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Negocios

9 de Agosto de 2026

El largo camino del joven de Conchalí que partió vendiendo poleras en el Metro y que abrió una tienda de ropa en el Parque Arauco con WhatUp

Con un bajo capital inicial y ventas por Facebook, Jorge Molina construyó WhatUp hasta convertirla en una de las marcas pioneras del streetwear chileno. Hoy, tras diseñar la ropa urbana para Colo Colo y Universidad de Chile, abre su primera tienda propia en Parque Arauco. “Esto es como la revolución de una marca chilena que partió de cero en el barrio y llega a este escenario masivo”, dice en conversación con The Clinic.

Por Sofía Pelfort y Sebastián Palma
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“Esto es como la revolución de una marca chilena que partió de cero en el barrio y llega a este escenario masivo”, dice un emocionado Jorge Molina, quien partió en 2011 con el objetivo de incursionar en un espacio nuevo de la moda integrando la cultura callejera con el diseño gráfico.

Molina inició el negocio con un capital inicial de $100.000 y vendiendo sus productos al detalle por Facebook bajo el concepto de WhatUp. Hace 15 años el streetwear estaba lejos de ser una tendencia de consumo masivo. Mucho menos en el retail. Molina apostó por este mercado y comenzó a diseñar sus propias poleras y venderlas. Actualmente, la marca es considerada como una de las pioneras del diseño local inspiradas en el estilo de la cultura del hip-hop y de barrio. 

A partir de este mes cuenta con su primera tienda propia en Parque Arauco. “Estoy tratando de darle ese giro porque veo que la ropa es una oportunidad para que millones de personas puedan verla en la calle. Entonces juego un poco con mi historia, con el sueño local y con la creatividad, incorporando conceptos que representan eso”, explica el creador de WhatUp.

Pero eso no es todo.

WhatUp tiene una apuesta agresiva en el comercio minorista masivo ya que los productos de la marca están disponibles en las tiendas de Street Machine, Antihuman y Block, mientras que en el corto plazo -anticipa- probablemente aterricen en el catálogo de un gran retailer.

Vender por Facebook

Todo parte en los barrios de Conchalí y Quilicura, lugares en los que Jorge Molina creció, -pese a que sincera que se siente más de Conchalí-.”cMis amistades y mi cultura de barrio nacieron ahí. Fue en esos lugares donde conocí toda esa cultura que hasta hoy me acompaña: el hip hop, el grafiti, el arte callejero, y en definitiva, toda esa cultura street que he llevado conmigo hasta ahora”, recuerda. 

Si bien el estilo del street estaba presente en los barrios, Molina detectó algo que faltaba. “Veía en internet mucho contenido relacionado a la moda, streetwear y al diseño gráfico, que eran los intereses que tenía. Y encontraba que en Chile no había una marca que me llenara al respecto. Entonces, dije: ‘Lo hago yo’”.

Es así como diseñó sus propias poleras y las empezó a vender por Facebook en 2011. La red social fue la primera vitrina que tuvo el negocio. 

“Armé este sitio en Facebook, subí los diseños, les puse un precio y empecé a vender de manera muy informal. Al principio era algo bien de abajo, bien artesanal: la gente me compraba y yo hacía una ruta por los metros para entregar los pedidos. En ese momento trabajaba en una agencia, así que esto era más bien una actividad paralela, mi trabajo alternativo”, señala. 

Al principio, trabajaba con poleras de marcas estándar como Gildan, sobre las que desarrollaba sus propios diseños y procesos de serigrafía. La producción era acotada y no producía más de 30 unidades.

En paralelo, comenzó a explorar el diseño gráfico aplicado a la ropa, inspirado por referentes internacionales que ya habían desarrollado un sello en el mundo del streetwear. Marcas como Supreme, Revel y HUF, junto con la escena californiana y algunos proyectos japoneses, marcaron sus primeras influencias, aunque varios de esos nombres hoy ya no existen.

Todavía recuerda el primer diseño. Era una composición tipográfica que decía “WhatUp”, cuyo precio era de $15.000 y que por casualidad se transformó en el nombre de su emprendimiento. “El primer diseño que hice lo puse en mi foto de perfil en Facebook y se transformó en una especie de logo, pero yo nunca lo diseñé para que fuera el logo, sino que era mi primer estampado que llegó ahí y la gente lo empezó a conocer así”, relata.

La primera tienda

“Llegó un momento en que explotó esta marca”, comenta.

Molina pasó de entregar los pedidos en distintas estaciones de metro a quedarse fijo en un solo punto: la estación Santa Isabel. Ahí convocaba a todos sus clientes, incluso recuerda que, una vez, fue tanto el flujo que las filas se extendían hasta Vicuña Mackenna. 

Es en este período en el que se da el primer punto de inflexión de WhatUp. Si bien tanta afluencia de clientes era positiva, también se transformó en un problema. “La gente del metro nos conocía porque siempre entregábamos los sábados y un día nos hicieron desalojar la estación. Ese es uno de nuestros hitos, porque tuvimos que crear nuestra propia tienda que estaba ubicada en el centro”, repasa.  

La tienda ubicada en la calle Merced fue su primer salto para expandir la marca y llegar a reconocidos exponentes de la escena chilena. Algunos de sus clientes son: Jonas Sánche, Denise Rosenthal, La Moral Distraída. Pero conquistar con sus diseños a la industria musical no fue todo, porque WhatUp llegó a crear la colección de ropa urbana de dos de los equipos más importantes del país: Universidad de Chile y Colo Colo. 

Diseñar para “U” y Colo Colo

Antes de la pandemia, Molina fue seleccionada para crear la línea de ropa urbana alternativa de la Universidad de Chile, y posteriormente asumió también el diseño de la colección equivalente para Colo Colo, tras asociarse con Street Machine. “Siempre mantuve esto oculto. De hecho nadie sabe que diseñé profesionalmente para dos equipos”, declara. 

La alianza con Street Machine surgió cuando su marca decidió ceder a esa empresa el año de contrato que le quedaba con la “U”, lo que le permitió a Molina conocer al equipo de tienda de esta marca y sellar una sociedad: él aportaba el diseño y la trayectoria, y la contraparte financiaba la producción en fábricas chinas. Bajo ese alero diseñó también los gorros de Colo Colo bajo licencia 47. 

Fue esta asociación con Street Machine la que terminó siendo la puerta de entrada de la marca al retail, cuyo debut en el mercado más masivo fue en un rincón dentro de sus tiendas enCostanera Center, Viña del Mar y Alto Las Condes.

“La marca, en realidad, no tenía un segmento socioeconómico definido, porque eran personas de distintos perfiles las que conectaban, principalmente por el diseño, la calidad y el trabajo que había desarrollado durante todos estos años. Después de unos tres años de análisis, llegamos a la conclusión de que podía tener una buena recepción en un escenario de retail. A partir de ahí hicimos un proceso de prueba, porque la marca ya tenía un código propio”. 

Tras este proceso de probar cómo funcionaba la marca en el retail, optaron por abrir una tienda propia en Parque Arauco, con inauguración fijada para el 27 de agosto.

El local ya opera en “marcha blanca” mientras se terminan detalles de ambientación, y para la fecha oficial, Molina prepara una jornada completa dedicada a los clientes, con un line up de DJs durante el día y la participación de microinfluencers ligados a la cultura urbana, a quienes considera más relevantes que las figuras masivas: “Son los que realmente están en la comunidad, están en la calle, toman metro e influencian a la gente de verdad”, explica.

Para el emprendedor, el recorrido de WhatUp se resume en cuatro pilares que ha intentado mantener intactos desde sus inicios: la conexión con el barrio que le dio origen, un mensaje gráfico que privilegia lo positivo, el diseño que sigue haciendo íntegramente solo, y ahora, la posibilidad de instalar ese lenguaje en las plataformas de retail más grandes del país. “Es un hito para mí poder posicionarme en una plataforma tan masiva, tan retailer, pero con un concepto muy local, bien hecho”, precisa.

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