Buscar
Entender es todo
cerrar
Maxus T70 Desierto de Atacama

AUTO TEST

7 de Agosto de 2026

Maxus T70 en el Desierto de Atacama: la pickup que apuesta por el confort para desafiar a Hilux, L200 y Poer

La Maxus T70 enfrentó el Desierto de Atacama, uno de los escenarios más exigentes de Chile, en una prueba que combinó arena, piedras y caminos de tierra. Su motor 2.5 turbodiésel de 221 hp y 520 Nm, sumado a la tracción 4x4, la posiciona como una alternativa directa a Toyota Hilux, Mitsubishi L200 y GWM Poer. Sin embargo, su verdadera apuesta no está solo en la ficha técnica, sino en el confort.

Por
Compartir

El mercado de las pickups medianas en Chile vive uno de sus momentos más competitivos. Modelos como Hilux, L200 y Poer se consolidaron como referentes gracias a su capacidad de trabajo y su desempeño fuera del asfalto. Por eso, Maxus decidió ampliar su presencia con la T70, disponible en Chile en cuatro versiones —4×2 GL 6MT, 4×4 GL 6MT, 4×2 GL 8AT y 4×4 GLX 8AT—, una camioneta que busca destacar no solo por potencia y equipamiento, sino también por una experiencia de conducción más confortable.

Para comprobarlo, la marca eligió la zona de San Pedro, en pleno Desierto de Atacama. Arena, piedras, caminos de tierra y largas rectas fueron el laboratorio perfecto para evaluar cómo responde esta pickup cuando deja atrás el pavimento.

¿Qué motor tiene la Maxus T70 y cómo rinde en terreno exigente?

La Maxus T70 incorpora un motor SAIC D25 turbodiésel de 2.498 cc, cadena de distribución y norma de emisiones Euro 6C, que entrega 221 hp a 3.800 rpm y 520 Nm de torque entre 1.500 y 2.500 rpm. Según la versión, se asocia a una caja manual de 6 velocidades o a una automática ZF de 8 velocidades, con tracción 4×2 o 4×4.

En la práctica, esos números se traducen en una respuesta sólida cuando el terreno exige torque. En las zonas de arena y piedra del Desierto de Atacama, la entrega de potencia resulta progresiva. Además, es suficiente para mantener un avance seguro, mientras la dirección hidráulica eléctrica transmite confianza incluso en superficies irregulares.

No todo, sin embargo, es perfecto. Durante la prueba, el embrague llamó la atención: su recorrido es más largo de lo habitual y el punto de acople aparece de forma brusca, sobre todo en las primeras maniobras. Por eso, requiere un período de adaptación, y probablemente será uno de los aspectos que más notarán quienes se suban por primera vez a la T70.

Afortunadamente, una vez superada esa etapa inicial, la conducción se vuelve natural. En consecuencia, el conjunto muestra un comportamiento equilibrado tanto en caminos abiertos como en sectores más técnicos, con modos de conducción Normal, Eco y Sport que permiten adaptar la respuesta del vehículo al terreno.

Suspensión, capacidades off-road e insonorización: el factor que marca la diferencia

Si el motor entrega los argumentos para enfrentar el terreno, la suspensión y la insonorización terminaron definiendo la personalidad de esta prueba. La T70 monta doble horquilla en el eje delantero y ballestas en el trasero, una configuración robusta orientada al trabajo que, sin embargo, logra absorber buena parte de las imperfecciones del camino sin transmitir rebotes excesivos al habitáculo.

Sus credenciales off-road respaldan esa sensación: ángulos de ataque y salida de hasta 29° y 25° según versión, un despeje del suelo de 220 mm y una profundidad de vadeo de 550 mm en la configuración GLX. Son cifras que le permiten enfrentar el tipo de terreno irregular que ofrece Atacama sin sobresaltos.

A ello se suma una buena insonorización, que mantiene el ruido exterior bajo control incluso cuando el terreno cambia constantemente. Como resultado, la cabina permite conversaciones fluidas y un viaje más relajado de lo que normalmente se espera en una pickup orientada al trabajo.

Esa combinación de suspensión, aislamiento acústico y respuesta del motor deja clara la estrategia de Maxus con este modelo. Más que competir únicamente por potencia o capacidad de carga, la T70 busca diferenciarse ofreciendo una experiencia de conducción cercana a la de un SUV, sin renunciar a las capacidades propias de una camioneta 4×4.

Dimensiones, capacidades y equipamiento: los números que respaldan el discurso del confort

La Maxus T70 mide 5.378 mm de largo, con una distancia entre ejes de 3.150 mm, y ofrece una capacidad de arrastre de 3.500 kg con carro frenado. Su capacidad de carga varía entre 1.000 y 1.130 kg según la versión, mientras el estanque de combustible es de 73 litros, complementado por un depósito de 19 litros de urea (AdBlue) requerido por el sistema SCR de su motor Euro 6C.

En equipamiento, la versión tope de gama GLX suma un tablero de instrumentos digital de 8 pulgadas, pantalla táctil de 12,8 pulgadas con Apple CarPlay/Android Auto inalámbrico, asientos delanteros calefaccionados y con ajuste eléctrico en 6 posiciones, volante calefaccionado y cámara de 360°. Todo eso refuerza el enfoque de la marca hacia una experiencia de uso más propia de un SUV premium que de una pickup de trabajo básica.

En seguridad, la T70 incorpora de serie airbags frontales, laterales y de cortina, control de estabilidad ESP, ABS con EBA, asistente de partida en pendiente, control de descenso y monitor de presión de neumáticos. En su versión GLX, además, suma un paquete de asistencias avanzadas: control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia, alarma y asistencia de cambio de carril, reconocimiento de letreros de velocidad y monitor de fatiga del conductor, un nivel de equipamiento que la acerca a los estándares de seguridad activa que hoy exige el segmento.

Veredicto: ¿vale la pena la Maxus T70 frente a sus rivales?

Después de recorrer cientos de kilómetros en el Desierto de Atacama, la conclusión es favorable. La Maxus T70 demuestra que tiene argumentos para competir: un motor potente, un elevado torque, buenas aptitudes fuera del asfalto —respaldadas por sus ángulos de ataque, salida y profundidad de vadeo—, una suspensión que realmente mejora la experiencia de manejo, y un equipamiento de seguridad y confort que, en su versión GLX, no tiene nada que envidiarle a los referentes del segmento.

El embrague, con su recorrido largo y una respuesta inicial algo abrupta, es el principal aspecto a mejorar. Fuera de ese detalle, la T70 deja la sensación de ser una pickup bien lograda, capaz de combinar trabajo, aventura y comodidad. En definitiva, en un mercado donde la diferenciación ya no depende solo de la fuerza, sino también de cómo se vive cada kilómetro al volante, Maxus encontró un argumento válido para competir.

Preguntas frecuentes

¿Qué motor tiene la Maxus T70? La Maxus T70 monta un motor 2.5 turbodiésel de 221 hp y 520 Nm de torque, con tracción 4×4.

¿Con qué pickups compite la Maxus T70 en Chile? Compite directamente con Toyota Hilux, Mitsubishi L200 y GWM Poer, los tres modelos dominantes del segmento de pickups medianas.

¿Cuál es el principal atributo diferenciador de la Maxus T70? Su suspensión e insonorización, que le dan un comportamiento de conducción más cercano a un SUV que a una pickup de trabajo tradicional.

¿Cuál es la principal debilidad detectada en la prueba de la Maxus T70? El embrague, que tiene un recorrido largo y un punto de acople brusco, especialmente en las primeras maniobras.

¿Dónde se probó la Maxus T70? En el Desierto de Atacama, uno de los terrenos más exigentes de Chile, con arena, piedras y caminos de tierra.

Notas relacionadas

Salir de la versión móvil