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17 de Septiembre de 2026¿Ahora sí? La licitación de la Torre Villavicencio con la que se busca recuperar el edificio abandonado que le cuesta más de $130 millones anuales al Estado
Según explicó Catalina Parot, la fórmula en evaluación tanto para el GAM como la torre contempla una concesión de uso oneroso, para que un privado desarrolle y opere un proyecto en el edificio a cambio de asumir su habilitación, mientras el Estado conserva la propiedad.
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Este miércoles, la ministra de Bienes Nacionales, Catalina Parot, aseguró que el Ejecutivo trabaja en una fórmula para darle continuidad a las obras del GAM, paralizadas desde abril, y adelantó que también se evalúa una alternativa para habilitar la Torre Villavicencio mediante la participación de privados.
En conversación con Radio Pauta, la ministra planteó que la opción en estudio sería mediante un mecanismo en el cual el Estado mantiene la propiedad del inmueble, mientras un tercero asume su desarrollo y explotación bajo determinadas condiciones. “No a través de venta, sino a través de una concesión de uso oneroso, es decir, el patrimonio lo mantiene el Estado”, explicó.
La secretaria de Estado también sostuvo que quien participe en la recuperación de la torre deberá hacerse cargo de las reparaciones necesarias para que el edificio pueda ser utilizado de manera segura.
Y es que según han informado diferentes autoridades los últimos años, el edificio de Villavicencio ha sufrido una serie de problemas estructurales, riesgos asociados a incendios, la falta de vías de evacuación y dificultades vinculadas a la caja de ascensores.
Al igual que Parot, distintas administraciones han intentado recuperar el edificio y han elaborado proyectos para su recuperación, pero en la práctica continúa abandonado detrás del GAM, en Villavicencio 364.
El GAM: una obra paralizada y una nueva fórmula en preparación
La discusión por la torre se cruza con el futuro de las obras de ampliación del GAM, cuyo contrato fue terminado anticipadamente en abril por el Gobierno.
Los trabajos habían sido adjudicados a la empresa GAM Moller PVC SpA y quedaron paralizados con un avance informado de 45%. La decisión se produjo en medio de cuestionamientos de las nuevas autoridades al costo del contrato y de un proceso de reordenamiento de prioridades y gasto público.
En ese momento, el entonces ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, cuestionó que el contrato hubiera sido licitado por $72.000 millones y adjudicado por $114.000 millones.
Con todo, Parot aseguró que el GAM tendrá una nueva oportunidad y que el Ejecutivo trabaja con el Ministerio de las Culturas y la dirección del centro cultural en una fórmula que permita retomar el proyecto. Entre las alternativas mencionadas está también la participación de privados.
Y es que si bien la ministra ha planteado que las obras del GAM y la eventual recuperación de la Torre Villavicencio serían proyectos independientes,podrían financiarse incluso bajo la misma licitación, pese a que se encuentran estrechamente vinculados por su ubicación.
Ayer Parot, de hecho, aseguró que el Gobierno ya está preparando las bases para la licitación de las obras de los proyectos bajo la modalidad de una concesión de uso oneroso a privados.
“Las condiciones del proyecto, tanto de esa torre como del GAM, las definimos nosotros y el que presente el mejor proyecto, se queda con un número de años importante para que puedan lograr el financiamiento”, dijo Parot.
Una concesión para la que todavía no hay respuesta definitiva
Pese al anuncio de Parot, Bienes Nacionales precisó que el destino de la torre aún no está resuelto.
Según respondió el ministerio a The Clinic vía Ley de Transparencia el 14 de septiembre, “la definición integral del proyecto y el modelo de gestión del inmueble corresponden a una iniciativa estratégica que se encuentra radicada en el Nivel Central del Ministerio de Bienes Nacionales (División de Bienes Nacionales y Subsecretaría) en coordinación intersectorial con otros órganos del Estado”.
A ello se sumó que, a la fecha de emisión del oficio, “no se ha dictado un acto administrativo terminal que adopte una decisión definitiva respecto de la asignación final o modalidad de uso del inmueble”.
Incluso, consultado sobre el eventual financiamiento para habilitar la torre, respondieron que “no consta en los registros de este Ministerio un acto administrativo formal ni convenio financiero perfeccionado que haya comprometido una fuente de financiamiento específica para su rehabilitación“.
En otras palabras, hasta la fecha de ese documento no había un financiamiento formalizado para ejecutar las reparaciones necesarias.
El millonario costo que mantiene la torre pese a estar deshabitada desde 2018
Debido a los problemas del edificio, la Torre Villavicencio se declaró inhabitable en 2018, y desde entonces figura en desuso. Pero no por ello ha dejado de ser propiedad del Estado ni mucho menos implicado menos gasto.
FOTO: HANS SCOTT / AGENCIAUNO
Según la información entregada por el ministerio, los principales gastos operacionales que implica la Torre Villavicencio estos últimos ocho años han sido los mismos: seguridad y vigilancia privada, además de seguros contra incendios y sismos.
Para el período 2025-2026, el contrato de seguridad específico para el inmueble asciende a $113.097.600, IVA incluido, por 12 meses. La adjudicación fue realizada a la Sociedad de Servicios Transbe SpA.
A esto se suma el seguro de incendio, sismo y otros riesgos contratado para la torre, cuyo costo alcanza las 576,47 UF anuales (23,6 millones), también por un período de 12 meses, póliza que fue adjudicada a HDI Seguros.
El ministerio también informa antecedentes del período 2023-2024. En ese entonces, el contrato de seguridad contemplaba tanto el Edificio Central de Bienes Nacionales como la Torre Villavicencio, lo que constituyó un monto global de $202.373.304. Por tratarse de un contrato para ambos inmuebles, esa cifra no puede atribuirse íntegramente a la torre.
En el caso de los seguros de dichos años, el monto adjudicado para 2023-2024 fue de 802,19 UF por 12 meses (32,8 millones).
En total, anualmente se gastan más de $133 millones en la torre. Costos que no implicaron ni su rehabilitación ni obras de reparación o habilitación.