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Judd y Pérez Mackenna
El embajador estadounidense, Brandon Judd, junto al canciller Francisco Pérez Mackenna este miércoles. Foto: Cancillería.

Política

10 de Septiembre de 2026

Cómo Brandon Judd se volvió un dolor de cabeza para el ministro Pérez Mackenna y el Gobierno

"Los embajadores en general no deben opinar sobre la política interna en los países en que están", señaló ayer el canciller tras reunirse con el representante del gobierno de Donald Trump, quien suma distintas polémicas con los ministros Barros y Campos, así como el propio titular de Relaciones Exteriores. Es el rol de Judd en las relaciones entre Chile y Estados Unidos uno de los motivos por los que se decidió interpelar al Pérez Mackenna, quien ha visto su gestión afectada por las declaraciones del diplomático estadounidense.

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Unas declaraciones emitidas en la prensa por parte del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, provocaron un cambio en la agenda del día miércoles por parte del Ministerio de Relaciones Exteriores liderado por el canciller Francisco Pérez Mackenna.

Que el representante del gobierno estadounidense dijera por televisión —en CNN Chile— que contaba con información de que el estallido social de 2019 “provino de organizaciones de izquierda o de ideología de izquierda“, de acuerdo a análisis de “inteligencia” de su país, generó una rápida reacción por parte de Cancillería.

Así, tras los dichos, desde la cartera emitieron un comunicado público difundido en la noche del martes en el que se daba a conocer que citarían a Judd al ministerio para el miércoles. Lo anterior, se indicó, con la finalidad de que transmitiera toda la información que tuviera disponible y que pudiera ayudar a esclarecer algunos hechos que hasta hoy se investigan, como la quema de estaciones del Metro de Santiago.

Al interior del oficialismo afirman que el actuar de la cartera fue una forma de fortalecer a la figura de Pérez Mackenna, quien no atraviesa un positivo momento: la Cámara de Diputados aprobó esta semana una interpelación en su contra —impulsada por la izquierda y principalmente por el diputado Nelson Venegas (PS)— a partir de su desempeño bajo bajo la cartera.

Si bien a Pérez Mackenna se le cuestiona principalmente por cómo Chile se defendió de Argentina con la polémica generada por el control del Estrecho de Magallanes, Estados Unidos y el embajador Judd también han terminado provocando un dolor de cabeza dentro de La Moneda. ministro desde la oposición.

Judd y la “Doctrina Donroe” que sería “fácil” aplicar en un gobierno como el de Kast

Impulsores de la interpelación, como el diputado Gonzalo Winter (Frente Amplio), consideraron que en la Cancillería había una “subyagación a la política de Donald Trump y Javier Milei“. Lo anterior se sostuvo con mayor fuerza luego de que se concretara el Foro Madrid, espacio identificado con la ultraderecha, y en el que Judd señaló que aplicar la “Doctrina Donroe” —idea que se refiere a la influencia que adquiere Estados Unidos sobre países de la región— era “más fácil” con un gobierno como el de Kast.

Por la afirmación de Judd, el ministro también debió referirse al tema rápidamente la semana pasada. Si las declaraciones del embajador ocurrieron en la tarde del jueves 4 de septiembre, en la mañana del viernes 5 de septiembre Pérez Mackenna ya había quitado piso a lo sostenido por el representante de Trump en Chile.

“Yo no sé qué significa que Chile acepte la política Donroe. Nosotros no tenemos ninguna declaración en el sentido de aceptar ese tipo de cosas“, sostuvo el canciller al ser consultado en T13 Radio.

Ayer, en tanto, tras concretar la cita que se hizo con Judd, instancia en la que el embajador precisó que la información de “inteligencia” con la que contaba era a partir de un análisis realizado con fuentes abiertas, Pérez Mackenna enfatizó en un punto.

Tras decir que de igual forma esperarían la información sobre el estallido que el embajador podría brindar, afirmó que “los embajadores en general no deben opinar sobre la política interna en los países en que están“, lo que fue visto como un llamado de atención por parte del Gobierno del Presidente José Antonio Kast a Judd.

“¿Qué tiene que ver el estallido social con Estados Unidos y con la opinión de un embajador? Nada“, recriminó por su parte durante esta mañana el senador Manuel José Ossandón (RN), quien afirmó, además que “se nota que su expertise en diplomacia no es muy profunda”.

No obstante, el embajador volvió a referirse a aspectos de la política chilena menos de 24 horas después, al aparecer en una entrevista en El Mercurio. Ahí sostuvo que “en este momento Chile es vulnerable al crimen organizado“. Las nuevas palabras del representante de Trump volvieron a molestar en el oficialismo, desde donde tratan de proteger a Pérez Mackenna, a partir de la interpelación que tendrá que atender en el Congreso.

Desencuentros con el ministro Barros

Previamente, a finales de julio, el embajador ya había sido un problema para el Gobierno, pues tras la subida de aranceles que implementó Estados Unidos hacia Chile, se generó un cortocircuito en el gabinete, luego de que la medida fuera criticada por los ministros Fernando Barros (Defensa) y Jaime Campos (Agricultura).

Judd señaló, a propósito de los cuestionamientos, que “si dos ministros que no son parte de la negociación quieren hacer comentarios provocativos que socaven la habilidad de sus colegas de negociar, es tema de ellos. Una retórica como esta no ayuda a Chile a lograr sus objetivos ni en estas negociaciones ni en ningún otro ámbito”.

En esa oportunidad, Pérez Mackenna tuvo que reafirmar que las negociaciones de ese tipo, así como las discusiones diplomáticas, la lleva la cartera que dirige.

Pero no fue la única oportunidad en que Judd se enfrentó con Barros. También se generó una controversia sobre el acuerdo “Escudo de las Américas“, liderado por Estados Unidos, que comprometía acciones por parte de los gobiernos de Latinoamérica para enfrentar el crimen organizado con cooperación militar y policial.

Nosotros no somos el patio trasero de ningún país, somos un país orgulloso de nuestra realidad“, dijo Barros a TVN a propósito de ese tema. Judd daría a conocer apenas horas después de las declaraciones del titular de Defensa de un documento fechado del 12 de marzo que consistía en la declaración conjunta en materia de seguridad que se había acordado, y que llevaba la firma de Barros.

“La firma de Chile, el 12 marzo, de la Declaración de la Americas Counter Cartel Coalition (A3C) reafirma nuestro compromiso de profundizar la cooperación bilateral y regional frente a las amenazas que afectan a nuestro hemisferio“, escribió el embajador.

La salida comunicacional del embajador fue entendida transversalmente como una réplica al Gobierno, el que no era claro respecto a si Chile tenía acuerdos de seguridad con Estados Unidos o no.

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