Política
3 de Agosto de 2026“¿Por qué no congelamos los precios de los arriendos en Chile?”: la propuesta de Yeomans inspirada en Nueva York que desató críticas transversales
La candidata a presidir el Frente Amplio propuso replicar en Chile una política impulsada en Nueva York para congelar el precio de los arriendos. La iniciativa abrió un debate que trascendió la campaña interna y recibió críticas tanto desde la oposición como desde el progresismo, donde advirtieron que podría reducir la oferta de viviendas y profundizar la crisis habitacional.
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En medio de la campaña por las elecciones internas del Frente Amplio, la diputada Gael Yeomans, quien compite con la actual presidenta de la colectividad, Constanza Martínez, ha intensificado su despliegue en regiones, encabezando encuentros con la militancia y participando en distintos debates.
Fue precisamente en una de esas actividades donde la parlamentaria formuló una propuesta que rápidamente abrió un nuevo frente de discusión. “Admiramos lo que se hace en Nueva York. ¿Y por qué no lo hacemos acá? ¿Por qué no congelamos los precios de los arriendos en Chile? El Frente Amplio tiene que tener propuestas concretas y materiales para el corto plazo“, sostuvo.
La iniciativa toma como referencia una de las principales promesas del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. Según explicó Business Insider, la medida surgió en un contexto marcado por la escasez de viviendas asequibles y el aumento sostenido del costo de la vida en esa ciudad, donde más de dos millones de personas habitan cerca de un millón de viviendas con arriendos regulados.
Si bien esa política ha sido valorada por sectores progresistas en distintas partes del mundo, incluido el propio Frente Amplio, también ha generado cuestionamientos entre economistas y dirigentes políticos. Lo mismo ocurrió con el planteamiento de Yeomans.
Uno de los primeros en responder fue el diputado del Partido Nacional Libertario, Pier Karlezi. “Otra medida con un lindo titular y cero sustancia: congelar los precios de los arriendos. Quieren destruir esta ciudad como han destruido Nueva York”, afirmó.
El parlamentario llamó a abordar el problema con mayor seriedad y sostuvo que “con medidas populistas que suenan bien en el titular saben que van a destruir el ahorro y la inversión de miles de familias que ven en un pequeño departamento la posibilidad de, quizás, llegar a fin de mes”.
En esa misma línea, el diputado republicano Agustín Romero también se sumó a las críticas. “Cuando uno cree que ya escuchó las peores ideas económicas, el Frente Amplio siempre encuentra la forma de superarse”, afirmó. Asimismo, sostuvo que “congelar el precio de los arriendos no crea una sola vivienda más; solo espanta a quienes podrían invertir en ellas y generar más oferta y acceso”.
La crítica desde el progresismo
Los cuestionamientos no provinieron únicamente desde la oposición. El diputado del PPD e integrante de la Comisión de Vivienda de la Cámara, Héctor Ulloa, señaló que comprende “la urgencia detrás de la propuesta. El costo de vivir se ha vuelto insoportable, pero congelar los arriendos por decreto no es la solución”.
“Es una medida que suena bien, pero en la práctica termina perjudicando a los mismos arrendatarios que se busca proteger”, agregó.
Según explicó el parlamentario, “cuando se fija el precio de un arriendo, el propietario deja de tener incentivos para seguir arrendando o para mantener la propiedad en buen estado. Con el tiempo hay menos viviendas disponibles y las que quedan se deterioran. Además, se abren mercados paralelos donde termina perdiendo justamente quien tiene menos poder de negociación”.
Por ello, sostuvo que el esfuerzo debe concentrarse en “más construcción, más herramientas de protección real para los arrendatarios y no medidas que, si bien pueden aliviar el problema en el corto plazo, terminan agravando la crisis habitacional en el mediano plazo”.
Cercanos a la diputada comentan que la medida crisis habitacional a que hay una crisis habitacional que es un reflejo de nuestra sociedad y preguntan “¿cómo puede ser posible que tengamos un sobrestock de viviendas que supera las 100.000 y al mismo tiempo tengamos un déficit habitacional tremendo?”.
En esa línea apunta a que el negocio inmobiliario no está orientado a proveer viviendas a quienes necesitan sino a la especulación, lo que termina dejando a gente sin casa porque no es capaz de pagar el valor de ellas o incluso el de los arriendos, señalan desde el equipo de la diputada.
Además, asegurar que no regular el arriendo ya perjudica a los más vulnerables, obligando a miles de familias a destinar más del 40% o 50% de sus ingresos al pago de un techo, lo que deriva en endeudamiento, hacinamiento e informalidad.



