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Franco Parisi PDG

Política

5 de Agosto de 2026

Presuntas firmas falsificadas, balances rechazados y una exdiputada como denunciante: la crisis administrativa del PDG que el partido intenta desdramatizar

En la colectividad liderada por Franco Parisi reconocen las investigaciones que se hacen hacia sus exautoridades, aunque indican estas como únicas responsables de posibles irregularidades y no a la institucionalidad del partido. Asimismo, desde la tienda son escépticos a una posible disolución de la tienda a solicitud del Servel: apelan a que no han recibido ninguna información formal por parte del ente y afirma estar abocados a una "reestructuración interna" para sobrepasar las observaciones que no les han permitido acreditar sus balances de gastos y, por ende, no contar con financiamiento público.

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Desde el 2023 que prácticamente el Partido de la Gente (PDG) se encuentra en una posición incómoda frente al Servicio Electoral (Servel), situación que actualmente tiene a la colectividad en la que milita Franco Parisi cerca de caer en causal de disolución. 

Lo anterior porque el ente electoral no ha aprobado desde entonces los balances que el partido ha presentado para ratificar sus gastos como tienda política. Ese rechazo tiene al partido sin ingresos públicos, una de las razones que argumentó Rodrigo Vattuone, el último presidente electo al interior de la colectividad, para dejar el cargo.

Pese al tiempo que ha transcurrido, el asunto aún no logra resolverse administrativamente en la colectividad, desde donde comenzaron a presionar a los equipos internos que se encargan de mantener esos asuntos en regla.

No obstante, ante el rechazo sucesivo de balances —estos no pueden aceptarse mientras haya uno previo, como el de 2023, que no se apruebe—, el Servel podría solicitar al Tribunal Calificador de Elecciones (Tricel) la disolución de la colectividad y este último órgano dirimir sobre la continuidad o no del partido fundado por Parisi, que actualmente cuenta con 14 diputados en la Cámara y se ha erigido como un negociador clave del Gobierno de José Antonio Kast.

Desde la colectividad, en todo caso, afirman a The Clinic que desconocen que el Servel esté llevando a cabo acciones de ese tipo, como lo ha denunciado La Segunda, y afirman estar tranquilos por la situación, con militantes abocados a despejar los nudos que quedan por destrabar y que involucran a exautoridades de la colectividad.

Las investigaciones de las que el partido dice estar al tanto

Desde la colectividad fundada por Parisi son severos en un punto: en este momento, no existe alguna querella o denuncia formal alguna contra el PDG.

Eso sí, desde la tienda, hoy dirigida por Denisse Catalán, advierten que conocen de dos procesos penales que están en curso, que tratan de dos querellas contra el primer presidente del partido, Luis Moreno.

Al exoperador portuario, quien apoyó a Parisi en su primera incursión presidencial de 2013, se le acusa de dos eventos ocurridos en 2021 y que están cerca de prescribir, según el equipo jurídico del partido que es liderado por el abogado Mauricio Pavez.

Las querellas contra Moreno conversan sobre “falsificaciones de firma de acta” y otra por “falsificación de instrumento privado”. En reportes de prensa de Ciper y La Segunda, se alude a que Moreno habría falsificado firmas para abrir cuentas corrientes a nombre del partido y así obtener financiamiento público.

Tales denuncias son desestimadas al interior del partido porque sostienen que, en esos casos, las firmas obtenidas habrían sido brindadas por los propios denunciantes —entre quienes está Jorge Passadore, exvicepresidente del PDG y actual militante nacional libertario—, por lo que no habría “ningún sustento”.

En ese sentido, resaltan que la ofensiva de Passadore, que se realizó hace unas semanas, recién se ejecuta en períodos en que el PDG es cuestionado por sus balances en el Servel y no antes, cuando era autoridad del partido, por lo que deslegitiman su arremetida.

Lo que los lleva a guardar calma en el partido, al menos en esa arista, es que los delitos denunciados están próximos a prescribir durante el mes en curso, por lo que la Fiscalía, si no llegase a presentar alguna imputación al respecto, cesaría de su investigación respectiva. Como contraofensiva, desde el PDG afirman que Moreno, hasta junio asesor de una parlamentaria del partido, presentaría querellas por “vulneración a su honra”.

La otra persona de la cual el partido dice estar enterada que pasa por una denuncia es Miguel Azar, exencargado de los fondos de la colectividad, a quien se le sindica por gastos no acreditados de operaciones bancarias y pagos de arriendo sin respaldo a una parte relacionada, según informó La Segunda. Para este caso, habría sido el Servel el que habría interpuesto la denuncia en Fiscalía para que fuera el Ministerio Público el órgano que tirara del hilo.

No obstante, en la colectividad insisten en que la denuncia respectiva no es hacia el partido, sino contra una de sus exautoridades, por lo que la institucionalidad del mismo se vería despejada de problemas. Además, enfatizan en que el Servel solo dispone información para el ente persecutor e investigue la “posible” existencia de un delito.

En rama penal, además, se encuentra una denuncia que hizo la exdiputada Karen Medina, representante del PDG en la legislatura anterior hasta que renunció al partido. Tras dejar la colectividad, acusó al partido de reunir firmas falsas para su fundación. Hasta el momento, la Fiscalía aún no formaliza su denuncia, pese a las investigaciones que habrían acreditado la presencia de falsificaciones.

Como fuera, en el partido resaltan que ninguno de los procesos judiciales existentes “ponen en riesgo la continuidad o vigencia del PDG, ya que para ello se debe notificar válidamente un proceso de disolución”.

El lío en el Tricel

Por otro lado, el partido también cuenta con una trama en el Tricel.

En abril pasado la colectividad celebró elecciones internas, donde se impuso la lista de Patricio Quisbert, dirigente del PDG en Tarapacá. Se impuso ante Vattuone, quien disputaba la continuidad y era acompañado en su lista por la diputada Zandra Parisi. Era la única lista que contaba con ese apellido en sus filas.

No obstante, pese a la victoria de Quisbert, el contador auditor no pudo asumir, luego de que el tribunal supremo del partido objetara en mayo las elecciones acusando faltas administrativas en el padrón electoral de la colectividad.

La situación derivó a una apelación de la determinación tomada por el órgano judicial del PDG que llegó hasta el Tricel, desde donde aún no se resuelve el tema.

No obstante, quien continuó dirigiendo el partido fue Vattuone, hasta su imprevista renuncia en julio, donde pasó a tomar las riendas de la colectividad Catalán. A su vez, Franco Parisi pasó a conducir la secretaría general de la tienda. No son pocos los que prevén que sea el economista quien pase a liderarla oficialmente en los próximos meses, una vez el asunto en el Tricel sea resuelto.

Ese proceso no acompleja al partido, pues afirman internamente que ocurre en varias colectividades más y que no es una novedad que los comicios se objeten. Asimismo, plantean que se encuentran en un proceso de “reestructuración interna” para obtener un “orden y modernización” que les permita evitar estos problemas en el futuro, si es que el Servel no decide plantear su disolución.

De todos modos, el equipo jurídico del partido ratifica que “en ningún caso existe apropiación de dineros o malversación de dineros públicos”, como se acusa presumiblemente en las denuncias hacia sus exautoridades.

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