Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Centro de Políticas Migratorias

Ciudad

4 de Septiembre de 2026

Director del Centro de Políticas Migratorias cuestiona medidas del Gobierno contra la migración irregular: “Si solo es sancionar y controlar, estamos empeorando el problema”

El director ejecutivo del Centro de Políticas Migratorias, Juan Pablo Ramaciotti, valora los avances en control fronterizo, pero advierte que una estrategia centrada exclusivamente en sanciones y expulsiones puede terminar empujando a los migrantes irregulares hacia la clandestinidad. Además, plantea que Chile debe avanzar en integración y mecanismos de regularización.

Por
Compartir
Escucha esta nota Audio generado por IA
00:00 04:21

Los vuelos de expulsiones, la construcción de una zanja en la frontera y otras medidas que apuntan al control y la seguridad, se han transformado en el foco del Gobierno a la hora de enfrentar los problemas con la migración irregular. Si bien estos esfuerzos han generado apoyo en diversos sectores políticos, hay quienes miran con preocupación que solo se avance en esa línea.

Juan Pablo Ramaciotti, director ejecutivo del Centro de Políticas Migratorias, forma parte de esta visión. Sobre la estrategia del Ejecutivo, afirma que “la gestión del Gobierno ha tenido avances, pero también se ha quedado muy corto en otras áreas que son fundamentales”. Por ello, advierte que “si el foco va a ser solamente sancionar y controlar, que es una parte de la solución, puede que estemos empeorando el problema en vez de solucionarlo”.

Un tema importante, dice, es trabajar en la percepción de la ciudadanía sobre los extranjeros. Para avanzar en esto, advierte que “no hay una solución mágica, porque hay distintos elementos que influyen”, pero que “mientras tengamos una discusión pública en que se apunta constantemente a los migrantes como los causantes de los problemas, es muy difícil que cambie esa percepción”

Los riesgos de sancionar y amenazar a los migrantes: “Los estamos empujando a la clandestinidad”

Ramaciotti sostiene que el problema trasciende al gobierno de turno y al oficialismo, y que también alcanza a la oposición. A su juicio, esto está relacionado con el sentido de urgencia con que la política ha abordado la migración durante los últimos años.

Por lo mismo, comenta que “hay algunas cosas de las que hay que hacerse cargo cuando hablamos de migración y delito. Pero falta un trabajo desde la política de mirar de mejor manera eso. Y desde la academia y la sociedad civil tenemos la responsabilidad de dar mejores elementos para poder hacer esos análisis”.

El Gobierno tiene una oportunidad que ojalá aproveche, que es consolidar una política migratoria de Estado. Que no sea solamente algo que varía dependiendo del momento político”, remarca.

—El Ejecutivo también ha dado pasos en falso. Por ejemplo, con la indicación que intentaron incluir en el proyecto de expulsiones para entregar datos de migrantes en colegios y hospitales, algo que incluso fue criticado por la ministra Chomalí. ¿Qué señales entregan este tipo de iniciativas, más allá de si finalmente se llevan a cabo o no?

—Eso es un ejemplo de lo que pasa cuando la política migratoria se basa solamente en una prioridad, que es la seguridad, la aplicación de sanciones y el control. Si no proponen cosas que sean equilibradas, considerando seguridad y control, pero también regularidad migratoria y cohesión social, las medidas pueden tener consecuencias en la población en el corto, mediano y largo plazo. Puede ser una política migratoria que tambalea y que tiene debilidades muy fuertes. Por eso es muy importante que la política migratoria se analice y se cree con una mirada más integral. Porque si no, vamos a estar generándole un daño al país, y no solamente va a afectar negativamente a los migrantes.

—¿Cuáles son los riesgos de no regularizar?

—Tener un 10-15% de irregularidad migratoria en el país, además de que es un problema para esas personas, es un riesgo y un problema en términos de convivencia. En términos de cohesión social, de seguridad pública, de formalidad laboral, del aporte económico que estamos perdiendo, en seguridad social y en impuestos, en términos de salud. Porque son migrantes que, si es que solamente le aplicamos sanciones y amenazas, van a dejar de acudir a la institucionalidad pública. Y es un grupo que estamos empujando a la clandestinidad, porque les estamos dando solo señales de que los vamos a perseguir y los vamos a sancionar.

Si no les damos alternativas para acercarse a la institucionalidad, para ir formalizando su situación, lo único que hacemos es empujarlos a la clandestinidad. Y ahí quedan más vulnerables y más expuestos a la acción de grupos criminales. Es importante que adoptemos medidas que sean realistas. Y lo realista aquí es pensar que estas personas no se van a ir, las que se vayan van a ser un porcentaje menor, y no podemos seguir tapándonos los ojos con que tenemos familia y personas migrantes que están tratando de hacer una vida honesta en Chile y no les estamos dando las condiciones para hacerlo de buena manera.

Notas relacionadas