
Política
18 de Septiembre de 2026Filtran nueva votación que deja contra las cuerdas la candidatura de Bachelet a la Secretaría General de la ONU: recibió 11 rechazos y solo un apoyo
La expresidenta obtuvo solo un voto de apoyo, frente a 11 de rechazo y tres “sin opinión”, en la tercera votación informal del Consejo de Seguridad. La costarricense Rebeca Grynspan quedó al frente con nueve respaldos, seguida por Carolyn Rodrigues-Birkett, con ocho.
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Este 18 de septiembre la ex presidenta Michelle Bachelet recibió un balde de agua fría desde Nueva York. En la tercera votación informal del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas para escoger al sucesor de António Guterres, la expresidenta chilena obtuvo solo un voto de apoyo, frente a 11 votos en contra y tres “sin opinión”. Esto pese a sus intentos por revertir los malos resultados.
El resultado la deja rezagada entre los ocho nombres que participan actualmente del proceso y contrasta con los números obtenidos por las dos candidatas que encabezan esta ronda: Rebeca Grynspan, exvicepresidenta de Costa Rica y actual secretaria general de la UNCTAD, consiguió nueve votos de apoyo, cinco en contra y uno “sin opinión”; mientras que la guyanesa Carolyn Rodrigues-Birkett recibió ocho apoyos, seis rechazos y un voto “sin opinión”.
Los números corresponden al tercer “straw poll”, como se conoce a las votaciones secretas que realiza el Consejo de Seguridad para ir midiendo el respaldo que tiene cada candidatura antes de acordar el nombre que recomendará formalmente a la Asamblea General.
Aunque estas votaciones no son vinculantes, permiten conocer cómo se distribuyen los apoyos entre los 15 integrantes del Consejo. Cada uno puede marcar una de tres opciones frente a los candidatos: “Encourage” (alentar), “Discourage” (desalentar) o “No opinion” (sin opinión).
Detrás de Grynspan y Rodrigues-Birkett aparecen el director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, y el diplomático ugandés Olara Otunnu, ambos con cinco votos de apoyo. Grossi recibió además ocho votos en contra, mientras Otunnu obtuvo siete.
El expresidente de Senegal Macky Sall también consiguió cinco votos favorables, pero acumuló nueve en contra.
Más atrás aparece la diplomática ecuatoriana María Fernanda Espinosa, con tres votos de apoyo, seis en contra y seis “sin opinión”.
En ese escenario, Bachelet obtuvo un voto de apoyo y 11 de desaliento, además de tres miembros que no manifestaron opinión. Solo Ivonne A-Baki, quien no recibió ningún voto favorable, aparece sin respaldos en esta ronda: obtuvo diez votos en contra y cinco “sin opinión”.
Bachelet llegó a esta carrera con una extensa trayectoria internacional. Además de haber ejercido dos veces la Presidencia de Chile, fue directora ejecutiva de ONU Mujeres y alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos. Su candidatura fue presentada originalmente en febrero por Chile, Brasil y México; posteriormente Chile retiró formalmente su nominación en marzo, mientras el proceso continuó con su nombre entre los candidatos considerados por el Consejo de Seguridad.
¿Cómo se elige en la ONU?
La votación de este viernes es la tercera ronda informal realizada por el Consejo de Seguridad. La primera ocurrió el 30 de julio y la segunda el 21 de agosto.
El procedimiento es relevante porque, aunque la Asamblea General es la encargada de nombrar formalmente al secretario general, debe hacerlo a partir de la recomendación del Consejo de Seguridad.
Por eso, el factor decisivo aparecerá a medida que avance el proceso: el Consejo está compuesto por diez integrantes no permanentes y cinco miembros permanentes que cuentan con poder de veto.
En anteriores procesos de selección, las rondas finales han permitido distinguir los votos de los miembros permanentes de los del resto del Consejo. Eso permite identificar si una candidatura enfrenta la oposición de alguna de las potencias capaces de bloquearla.
Por ahora, los resultados conocidos este viernes no hacen esa distinción. El Consejo de Seguridad deberá continuar con nuevas rondas hasta conseguir el consenso necesario para recomendar un nombre a la Asamblea General.
El elegido o elegida reemplazará a António Guterres, quien dejará el cargo a fines de 2026 después de completar dos períodos al frente de Naciones Unidas.