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al volante del BMW X4 xDrive20i

AUTO TEST

17 de Agosto de 2026

BMW X4 xDrive20i: el auto que prefiere convencer manejando

Al volante del BMW X4 xDrive20i se confirma algo que la ficha técnica solo insinúa: este SUV coupé apuesta todo a la experiencia de manejo. Con 184 hp, tracción total y un precio de $59.900.000, compite en un segmento donde la marca debe justificar cada peso con sensaciones, no solo con equipamiento.

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El BMW X4 nació hace más de una década como una apuesta arriesgada: convertir un SUV mediano en un coupé de cuatro puertas con techo descendente. La fórmula, estrenada primero por el X6, encontró en el X4 su versión más accesible dentro de la familia X. Esta versión Dynamic S corresponde a la actualización LCI de la segunda generación, que mantiene la plataforma compartida con el X3 pero conserva una personalidad propia, más orientada al gesto deportivo que a la practicidad pura.

¿Qué motor mueve al BMW X4 xDrive20i?

El corazón mecánico es un cuatro cilindros TwinPower Turbo de 1998 cm3, que entrega 184 hp entre 5.000 y 6.500 rpm y 300 Nm disponibles ya desde 1.350 rpm. La caja Steptronic deportiva de ocho velocidades administra esa potencia con levas al volante, y el 0-100 km/h se resuelve en 8,3 segundos. Son cifras correctas para el segmento, sin pretensión de ser el motor más veloz de la gama.

Lo relevante es que este propulsor incorpora un sistema de microhibridación de 48 voltios, arquitectura que BMW ha extendido a buena parte de su gama de cuatro y seis cilindros. Un generador de arranque integrado sustituye al alternador convencional, recupera energía en las frenadas y en los momentos de retención, y la almacena en una batería adicional que alimenta sistemas auxiliares y aporta un empuje eléctrico breve en las aceleraciones.

¿Explica esta tecnología la sensación de que el auto sigue avanzando con más inercia de la esperada al soltar el acelerador? La respuesta es afirmativa, aunque de forma indirecta. Los sistemas microhíbridos de BMW gestionan un modo de deslizamiento en el que el motor térmico puede desacoplarse momentáneamente de la transmisión cuando el conductor levanta el pie, priorizando la eficiencia por sobre la retención tradicional. Al reducirse el freno motor en ese instante, el vehículo conserva más velocidad de la que un conductor acostumbrado a otros autos anticiparía, generando esa percepción de deslizamiento prolongado. No es un defecto: es una decisión de ingeniería orientada al ahorro de combustible.

Diseño exterior: una silueta que sigue funcionando

La línea de techo descendente, el capó alargado y la parrilla de riñones con marco de malla siguen siendo el argumento visual más fuerte del X4. Vista de perfil, la carrocería recuerda más a un cupé sobreelevado que a un utilitario deportivo, un efecto que la propia marca cultivó deliberadamente desde el primer lanzamiento del modelo. Las llantas de aleación de 19 pulgadas y la pintura metálica de serie refuerzan esa lectura. Es un diseño que, con los años, no ha perdido vigencia frente a rivales como el Mercedes-Benz GLC Coupé o el Audi Q5 Sportback, aunque impone el costo habitual de este tipo de carrocerías: menos visibilidad trasera y una altura interior más ajustada en las plazas de atrás.

Interior y tecnología: menos pantalla, más botón

El habitáculo recibe cuero Sensatec perforado y calefaccionado, climatizador bizona, volante deportivo también calefaccionado y terminaciones en negro brillante tipo piano. El sistema BMW Live Cockpit Plus combina una pantalla de instrumentos de 5,1 pulgadas con una central táctil de 10,25 pulgadas, corriendo sobre iDrive 7.0 y con reconocimiento de voz mediante el comando “Hola BMW”.

Lo que distingue a este interior frente a la oferta reciente del segmento de precio es la cantidad de mandos físicos que sobreviven: climatización, volumen, modos de conducción y buena parte de la navegación por el menú se resuelven con botones y la rueda iDrive, no solo con gestos en pantalla. El resultado es un auto sorprendentemente intuitivo de operar en movimiento. Y sí, para abrir la guantera no hace falta preguntarle nada a un asistente de inteligencia artificial: basta con estirar la mano y tirar de una manilla, una tecnología que, contra todo pronóstico, sigue funcionando perfectamente en 2026.

El sistema de sonido Harman Kardon, incluido de serie, es uno de los puntos altos del equipamiento. Ofrece graves consistentes y una definición de medios y agudos que supera con claridad al equipo básico de la marca, un salto de calidad que se nota especialmente en trayectos largos por carretera.

¿Cómo se comporta el X4 en ruta?

Aquí es donde el X4 sostiene su razón de ser. La dirección responde con precisión, el auto mantiene la trazada sin sorpresas al corregir el trazo a mitad de curva, y la carrocería se mantiene notablemente plana incluso en cambios de dirección rápidos. La suspensión de esta versión Dynamic S está calibrada de forma clara hacia el manejo deportivo antes que hacia el confort, con un tacto firme que se percibe en calles con baches, pero que se traduce en un comportamiento dinámico que está más cerca de un sedán deportivo que de un SUV convencional. Los modos Eco-Pro, Comfort y Sport permiten matizar la respuesta del acelerador y la caja, aunque el carácter general del chasis se mantiene siempre alerta.

Equipamiento destacado y una omisión relevante

El paquete de asistencia a la conducción incluye Parking Assistant con estacionamiento automático, sensores delanteros y traseros, cámara de retroceso, control de velocidad crucero con frenado en pendiente y un Driving Assistant con advertencia de salida de carril, monitoreo de punto ciego y prevención de colisión frontal y trasera.

Sin embargo, esta versión no incorpora control crucero adaptativo, una función que rivales de precio similar ya ofrecen de forma más generalizada. Esa ausencia obliga a la marca a sostener su posición en el mercado apoyada en dos pilares menos medibles en una ficha técnica: el prestigio de su nombre y una dinámica de manejo que, como quedó demostrado en ruta, sigue siendo un argumento genuino y no solo un eslogan comercial.

Veredicto: fortalezas y debilidades

El BMW X4 xDrive20i Dynamic S convence por su comportamiento dinámico, su interior intuitivo con mandos físicos bien resueltos y un sistema de audio que está a la altura del resto del vehículo. Sus debilidades están en un paquete de asistencia a la conducción que se queda corto frente al segmento, y en un precio de $59.900.000 que exige justificar cada peso con la experiencia al volante más que con la lista de equipamiento. Para quien prioriza el placer de manejo sobre la tecnología de asistencia, sigue siendo una propuesta coherente dentro de la familia X.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia tiene el BMW X4 xDrive20i? Entrega 184 hp entre 5.000 y 6.500 rpm y 300 Nm de torque, con un 0-100 km/h de 8,3 segundos gracias a su caja automática de ocho velocidades.

¿El BMW X4 xDrive20i tiene control crucero adaptativo? No. Esta versión incluye control de velocidad crucero con frenado en pendiente, pero no la función adaptativa que sí ofrecen algunos rivales del segmento.

¿Por qué el X4 parece seguir avanzando al soltar el acelerador? Su sistema microhíbrido de 48V puede desacoplar momentáneamente el motor térmico para priorizar la eficiencia, reduciendo el freno motor habitual y generando esa sensación de mayor inercia.

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