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Tiempo Libre

20 de Julio de 2026

¿Vale la pena ver “La Odisea” si no es en IMAX?

"La Odisea" de Christopher Nolan es el primer largometraje filmado íntegramente en IMAX; el director ha dicho que la manera ideal de verla es en ciertas salas que no existen en nuestro país. En las redes ya se estableció el debate: verla fuera de IMAX es perderse la verdadera película. ¿Qué tan cierto es? Y considerando que las dos salas IMAX nacionales tienen entradas casi agotadas -y más costosas-, ¿vale la pena ir a una sala tradicional? Tres críticos consultados por The Clinic coinciden en que el formato ideal existe, pero que si no se puede ir a IMAX, no todo está perdido.

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Los memes abundan: “Viendo ‘La Odisea’ de la manera en que Christopher Nolan lo habría querido’, con una foto de la película en una pantalla de celular enana. Es, claro, una ironía: “La Odisea” es el primer largometraje filmado íntegramente en cámaras IMAX, y el director ha dicho que la manera ideal de verla es en las salas IMAX de 70mm, de las cuales hay solo 41 en todo el globo.

Considerando que las entradas de IMAX son más costosas, y que en Chile solo existen actualmente dos IMAX -Cinépolis de Mall Plaza Egaña y Cinemark de Mall Plaza Vespucio- cuyos tickets están casi agotados en los mejores butacas por unas semanas, la duda es pertinente: ¿vale la pena esperar? O incluso más allá: ¿vale la pena ir a ver la cinta con Matt Damon a una sala tradicional?

Dimensiones extraordinarias

IMAX es una experiencia de cine premium, cuya promesa es la mayor inmersión posible en la sala. Estas tienen pantallas curvas de mayor tamaño y sonido envolvente, entre otras tecnologías.

Abundan por estos días en redes sociales fotos o videos que comparan lo que se ve en una pantalla de cine tradicional versus IMAX: pareciera ser que el espectador pierde bastante, sobre todo considerando una épica como “La Odisea”.

El poder lograr ver la película –que ya es un éxito de taquilla– en su mejor versión posible, ha hecho que cinéfilos se trasladen en distintas ciudades a las opciones que tienen disponibles: The New York Times publicó una crónica llamada “Los cinéfilos tuvieron sus propias odiseas para ver ‘La Odisea’“, entrevistando a estadounidenses que cruzaban ciudades y líneas estatales para el IMAX perfecto.

Acá, los críticos coinciden que ver “La Odisea” es un espectáculo, y que si no se consiguen entradas para IMAX, ya sea por geografía o por calendario, no es problema.

Diego Muñoz, también conocido como Hermes el sabio, parte del Flimcast, explica: “Vale la pena absolutamente ver ‘La Odisea’ si no es en IMAX. Lo que se ve en IMAX es una imagen extendida, pero que usualmente es aire, no hay cosas tan importantes en los extremos verticales de la pantalla. Lo importante sigue estando al centro”.

Luego añade: “Creo que si va a luchar por una entrada IMAX, el motivo de esa lucha debería ser el sonido más que la imagen. Pero todo lo importante y toda la magnitud sigue traspasándose a una sala común y corriente. Así que no se angustie si no puede ir a IMAX, vaya a verla y si le gusta y quiere verla de nuevo, puede esperar al IMAX y comparar las experiencias”.

Por su parte, el crítico de The Clinic Cristián Briones, explica que las dos salas IMAX en Chile son las que siguen en calidad a las de 70mm, lo que igualmente da una nivel de proyección muy alto. Pero, por supuesto, eso no está disponible en regiones. Considerado aquello: no se pierde tanto en ir a una sala tradicional.

“Nadie se está perdiendo una parte de la película. No es como lo que se ha viralizado, que se le corta el penacho a Agamenón, no funciona así: no es como que en una sala aparezca la cabeza completa y en la otra solamente la frente”, dice Briones.

“Nadie está perdiéndose una pieza fundamental de lo que Nolan puso en pantalla. El ideal sería que el encuadre original fuera el que pudiéramos ver todos, pero no estando eso, no es que se esté perdiendo un texto sagrado”, cierra.

Por último, ante la consulta sobre si vale la pena ver “La Odisea” en formato tradicional, el escritor Francisco Ortega, aporta: “En IMAX la película se ve en todo su esplendor, pero verla o no verla en IMAX no quita ni resta la experiencia de la película, de la historia de la película”.

“Tal vez yo soy de una generación que está acostumbrada a ver en televisión las películas que eran Cinemascope en los 70, entonces para mí por lo menos no es tan importante si amas la imagen, si amas la puesta en escena, si amas el lenguaje visual”, añade y dice que las redes sociales han exagerado sobre la diferencia de las experiencias. “Se dice mucho que esto es una elección elitista, y no lo es. Sí está ahí el lugar para verla tal como la planea Nolan, pero la película se puede ver en cualquier sala convencional, tampoco hay que exagerar”.

En resumen: si quiere ver la última de Nolan, y subirse al debate si vale o no la pena, si pasan rápido o no las tres horas, si es publicidad progresista o una gran reflexión sobre los tiempos que corren: ojalá en IMAX, pero si no, bienvenida sea su sala de cine más cercana.

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