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31 de Julio de 2026La etiqueta que obliga a Chile a mirar de frente su transición eléctrica
La etiqueta de consumo vehicular que Chile actualizará en los próximos meses reemplaza un método de medición de más de tres décadas por el ciclo WLTC. El cambio llega justo cuando el mercado de vehículos cero y bajas emisiones duplicó sus ventas en el primer semestre de 2026, aunque la meta de electromovilidad para 2030 sigue lejos de cumplirse.
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Una etiqueta que hasta ahora exhibía cifras optimistas empezará a mostrar algo más parecido a lo que el conductor experimentará en la calle. Esa es, en esencia, la promesa detrás de la actualización de la etiqueta de consumo vehicular que Chile pondrá en marcha, un cambio metodológico que llega en paralelo a un mercado automotor que, según cifras de la Asociación Nacional Automotriz de Chile (ANAC), duplicó la venta de vehículos cero y bajas emisiones durante el primer semestre de 2026.
La cifra concreta lo dice todo: 30.322 vehículos livianos y medianos de cero y bajas emisiones se comercializaron entre enero y junio, un alza de 105% respecto de igual período de 2025, de acuerdo con el informe de ANAC. Pero detrás de ese optimismo hay una pregunta que el propio informe se encarga de responder sin rodeos: ¿alcanza este ritmo para cumplir la meta de electromovilidad de 2030?
¿Qué cambia con el ciclo WLTC?
La respuesta es que la medición se vuelve más honesta. El ciclo WLTC —sigla de World Harmonized Light-duty Vehicles Test Procedure— reemplaza al NEDC, un protocolo diseñado en la década de 1980 y actualizado en 1992, que databa de una época en que ni los híbridos ni los eléctricos existían en el mercado masivo. El NEDC se aplicaba en laboratorio, con aceleraciones suaves, velocidades promedio bajas y hasta un 25% del tiempo de la prueba con el vehículo detenido, condiciones que arrojaban consumos difíciles de replicar en el uso cotidiano.
El WLTC, en cambio, reduce ese tiempo de detención a cifras cercanas al 13%, eleva la velocidad máxima de prueba y suma fases de conducción urbana, interurbana, de carretera y autopista, además de incorporar el peso y el equipamiento opcional del vehículo como variables que inciden en el resultado final. La consecuencia más visible para el comprador chileno es que las cifras de consumo, autonomía y emisiones que verá en el parabrisas se acercarán más a la experiencia real de manejo que a un número de laboratorio optimizado.
En Chile, la actualización agrega además un código QR que permite verificar los datos oficiales en el portal consumovehicular.cl, un gesto que busca blindar la transparencia del sistema frente a un comprador cada vez más exigente con la información técnica.
El otro dato que sostiene el cambio: la eficiencia ya mejoró
La actualización de la etiqueta no ocurre en el vacío. Según estimaciones de ANAC, el rendimiento promedio de los vehículos livianos nuevos comercializados en Chile pasó de 15,1 km/l en 2023 a 18,8 km/l durante el primer semestre de 2026, un salto que la propia entidad atribuye a motores más eficientes y a la actualización del laboratorio 3CV del Ministerio de Transportes. Ese progreso, de acuerdo con ANAC, habría permitido ahorrar 273 millones de litros de combustible entre 2024 y junio de 2026, cerca de 660 mil toneladas de CO2 evitadas, equivalentes a retirar aproximadamente 154 mil automóviles de circulación durante un año.
Sebastián de Cárcer, presidente de ANAC, sintetizó el sentido de la nueva herramienta: “la nueva etiqueta hace visible este esfuerzo y entrega a los consumidores una herramienta simple para comparar tecnologías y elegir con mejor información”.
Desde el Gobierno, la ministra de Energía, Ximena Rincón, enmarcó la actualización como parte de una apuesta estratégica mayor por la electromovilidad, señalando que la nueva etiqueta “moderniza la metodología de medición para entregar cifras de consumo más reales, transparentes y útiles”, y que su alcance abarca “desde modelos tradicionales hasta opciones 100% eléctricas”.
La Cámara de Comercio Automotriz de Chile (CAVEM) valoró en el mismo sentido la actualización. Gonzalo Marín, gerente general de CAVEM, sostuvo que el cambio “constituye un avance significativo en materia de transparencia, información al consumidor y alineamiento con los estándares internacionales que hoy guían la transición hacia una movilidad más sostenible”. Para CAVEM, agregar precisión a la etiqueta no solo ordena la comparación entre tecnologías, sino que incentiva a la industria a seguir desarrollando propuestas más eficientes.
¿Alcanza el ritmo actual para la meta de electromovilidad 2030?
Aquí es donde el optimismo del semestre se topa con la aritmética. Entre enero y junio, los vehículos enchufables —eléctricos puros (BEV) e híbridos enchufables (PHEV)— totalizaron 9.978 unidades, un 165,4% más que en igual período de 2025, según ANAC. Los BEV sumaron 5.425 unidades (+113,8%) y los PHEV 3.811 (+219,4%), mientras que los eléctricos de rango extendido enchufables treparon 2.458,6% hasta 742 unidades. En conjunto, los enchufables alcanzaron apenas 6,5% de participación en el mercado de livianos y medianos.
El problema es que la meta trazada por el Gobierno en su revisión a la Estrategia Nacional de Electromovilidad exige que los enchufables representen 20% del mercado en 2030. El escenario base de ANAC proyecta solo 15,7% de participación para esa fecha, con 58.237 unidades vendidas, cuando el objetivo requeriría cerca de 74.000 unidades enchufables sobre un mercado total estimado en 370.000 vehículos. La brecha, según el propio informe, ronda las 15.763 unidades respecto del escenario base. Solo un escenario con incentivos a la adquisición, la tributación y la infraestructura de carga permitiría cerrarla, llevando la participación a 36,6% en 2030.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el ciclo WLTC? Es un protocolo internacional de medición de consumo y emisiones vehiculares que reemplaza al antiguo NEDC, con pruebas más largas y representativas del uso real.
¿Por qué cambia la etiqueta de consumo vehicular en Chile? Porque el sistema anterior arrojaba cifras poco representativas de la conducción real, y la actualización busca comparabilidad y transparencia entre tecnologías.
¿Chile va a cumplir la meta de 20% de vehículos enchufables en 2030? Con el ritmo actual no, según las proyecciones de ANAC; se necesitan incentivos adicionales para cerrar la brecha.