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El alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich (RN), ha estado en contacto con autoridades territoriales del sur argentino. Foto: Aton.

Política

26 de Agosto de 2026

Claudio Radonich, alcalde de Punta Arenas y la polémica con Argentina por el Estrecho de Magallanes: “Esto no es algo espontáneo. La ingenuidad tiene un límite”

El jefe comunal considera insuficiente la respuesta trasandina luego de los dichos del jefe del Estado Mayor General de su Fuerza Aérea y pide que el país vecino explicite que el Estrecho de Magallanes y sus costas son de soberanía chilena. Además, advierte que no se trata de un episodio aislado, recuerda declaraciones anteriores de otro alto mando trasandino y llama al Estado chileno a reforzar su presencia en la zona austral. "Alguien tiene que hablar sobre este tema que no se habla", dice con preocupación a The Clinic.

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Luego de que el jefe del Estado Mayor General de la Fuerza Aérea Argentina, el brigadier general Gustavo Valverde, dijera que “Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía”, el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich (Renovación Nacional), instó al Gobierno a reaccionar ante los dichos de la autoridad trasandina sobre el estrecho que baña las costas de su comuna.

El Gobierno envió una nota de protesta y la Cancillería argentina respondió con un comunicado en el que reafirmó la vigencia del Tratado de Paz y Amistad de 1984, que establece la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes. Sin embargo, para Radonich, la respuesta no fue suficiente.

El alcalde publicó una declaración en la que pidió una retractación de los dichos del uniformado trasandino y acusó que existe una intencionalidad de poner en duda los límites y la soberanía entre ambos países.

“Hago un llamado a nuestras autoridades a no minimizar estas declaraciones y no verlas como casos aislados, lo que obliga a redoblar esfuerzos para mantener una posición activa en la defensa de los intereses nacionales en Magallanes y Antártica Chilena”, señaló en su declaración pública.

En entrevista con The Clinic, Radonich profundiza en sus cuestionamientos y explica por qué decidió intervenir públicamente en la controversia. “Alguien tiene que hablar sobre este tema que no se habla”, asegura el alcalde.

El alcalde Claudio Radonich levanta la alerta sobre las autoridades argentinas. Foto: Jonnathan Oyarzun/Aton Chile

—¿Qué lo motivo a hacer una declaración pública?

—Porque alguien tiene que hablar en un sentido más concreto, más directo porque tenemos dos declaraciones de altos mandos de Fuerzas Armadas argentinas en un periodo muy corto de tiempo, cuestionando los límites de nuestra soberanía. Alguien tenía que hablar sobre lo que no se habla.

—¿Qué es lo que no se habla?

—Primero, que esta declaración no es algo que sea esporádico ni espontáneo y suena muy sospechoso y extraño que dos altos mandos de Fuerzas Armadas Argentinas, uno de la Armada y otro de la Fuerza Aérea, hablen de lo mismo, donde cuestionan la soberanía de Chile en el hecho de Magallanes. Por eso presentamos el comunicado, porque nadie habla de eso.

—¿Cómo interpreta estas declaraciones?

—Me imaginaba un alto mando chileno hablando sobre un límite o cuestionando algo, pero para mí es impensado. Las personas que llegan a estos altos cargos son personas con experiencia, con conocimiento y por eso no lo veo como algo que se vea individual o espontáneo. Sobre todo que ambas declaraciones fueron hechas a medios de comunicación social como lo son los podcast.

—¿Por qué lo dice?

—Es extraño, porque esto no fue en un comentario de academia, por ejemplo, sino estaba llegando a un público civil sabiendo hoy lo que significa hablar o dar juicios de este tipo, menos en estos espacios. Por tanto, creo que era necesario sacar una declaración pública.

“Lo que tiene que decir el canciller argentino en voz alta es lo que dicen los tratados: que el estrecho de Magallanes, tanto en la parte marítima como en ambas costas, es chileno”

—¿Quedó tranquilo con la explicaciones que brindó la Cancillería argentina?

—Fue necesaria, pero, en lo personal, no satisface o no es proporcional a estas declaraciones de extrema gravedad de dos altos representantes del Estado argentino. Por eso creo que era importante poner una posición donde se hable, creo, desde el sentido común.

—¿Le pareció suficiente la nota de protesta por parte del Gobierno chileno? ¿Qué le hubiese gustado ver algo más?

—Creo que fue oportuna. El tema es que la respuesta de Argentina fue la que encuentro insuficiente, porque en los cuatro párrafos de su declaración se habla que se reconocen los tratados de 1881 y el de 1984. Perfecto. Pero lo que tiene que decir el canciller argentino en voz alta es lo que dicen los tratados: que el estrecho de Magallanes, tanto en la parte marítima como en ambas costas, es chileno.

—¿No es lo mismo que mencionar los tratados?

—En la retractación se habla es sobre el tratado y, ojo, el documento nadie lo está cuestionado, pero el contenido sí. De ahí viene la necesidad de que Argentina repita en una declaración lo que los tratados establecen respecto de la soberanía del Estrecho Magallanes, de la parte marítima y de sus costas, es chileno.

Ese gesto es lo que uno espera después que dos altos mando indicaran algo distinto. Otro tema que cuestiono es si acaso estas declaraciones devinieron en sanciones para los involucrados.

—No ha habido noticias sobre eso…

—Por eso creo que la ingenuidad tiene un límite. Esto no es algo de ingenuidad y por tanto por eso que se emitió esa declaración en los conceptos que ya conocemos.

—¿El Gobierno de Kast ha minimizado esta trama al dar por cerrado el caso tras la explicación del Estado argentino?

—Los tiempos de la diplomacia no siempre son lo que uno espera, pero sí creo que muy oportuna la nota de protesta. Ahora, más allá de lo que haga Argentina, es que Chile tiene que redoblar los esfuerzos de defender los intereses permanentes soberanos, tanto en su territorio continental, en las Islas Australes y en el territorio antártico chileno. Y esto pasa por declaraciones, por supuesto, por acciones diplomáticas, pero también por una inversión, una presencia más activa en este lugar de Chile.

Porque también esto tiene que ir con señales activas y creo que vamos en la línea, pero esto en la Cancillería y el Estado no lo puede mirar como algo aislado, porque esto además se suma a lo que pasó un año antes respecto de los paneles fotovoltaicos instalados en territorio chileno.

La Cancillería de la época se demoró dos meses en reaccionar, y si no fuera gracias a la gestión del Presidente Boric, que fue muy claro en eso, se sacaron de inmediato.

—¿Pero no cree que la cercanía ideológica entre el presidente Kast y Milei puede hacer que Chile tenga una reacción más lenta o débil ante este tipo de polémicas?

—No, son temas totalmente aparte. Cancillería lo demostró emitiendo una nota de protesta de inmediato. La vez anterior con los paneles se demoraron mucho tiempo y con gobiernos políticamente distintos. Tengo que reconocer, de todas formas, en las Presidencias de la República siempre ha respetado las políticas permanentes del Estado.

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