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11 de Septiembre de 2026Presidente del Sitio de Memoria Estadio Nacional por Kast: “Es parte del aparato que ha justificado la dictadura y los crímenes de lesa humanidad”
Chile conmemora un nuevo aniversario del inicio de la dictadura de 1973, por primera vez bajo el gobierno de José Antonio Kast. Desde el Sitio de Memoria Estadio Nacional anticipan una eventual omisión del Ejecutivo, aunque aseguran estar disponibles para dialogar con sus representantes.
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Este viernes 11 de septiembre, Chile afronta la conmemoración de la dictadura que comenzó en 1973 bajo una atmósfera de inédita tensión política. Por primera vez, la fecha se transita bajo la administración del presidente José Antonio Kast.
Según cifras oficiales, durante la dictadura cívico-militar liderada por Augusto Pinochet se registraron 3.216 víctimas entre personas asesinadas y detenidas desaparecidas. Por otro lado, se reconocieron a más de 38 mil personas que sufrieron detenciones ilegales, encarcelamiento y torturas sistemáticas.
Al respecto, el presidente del Sitio de Memoria Estadio Nacional, Marcelo Acevedo, conversó con The Clinic y aseveró que esperaban la omisión por parte del Gobierno y se mostraron abiertos a conversar con cualquier representante del Ejecutivo.
Una nueva conmemoración
—Estamos a días del primer 11 de septiembre del Presidente José Antonio Kast ¿Cómo se preparan para conmemorar esa fecha teniendo en cuenta que el Mandatario omite en sus discursos los derechos humanos?
—Más que omitir, el Presidente Kast siempre ha sido negacionista de los crímenes de la dictadura. Además, ha sido proclive a Pinochet y a su dictadura, tanto es así que tiene al ministro de Justicia que fue uno de los defensores del dictador después del 90. Por lo tanto, creo que la carta de presentación que tiene el Presidente basta decir que no solamente omite de un periodo tan oscuro de Chile, sino que es parte del aparato que ha justificado la dictadura y los crímenes de lesa humanidad.
Nos preparamos como todos los años, independientemente del presidente en ejercicio. Cada 11 de septiembre en el Estadio Nacional que además de ser el primer centro deportivo de Chile, fue el gran centro de represión, tortura y exterminio en la dictadura, pero ahora el mismo pueblo y la misma sociedad ha establecido que es el gran espacio de reflexión para el 11 de septiembre.
—El sector del Presidente Kast siempre ha sido negacionista de la dictadura o la justifica ¿Ustedes sienten que desde el Ejecutivo se está instalando la narrativa de omisión y teman que sea una ofensiva directa en contra de la memoria?
—Sí. Por omisión lo presumimos, que efectivamente iba a haber esta omisión pero me preocupa también la acción. Estamos preocupados por los indultos, que hasta ahora no se han producido, pero sí hay antecedentes y atisbos que se van a producir. Por lo tanto, creemos que no es solamente la omisión del Ejecutivo, sino que la acción que va en retroceso de todo lo poco que se ha avanzado en derechos humanos en este tiempo de democracia.
Hay que pensar que en este tiempo se ha avanzado poco en derechos humanos, sobre todo donde hay sectores políticos como la derecha que se oponen, generalmente, a avanzar en materias de derechos humanos y el poco aparato de derechos humanos lo quieren hacer retroceder.
—¿Han tenido conversaciones con el Gobierno?
—Las conversaciones siempre están abiertas, nosotros siempre estamos dispuestos a hablar con el Ejecutivo y quien esté a cargo. De hecho, hemos tenido un par de reuniones con el subsecretario de Derechos Humanos y hemos puesto en relieve estos temas y hemos hablado también del financiamiento de los sitios. Hay un proyecto de financiación de Sitios de Memoria que está en el Congreso y que actualmente lo está liderando el subsecretario.
Nosotros no le cerramos ninguna puerta al Ejecutivo, nosotros tenemos que dialogar con el Ejecutivo y con el Estado en sí. Siempre hemos dicho que esta no es una política del gobernante de turno que tenga una u otra sensibilidad, es una responsabilidad del Estado y nosotros la exigimos. Esa exigencia también tiene que ver con que nosotros dialogamos con quien está a cargo, en este caso José Antonio Kast y su equipo. Nosotros siempre vamos a estar abiertos al diálogo.
Festival MUDA: música, cultura y memoria
—Con respecto al Festival MUDA, ¿nace como un acto de resistencia cultural o más bien como una forma de buscar el financiamiento que no les están garantizando?
—Esto nace más bien como un acto de resistencia cultural. Hay que pensar que la cultura y la memoria son uno mismo. La cultura es memoria. Este festival se viene masticando desde 2023 para la conmemoración de los 50 años, pero por logística no pudimos hacerlo porque ese año estaban los Juegos Panamericanos y el estadio estaba en construcción. El año pasado nos pusimos manos a la obra para poder hacerlo este año y es solamente una coincidencia que exista un gobierno de ultraderecha en el poder. El Festival MUDA iba a ocurrir sí o sí.
Más que el financiamiento, que sí tiene esa lógica el festival de poder reunir un pequeño fondo para los sitios, pero que eso no signifique impedir la responsabilidad del Estado de financiar a los sitios. Es más bien una resistencia cultural con respecto a la memoria, la democracia y los derechos humanos.
—Hace unos días conversaba con un profesor universitario y me decía que sus alumnos ven en la dictadura como algo muy lejano ¿Sientes que el festival y el rol de la música sirven para conectar a las nuevas generaciones con algo tan potente como fue la violación de derechos humanos y los asesinatos?
—Es muy distinto dar una cátedra de derechos humanos donde quizás la conexión con el estudiante es menor que a través de la música, el arte y la cultura. El arte y la cultura son un catalizador de la memoria y por eso es que el Festival Muda tiene ese compromiso. El festival además de música y obras de teatro tendrá la carpa del pensamiento. Vamos a tener el paquete completo. Me atrevo a decir que no hemos hecho un festival como este en estos años de democracia y creo que esto va a marcar un hito de cómo se percibe la memoria, la democracia y los derechos humanos.
Existe un problema de conexión con la juventud que es evidente y a mi modo de ver tiene dos componentes claros: el Estado nunca se puso las pilas respecto a tener la memoria como un punto de inflexión y de garantía de no repetición después de 17 años de dictadura y el cambio generacional, el que tiene que ver con que los nuevos jóvenes no conectan con estos temas. También tiene que ver con la profunda no educación en estos temas.
—Sobre el enredo que hubo con BTS ¿Qué les dolió más ustedes, el error inicial de programación o la forma en que las autoridades manejaron el asunto?
—Poner dos eventos tan importantes en un mismo espacio jamás iba a ocurrir, por lo tanto, nosotros nos pusimos rápidamente a buscar una fecha alternativa. Pero, supimos hace menos de un mes que BTS tampoco tenía el recinto asegurado. Hay un problema de comunicación en la institucionalidad no solamente con este sitio de memoria, sino con los mismos organizadores de quien ocupa los estadios en eventos culturales. Lo mismo ocurrió un poco con Canción Nacional que tuvo que bajarse.
Hay lecciones que hay que tomar y efectivamente hay una descoordinación bien evidente del Instituto de Derechos Humanos en el uso de este espacio que no es solamente deportivo, sino que cultural.