
Política
31 de Agosto de 2026Las horas clave de Bachelet en Brasil: el respaldo que espera de Lula y la amenaza de un “candidato tapado”
La expresidenta llegó este lunes a Brasil, donde espera reunirse con Lula da Silva, uno de los dos mandatarios que patrocinan su candidatura a la Secretaría General de la ONU. La cita cobra especial relevancia tras obtener solo dos respaldos en el último sondeo del Consejo de Seguridad y luego de que Claudia Sheinbaum llamara a evaluar sus posibilidades. En círculos diplomáticos, además, surgieron sospechas sobre la eventual aparición de un candidato de consenso respaldado por Estados Unidos y Rusia.
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La expresidenta Michelle Bachelet aterrizó este lunes en Brasil luego de su escala en México, donde presentó el informe “Rupturas y oportunidades: propuestas para que América Latina y el Caribe prospere en la nueva era geopolítica”, que coordinó junto al expresidente de Colombia Iván Duque, en el marco de un estudio encomendado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
Durante su paso por tierras mexicanas, Bachelet solicitó una reunión con la presidenta de ese país, Claudia Sheinbaum, una de las jefas de Estado que, junto a Brasil, patrocina la candidatura de la exmandataria chilena para convertirse en la próxima secretaria general de las Naciones Unidas. Si bien hubo “contacto” entre ambas, existieron dudas respecto de si el encuentro podría concretarse debido a la apretada agenda de la mandataria mexicana.
La incertidumbre generó una particular incomodidad, dado que durante las últimas semanas se ha puesto en cuestión la continuidad de Bachelet en la carrera por Naciones Unidas. En ese contexto, en el círculo de la expresidenta dicen que su paso por Brasil asoma como fundamental: un encuentro con el Presidente Lula da Silva serviría como un espaldarazo para la exmandataria luego del desalentador resultado que obtuvo en la última votación de sondeo realizada por el Consejo de Seguridad de la ONU, en la que consiguió solo dos respaldos entre 15 posibles.
Con todo, si bien desde el equipo que apoya a la expresidenta en esta campaña sostienen que “el escenario está abierto”, conocedores del proceso de elección de Naciones Unidas reconocen que existe incertidumbre respecto de su futuro.
Esto quedó en evidencia el martes pasado, luego de que Sheinbaum señalara que, si bien “es importante hablar con ella porque nosotros sostuvimos su candidatura como Secretaria general de Naciones Unidas”, a{adió que era relevante “ver las posibilidades que ella tiene”.
Ahora las miradas están puestas en Brasil. Si bien no existe un horario confirmado, se espera que durante esta jornada Lula sostenga una reunión con Bachelet.
El respaldo clave de Lula y la amenaza de un candidato “tapado”
Así como Sheinbaum tuvo complicaciones para reunirse con Bachelet por razones de agenda, desde el equipo de la exmandataria sostienen que Lula les comunicó que se reuniría con ella durante esta jornada, aunque sin confirmar un horario. Esto ocurre en momentos en que Brasil acaba de iniciar su campaña presidencial, con el mandatario desplegado en busca de su reelección de cara a los comicios de octubre.
Ese escenario, sostienen diplomáticos que apoyan la candidatura de Bachelet, puede jugar a favor de la expresidenta. A su juicio, difícilmente Lula tomaría, en medio de una campaña electoral, una decisión en sentido contrario a seguir promoviendo la candidatura que su propio país patrocina ante Naciones Unidas.
Además, señalan que un giro de esa naturaleza podría abrir un flanco innecesario en plena campaña y desviar la atención de los ejes que el mandatario brasileño busca instalar.
Otros diplomáticos relativizan, sin embargo, el eventual impacto electoral que podría tener para Lula un movimiento a favor o en contra de Bachelet. Pese a ello, también estiman que el respaldo brasileño debería mantenerse, considerando que el mandatario conserva una relación más cercana con la expresidenta chilena que la que mantiene Sheinbaum.
Lo que sí podría alterar el escenario, señalan fuentes diplomáticas, es la eventual aparición de un “candidato tapado” que contaría con el respaldo de Estados Unidos y Rusia, dos miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y, por lo tanto, con derecho a veto.
Las sospechas comenzaron a circular en Naciones Unidas después de la segunda votación de sondeo, en la que Rebeca Grynspan, la candidata costarricense, sufrió una caída en sus respaldos. De diez apoyos pasó a siete, quedando en segundo lugar, resultado que fue interpretado como una señal de que todavía no existe una definición clara dentro del Consejo de Seguridad y que, por lo tanto, la competencia continúa abierta.
Sin embargo, lo que realmente levantó sospechas en círculos diplomáticos fue que tanto Estados Unidos como Rusia cuestionaran aspectos del proceso de elección y criticaran a la presidenta de la Asamblea General de Naciones Unidas, la alemana Annalena Baerbock.
Estados Unidos, a través de una declaración, acusó a Baerbock de exceder sus atribuciones al abrir un proceso para que la Asamblea General también manifestara una preferencia por un candidato, como lo hace el Consejo de Seguridad. “Estados Unidos rechaza categóricamente la extralimitación de funciones y las acciones irresponsables del Presidente de la Asamblea General en este proceso, todo lo cual podría minar este importante proceso de selección”, señala el documento.
Asimismo, el representante ruso secundó la posición estadounidense: “Comparto lo que dijo mi colega de EE. UU. ayer… Nos preocupaba el rol que la Presidenta de la Asamblea General intentaba imponerse a sí misma… interfiriendo en el proceso de selección del candidato a la Secretaría General.”
Es en ese contexto, explican fuentes diplomáticas, es que surgieron sospechas de que ambos países podrían estar desplegando una agenda coincidente destinada a cuestionar la legitimidad del actual proceso y abrir espacio para instalar una nueva candidatura de consenso.