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30 de Julio de 2026

Una relación de años con un escort que terminó a golpes y una extorsión por $200 mil: el relato a la PDI del exseremi de Magallanes acusado por violación

La exautoridad niega haber cometido el delito por el que se le acusa, y en la versión que entregó a la Policía de Investigaciones detalló su relación con el denunciante, el viaje de este a Punta Arenas, la discusión que ambos mantuvieron que llegó a los golpes y cómo se originó la investigación.

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Por The Clinic
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El sábado el Minsal le pidió la renuncia al seremi de Salud de Magallanes, Fabián Barrientos Andrade (38), con el escueto mensaje de que existía “una investigación del Ministerio Público en curso”.

La investigación sería por un presunto delito sexual, en específico por una denuncia de violación presentada por un escort (M.L.) con quien Barrientos mantenía encuentros hace cerca de dos años, según detalla Radio Biobío.

El lunes Barrientos entregó una declaración voluntaria ante la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales (Brisex) de la PDI.

Y según el medio mencionado, en su relato el matrón le explicó a las policías que su relación con el denunciante comenzó en Santiago, donde ambos se conocieron en 2023 en fiestas dirigidas al público de la “diversidad sexual” en Bellavista.

Según afirmó, no fueron cercanos en dicha época, además que él, dice, se trasladó a Chiloé por trabajo. Pero que en 2024, en un viaje a Santiago, volvieron a encontrarse en una de estas fiestas, donde acordaron mantener encuentros de carácter sexual remunerados, dinámica que se habría extendido hasta la semana pasada.

—Viajé un par de veces a Santiago, en esos viajes laborales, iba al local nocturno Limón y me encontré a M.L., en un momento me indicó que ofrecía servicios de escort, yo acepté. El acuerdo era que yo le cancelaba un monto de dinero, que no recuerdo en este momento, y nos juntábamos en alguna parte, generalmente compartíamos previo, algún vaso de alcohol y luego teníamos relaciones sexuales (…) Nunca vi a M.L. consumir droga. Sí tomaba alcohol. Respecto de mí, tampoco consumía drogas, pero sí alcohol.

Barrientos aseguró que cuando asumió como seremi de Magallanes, se trasladó a Punta Arenas, aunque cuando tuvo que viajar en junio a Santiago, volvieron a reunirse. En esa cita, eso sí, donde el exseremi menciona que la relación ya era de “más confianza”, es que menciona que hubo algo que le llamó la atención.

—Recuerdo un episodio específico de ese viaje, donde le vi en los antebrazos de ambos brazos zonas eritematosas. Es decir, pequeños moretones que me hicieron pensar que estaba consumiendo drogas mediante vía endovenosa. Le pregunté acerca de aquello y lo negó. Le volví a consultar e insistió que no era eso, le pregunté si las marcas era por algún tratamiento médico, él dijo que no.

El punto de quiebre y el viaje a Punta Arenas que complicó todo

Con todo, Barrientos mencionó que a raíz de su nuevo cargo, conversaron sobre que sería complejo para él viajar con frecuencia a Santiago, por lo que surgió la idea de que M.L. fuera quien viajara a Punta Arenas.

Así, la semana pasada el exseremi invitó al denunciante a viajar hasta Punta Arenas, aprovechando que permanecería solo en su domicilio (al ser su ciudad natal, reside con su madre). Según declaró, el acuerdo consistía en que él asumiría los costos del traslado y la estadía.

—Estaría solo toda la semana, por eso aproveché de traerlo (…). Nos fuimos a mi casa, compartimos, bebimos Mistral Ice, no sabría decir la cantidad (…). Luego tuvimos relaciones sexuales, todo dentro de los parámetros normales de nuestros acuerdos.

Barrientos siguió con su vida normal: el denunciante arribó el 23 de julio en la madrugada, por lo que al día siguiente de esa primera noche fue a trabajar e hizo su vida con normalidad.

Volvió para almorzar ese mismo jueves y M.L. le pidió dinero, a lo que el exseremi le dio un billete de $20 mil. “No le pregunté para qué era el dinero, él tampoco me dijo”, relató.

Ese jueves también bebieron alcohol y todo transcurrió con normalidad, comentó el denunciado. Pero los problemas comenzaron dos días después del viaje, cuando, según su declaración, el viernes en la tarde el denunciante adoptó lo que Barrientos describe como una actitud “diferente”, y que estaba “a la defensiva”, a lo que comenzó a exigirle más dinero.

En concreto, mencionó que le comenzó a pedir $200 mil, indicándole el costo que había implicado para él haber viajado a Punta Arenas.

—Le dije que no, me hice el loco. Luego fui a comprar al negocio, compré un pisco sour de un litro y dos packs de Mistral Ice, además de algunas cositas para picar. Regresé a casa y M.L. estaba eufórico, ya no me conversaba con el mismo tono que hablábamos los días previos. Estaba agresivo, me volvió a pedir plata, yo le respondí que no, le dije “cálmate”, tratando de entrar a un diálogo… Lo invité a tomarnos algo, él no quiso entrar en razón.

Las supuestas agresiones y posterior denuncia

Luego de esa discusión, Barrientos aseguró que la situación escaló durante la noche y que incluso habría recibido golpes mientras peleaban por el dinero solicitado.

—Comenzó a manotearme el costado hacia mi cara, me logró golpear en la cara con el dorso de su palma abierta, reiterándome que le pagara los $200 mil (…). Hizo el movimiento como si me fuera a golpear, así que le dije que le pasaría dinero, le pasé la suma de $30.000 o $40.000 en efectivo, no recuerdo (…) No se quedó tranquilo, me dijo que me vendería algo de mi casa.

De acuerdo con su declaración, al día siguiente, tras constatar que el denunciante seguía “agresivo e insistía con el tema de las platas”, es que decidió salir de la vivienda para pedir ayuda a un vecino, quien finalmente llamó a Carabineros. “Se puso agresivo y me intentó dar un puñete, me golpeó en el rostro, pero yo alcancé a sujetarle la mano”, relató el exseremi.

—Llegué allá y le dije a mi vecino que necesitaba ayuda, que alguien se había vuelto como loco y me quería robar. Me daba vergüenza explicar quién era (la persona). Mi vecino me dijo “ya tranquilo, yo llamo a Carabineros” (…). Me fui a la casa, cuando entré me di cuenta que estaba desordenada. Luego llegó Carabineros, me presenté y le dije al personal que me estaban intentando robar. En algún momento, no sé cómo, M.L. habló con Carabineros y le dijo que yo lo había forzado a tener relaciones sexuales.

Fue en ese procedimiento con Carabineros cuando, según relató el exseremi, tomó conocimiento de la denuncia por violación presentada en su contra, donde M.L. argumenta que la noche del viernes Fabián Barrientos le suministró fármacos y alcohol con el objetivo de violarlo, cuestión de la que, asegura, se percató la mañana del sábado.

Barrientos negó categóricamente esa acusación durante su declaración ante la PDI.

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