de los impuestos corporativos disminuye los ingresos estructurales. En consecuencia, un mayor crecimiento mejora la dinámica de la deuda y los indicadores fiscales observados, pero no elimina el desequilibrio fiscal subyacente”.
Agrega: “Por ello, probablemente será necesario aplicar mayores restricciones al crecimiento real del gasto público durante los próximos años para cerrar el déficit estructural que genera la legislación vigente“
JP Morgan entrega un escenario alternativo donde sólo modifica el nivel de crecimiento a 1,2% en 2026 y de 3,25% entre 2027 y 2030. Y en ese caso el déficit efectivo disminuye hasta ubicarse por debajo de 1% del PIB hacia 2030, pero el déficit estructural permanece por encima de la meta durante todo el período, incluso bajo un escenario de menor crecimiento. Y la deuda bruta aumenta hasta casi 45% del PIB en 2029, “aumentando la vulnerabilidad frente a sorpresas negativas en el crecimiento, mayores necesidades de financiamiento o efectos de valorización derivados del tipo de cambio”.
Ante este escenario, el banco precisa que para cumplir las metas será necesario un ajuste adicional del gasto de cerca de 0,7% del PIB por año entre 2027 y 2030.
Como adelantó JP Morgan la semana pasada, la megarreforma tendría altas probabilidades de ser aprobada en el Congreso. Según el banco, este proyecto busca aumentar el crecimiento potencial y fortalecer la capacidad productiva de largo plazo de Chile, “un objetivo que debiera ser ampliamente valorado”.
Sin embargo, indica que “es poco probable que las autoridades fiscales vean la totalidad del crecimiento adicional proyectado. Por ello, es probable que igualmente sean necesarias medidas adicionales de contención del gasto para asegurar el cumplimiento de las metas de balance estructural”.



