Opinión
20 de Agosto de 2026
Probé el Samsung Galaxy Watch9: responde a casi todo, pero tiene una deuda pendiente
Por Eduardo Woo
Estuve unas semanas con el modelo de 40 mm del nuevo smartwatch de Samsung, un equipo rápido, completo y muy bien integrado con el ecosistema Galaxy. Sus funciones de salud y la fluidez de One UI Watch convencen, pero hay un aspecto que sigue siendo difícil de ignorar.
Compartir
El segmento de los relojes inteligentes de gama alta vive una disputa cada vez más marcada entre ofrecer más funciones inteligentes y mantener una buena autonomía. En ese escenario llega a Chile el Samsung Galaxy Watch9, una nueva generación que apuesta por llevar más potencia, herramientas de seguimiento de salud y un diseño refinado.
Para esta review estuve utilizando –facilitado por la misma marca– el Galaxy Watch9 de 40 mm, el modelo más compacto de la familia, que busca equilibrar una serie de prestaciones con la comodidad que exige el uso diario.
Antes de contar la expereincia, estaquemos los ajustes que se hicieron en comparación a la generación anterior. En primer lugar, tiene mayor rendimiento y eficiencia ya que incorpora una arquitectura de procesador Penta-Core, con velocidades de hasta 2,1 GHz y 1,95 GHz, que le permite ofrecer al usuario una respuesta más fluida y mejores tiempos de carga al ejecutar aplicaciones y tareas en segundo plano.
También la conectividad fue actualizada. Da el salto a Bluetooth 6.0 que suma mejoras en la estabilidad de la conexión y en la eficiencia energética al comunicarse con el teléfono.

Pero donde Samsung pone buena parte de sus fichas es en el apartado de salud y bienestar. Frente a la generación anterior, el Galaxy Watch9 incorpora nuevas herramientas como el Monitoreo Unificado de Signos Vitales (Vitals) y la Carga Cardiovascular Diaria, además de un índice asociado a este último apartado.
Son así, funciones que buscan entregar una lectura más completa del estado físico del usuario y ampliar la propuesta de seguimiento que ya ofrecían los modelos anteriores.
| Pantalla | |
|---|---|
| Tecnología | Super AMOLED (16M colores) |
| Tamaño | 1.3″ (34 mm) |
| Resolución | 438 x 438 píxeles |
| Rendimiento y Sistema | |
| Procesador | Penta-Core (2.1 GHz, 1.95 GHz) |
| Memoria RAM | 2 GB |
| Almacenamiento Interno | 32 GB (20.1 GB disponibles) |
| Sistema Operativo | Wear OS Powered by Samsung |
| Conectividad | |
| Red | Solo Wi-Fi, Solo Bluetooth |
| Wi-Fi | 802.11a/b/g/n (2.4 GHz + 5 GHz) |
| Bluetooth | Versión 6.0 (A2DP, AVRCP, HFP, HSP) |
| Localización | GPS, Glonass, Beidou, Galileo, QZSS |
| NFC | Sí |
| Sensores | |
| Sensores Integrados | Acelerómetro, Barómetro, Sensor BIA, Sensor Eléctrico Cardíaco (ECG), Giroscopio, Sensor Geomagnético, Sensor de Luz, Sensor Óptico de Ritmo Cardíaco, Sensor de Temperatura |
| Batería y Autonomía | |
| Capacidad | 390 mAh (Ion de litio, no extraíble) |
| Autonomía (AOD off) | Hasta 40 horas |
| Autonomía (AOD on) | Hasta 30 horas |
| Diseño y Resistencia | |
| Dimensiones | 42.7 x 40.4 x 8.6 mm |
| Peso | 31.5 g |
| Resistencia al agua | 5 ATM |
| Audio | |
| Formatos Soportados | MP3, M4A, 3GA, AAC, OGG, OGA, WAV, AMR, AWB |
Mi experiencia usando el Samsung Galaxy Watch9
En el uso diario, la experiencia con el Galaxy Watch9 resulta especialmente fluida. La interfaz One UI Watch responde de manera inmediata al moverse entre notificaciones, widgets y aplicaciones, sin que durante las pruebas haya experimentado tirones o caídas de rendimiento que afectaran la experiencia.
En el apartado de salud y bienestar, Samsung vuelve a poner buena parte de sus fichas. La combinación de sensores biométricos —frecuencia cardíaca óptica, electrocardiograma y sensor BIA para medir la composición corporal— permite obtener lecturas rápidas y, en general, consistentes.
A ello se suma un seguimiento del sueño bastante completo, con métricas sobre las distintas etapas del descanso y la oxigenación. Al despertar, el reloj entrega un resumen de la noche junto con un puntaje que permite tener una referencia rápida de qué tan reparador fue el descanso. Y aunque, para ser franco, el formato compacto de 40 mm no es el que más disfruto, en este caso termina jugando a su favor ya que es algo más cómodo y poco invasivo.

Un punto a destacar es la resistencia física, que también me dejó una buena impresión. Durante los días de prueba, el reloj recibió más de algún golpe involuntario contra paredes y esquinas, algo prácticamente inevitable con un dispositivo que se lleva puesto todo el día. Aun así, el cristal frontal terminó las pruebas sin rayones visibles y tampoco quedaron marcas en el chasis.
Pero si hay un aspecto que sigue siendo difícil de pasar por alto, es la autonomía. Después de probar otras alternativas que pueden ofrecer varios días de uso antes de volver al cargador, la experiencia con el Galaxy Watch9 se siente bastante más agotadora. Durante la prueba, la primera carga ni siquiera consiguió completar la jornada. En los ciclos posteriores logró alcanzar el día completo, pero siempre con un margen bastante ajustado.
Y eso termina condicionando incluso una de las funciones que mejor aprovecha este tipo de reloj: el seguimiento del sueño. Si se quiere llevar puesto durante la noche para registrar el descanso, es necesario planificar bien cuándo cargarlo y tener a mano su base magnética.
En otras palabras, el Galaxy Watch9 entrega una experiencia muy completa, pero su autonomía obliga a convivir constantemente con el cargador. Es cierto que existe la versión Watch Ultra2 de Samsung que lleva hasta 2 días la batería, pero incluso con ello se me hace corto viendo la competencia.
Veredicto final
El Galaxy Watch9 está pensado para quienes buscan algo más que un reloj en la muñeca y quieren llevar buena parte de la experiencia del smartphone directamente al brazo.
Especialmente dentro del ecosistema Samsung, la integración resulta uno de sus principales puntos fuertes: responder mensajes desde el teclado, interactuar con aplicaciones y acceder a un completo conjunto de herramientas de salud y bienestar. Si la prioridad es tener un reloj inteligente versátil, rápido y profundamente integrado con el teléfono, la experiencia es difícil de reprochar.

En Chile, el Galaxy Watch9 tiene un precio oficial de $399.990. Entre sus principales alternativas está el Apple Watch Series 11, aunque su exclusividad con iPhone lo deja fuera de competencia para los usuarios de Android. También está el Google Pixel Watch, pero su disponibilidad oficial en Chile es un factor que limita su comparación directa. En ese escenario, una alternativa más cercana es el Huawei Watch Fit 5 Pro, que apuesta por una experiencia menos fluida que la de Samsung, pero a cambio ofrece una autonomía considerablemente mayor y varias funciones de salud similares.
Y ahí está, finalmente, la clave para decidir. Si ya utilizas un teléfono Samsung Galaxy, el Watch9 tiene mucho sentido, porque la integración entre ambos dispositivos hace que varias funciones simplemente funcionen de manera más natural. Pero si la autonomía es una prioridad o estás dispuesto a sacrificar algo de fluidez e integración a cambio de varios días sin pasar por el cargador, la competencia tiene argumentos más que suficientes.
El Galaxy Watch9 es, en definitiva, un excelente reloj inteligente, pero su gran deuda sigue estando donde más importa para un dispositivo que llevamos puesto todo el día: la batería.



