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Política

17 de Agosto de 2026

El otro golpe que prepara la Cancillería en la ONU: Chile evalúa restarse de negociación de cooperación fiscal entre países

Fuentes diplomáticas señalan que la administración de José Antonio Kast no está conforme con el borrador de la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional que se negocia en Naciones Unidas y evalúa retirarse de las conversaciones. La posibilidad genera inquietud entre conocedores del proceso, quienes advierten una nueva señal de distanciamiento del multilateralismo, luego de que Cancillería ordenara la salida de Chile del Movimiento de Países No Alineados. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores, en tanto, manifestaron a The Clinic que el documento "presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria las que deben ir en línea con el marco constitucional, la política fiscal, así como con los compromisos internacionales vigentes de Chile".

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El 3 de agosto, en Nueva York, se reanudaron las negociaciones entre los países de las Naciones Unidas sobre la Convención sobre Cooperación Fiscal Internacional entre los Estados miembros. Un instrumento jurídico que se está elaborando desde el año pasado y que culminará en 2027 para desarrollar un sistema de cooperación fiscal “inclusivo y eficaz”, como describe su página web.

A pesar de que Chile ha sido parte clave de estas negociaciones, fuentes diplomáticas comentaron a The Clinic que, para esta administración, el borrador que hasta ahora se está elaborando no cumple con sus expectativas y desde Cancillería confirmaron que están evaluando retirarse de las negociaciones.

Según explicaron del Ministerio de Relaciones Exteriores a The Clinic, “Chile reconoce la importancia de la cooperación tributaria internacional y ha sido parte del proceso, evaluando de manera detenida el rumbo de las negociaciones del futuro convenio y las implicancias jurídicas que se desprenden de él”.

Sin embargo, explicaron que “a pesar de los esfuerzos realizados a lo largo del proceso, el análisis técnico es que, tal cual se presenta el texto del acuerdo, presenta incertidumbres considerables respecto su alcance y funcionamiento que podrían limitar la soberanía en materia tributaria las que deben ir en línea con el marco constitucional, la política fiscal, así como con los compromisos internacionales vigentes de Chile”.

Una señal clara de la salida de Chile de este grupo, indican fuentes diplomáticas, es la salida que se dio a principios de la semana pasada de la experta en impuestos internacionalesLiselott Kana, quien representa al Estado chileno en la negociación y era una de las redactoras del documento que está elaborando la Convención sobre Cooperación fiscal.

Si bien aún no concluyen las negociaciones y los efectos prácticos de esta retirada no tienen mayor relevancia, fuentes conocedoras de las negociaciones en las Naciones Unidas afirman que esto podría traer costos políticos, sobre todo considerando que la neutralidad de Chile ha sido un valor en materia internacional y con el cargo de Kana, había un espacio de negociación importante entre distintos países.

Para un sector de la diplomacia chilena, esta retirada no es buena idea porque es una señal que apuntaría en dirección opuesta a los países en desarrollo con los que Chile tiene diálogo y con los que historicamente se ha pretendido establecer relaciones multilaterales.

En esa línea, estas fuentes comentan que lo mejor para poder influir es permanecer en espacios de negociación y no salirse de ellos.

Otras voces, conocedoras del documento, indican que los temas que se estaban evaluando hasta ahora tenían que ver con tributación de servicios digitales transfronterizos, por ejemplo las plataformas de streaming, flujos financieros y tributación de personas de alto patrimonio.

Este último, comentan estas fuentes, habría incomodado al Gobierno y habría puesto en evaluación su permanencia en estas negociaciones.

El factor EE.UU.

Otras fuentes, sin embargo, señalan que esta retirada puede responder a un interés del Estado de Chile de mostrarse alineado con Estados Unidos, que aplicó un aumento arancelario del 12,5% hace un par de semanas y con ello se buscaría reducir esta alza. Esto, debido a que Estados Unidos no es parte de la negociación y Chile, así como se retiró del Movimiento de los Países No Alineados, intenta dar señales de alineación con la casa Blanca.

Por otra parte, hay quienes mencionan que este movimiento sería un gesto muy pequeño, e incluso inocuo, para mostrar un acercamiento con Estados Unidos.

El excanciller Heraldo Muñoz, lo explica así: “Algunos sectores ultraconservadores alegan que se trata de la imposición de una convención por parte de burócratas no elegidos, cuando es una negociación entre representantes de Estados soberanos”. Para el exministro de Relaciones Exteriores, si a Chile no le parece el texto que se está elaborando,“debe hacer saber su postura e influir en su redacción”.

Asimismo, indica que “si Chile se retira por una postura de ‘soberanismo tributario’ y por la reforma recién aprobada, entonces solo le quedará adherir o no al texto final”. En esa línea, Muñoz sostiene que existe una opinión de que “estas materias tributarias internacionales deben tratarse preferentemente en el seno de la OCDE, a la cual pertenece Chile”.

El Presidente José Antonio Kast junto al Canciller Francisco Pérez Mackenna. Foto: Agencia Uno.

Otro gesto lejos del centro diplomático

Excancilleres han sido críticos con estos acercamientos con Estados Unidos, sobre todo cuando Chile se retiró del Movimiento de los Países No Alineados.

El exministro de Relaciones Exteriores de Michelle Bachelet, Mariano Fernández, comentó que “se entiende poco la decisión del gobierno acerca de retirarse del Movimiento de los No Alineados. Un factor importante en la gestión política internacional es mantener y desarrollar la autonomía política y esta membrecía es una contribución a ello”.

Asimismo, José Miguel Insulza lamentó la decisión, pero aseguró que no era de sorprenderse, pues “parece que la intención (del Gobierno) es tener una alineación y tener socios preferenciales”.

Por su parte, Heraldo Muñoz calificó este movimiento como “una torpeza”, puesto que permanecer en dicho grupo “no representaba ningún costo y esta es una medida que puede perjudicarnos”, indicó el excanciller.

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