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Agustín Iglesias: “Vodanovic desprecia la importancia de que los alcaldes estén en lugares complejos. Y si hablamos de show, sacarse la polera es un show” 

El alcalde de Independencia ha intentado construido en el último año una imagen de edil presente en terreno, con participación en operativos en los que se le ve enfrentando incivilidades, lo que queda registrado en sus redes sociales, donde uno de sus videos superó los 8,2 millones de reproducciones. A pocos días de que Tomás Vodanovic cuestionara ese estilo -que también ocupan Sebastián Sichel y Matías Toledo, entre otros-y planteara que los políticos no están para hacer “puestas en escena”, Iglesias defiende su fórmula y acusa una “superioridad moral” detrás de esa crítica. “Es una caricatura injusta”, sostiene. En esta entrevista, además, aborda la seguridad de los alcaldes, el debate sobre los acuerdos políticos y entrega su evaluación de los primeros seis meses del gobierno de José Antonio Kast.

Por 20 de Septiembre de 2026
Agustín Iglesias, alcalde de Indepedencia.
Agustín Iglesias, alcalde de Indepedencia.
Agustín Iglesias, alcalde de Indepedencia. Fotos: Felipe Figueroa / The Clinic
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Desde que asumió la alcaldía de Independencia, Agustín Iglesias ha ido construyendo una faceta que excede la gestión municipal tradicional: aparece en terreno, participa de operativos, enfrenta situaciones de incivilidad y registra parte de ese despliegue para sus redes sociales.

El episodio que terminó de instalar esa imagen ocurrió a comienzos de año, cuando fue personalmente hasta la casa de un vecino que había botado basura en un lugar no habilitado para cursarle una multa. El video superó los 8,2 millones de reproducciones y en redes comenzaron a llamarlo el “nuevo Tío Emilio”. Se trata de un estilo que también han adoptado otros ediles quienes se graban mientras encaran a personas que incumplen las normas. Así se ha visto, por ejemplo, a Sebastián Sichel en Ñuñoa o Matías Toledo en Puente Alto.

Iglesias ha defendido esa fórmula como una manera de mostrar a un alcalde involucrado directamente en los problemas de sus vecinos y haciendo valer las normas.

Esa misma estrategia, sin embargo, fue cuestionada esta semana por el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic, quien criticó a los ediles que protagonizan este tipo de registros y planteó que los políticos no están para hacer “puestas en escena”, sino para resolver problemas.

En conversación con The Clinic, Iglesias responde a esa crítica, defiende la presencia de los alcaldes en los lugares complejos, cuestiona la idea de que ese despliegue sea incompatible con una gestión seria y aborda también su propia participación en operativos, la seguridad de los jefes comunales y su evaluación de los primeros seis meses del gobierno de José Antonio Kast.

—¿Los alcaldes caen presos por el algoritmo de las redes?

—Es evidente que las redes hoy juegan un rol fundamental en la democracia y en la vida de las personas. Hoy la gente se informa principalmente principalmente por RRSS y el mundo que nos toca vivir es el de las redes. Eso es lo que es. Así como el mundo televisivo, la prensa y las marcas se van adaptando a esto, la política también.

—¿Pero no se cae en una tentación?

—Es que más que una tentación, es la realidad. Esa es la manera en que hoy las personas se informan de lo que hacen sus autoridades, ya dejaron de ser los grandes encuentros masivos de discurso. Hoy la ciudadanía es mucho más exigente con sus políticos en gran parte porque tienen acceso al día a día de lo que hacen y no hacen. Eso no me parece malo en sí mismo.

—¿Cómo analiza entonces la crítica?

—Mira, creo que lo que dice Tomás desprecia de alguna manera la importancia que tiene para las personas que su alcalde esté en lugares complejos. Ser alcalde no es solo ser un gestor, ser una persona eficiente que tiene buenas redes y es capaz de tener los mejores proyectos para su comuna, sino que también tiene un simbolismo muy fuerte el ser alcalde. Para las personas el alcalde es la autoridad máxima de quien espera que sea una especie de protector de la ciudad, y creo que esa dicotomía falsa de quiénes hacemos la pega y somos eficientes, y los que están para las redes sociales, es una caricatura injusta. 

—¿No se genera una puesta en escena muchas veces maqueteada? ¿Un show?

—Acá hacemos una pega importante, profesional y bien seria de la cual estoy superorgulloso, y también hacemos un trabajo en redes sociales muy fuerte… Entonces, si uno habla de show, uno podría decir también que sacarse la polera es un show. Pero yo no soy quién para juzgar cuál es la estrategia de cada uno, cómo se quieren comunicar. Cada uno tendrá su manera de abordar el mundo de la política con lo que sube a las redes o no. Esa dicotomía entre los que supuestamente hacen show y los que trabajan en serio, es absurdo.

—También dice que nada se soluciona haciendo un reel.

—Es que nadie cree eso. Ningún operativo soluciona un problema de fondo ni tampoco los operativos son inútiles. Y nunca he creído que un reel solucione un problema de fondo. 

—¿Pero es necesario que un alcalde concurra a un operativo?

—Un operativo sí es importante. Por ejemplo, creo que lo que le pasó al alcalde (Christopher) White, de San Bernardo, es signo de que el crimen organizado se sintió amenazado por un alcalde. Por eso amenazaron al alcalde, porque ha sido insistente, ha estado enfrentando él directamente el crimen organizado. Eso es lo que las personas esperan. Entonces, si tuviese que elegir, preferiría que me critiquen por estar en los operativos a que me criticaran por no estar donde las personas quieren que esté, en los lugares complejos. Estar presente es una manera de decir que los alcaldes también estamos dispuestos a correr riesgos.

—¿Y no entorpece un operativo policial que esté la presencia de los alcaldes?

—Depende de cómo uno lo cuide. En mi caso, intento ser muy respetuoso, entender que primero ingresan las policías, luego la seguridad pública y luego el alcalde juega otro rol. El rol de hablar con el dueño del lugar, explicar por qué hacemos lo que hacemos, responder si hay que responder. Y en el fondo esto también significa dar una señal clara donde el alcalde le dice a las personas que las reglas son las reglas. 

“En la crítica de Tomás Vodanovic hay superioridad moral, sin duda”

—¿Entonces no existe esta diferencia entre los alcaldes metódicos y los de redes sociales?

—Es que no es incompatible. Y creo que en esas palabras se esconde una cierta muy propia del Frente Amplio, que ha sido criticada en múltiples ocasiones, que pone a nosotros y a ellos en distintos temas como ‘nosotros los gestores con capacidad de cambio, innovación y profesionales, y los otros están en el show de las redes sociales’…

—¿La crítica de la superioridad moral?

—Es superioridad moral, sin duda. Estoy seguro de que varios alcaldes que no aparecen en redes sociales hacen un trabajo serio, hay un montón de esos. A esos alcaldes, como Vodanovic, les falta preguntarse o tratar de entender por qué esto genera tanta adhesión en las personas, por qué las personas están contentas o agradecen a los alcaldes que están en esto. No es solamente por el algoritmo, es porque agradecen que la autoridad que eligieron esté haciendo la pega y esté en la calle. 

—Vodanovic también es un alcalde que está bien evaluado, en varias encuestas figura primero. 

—Sí, aunque su conocimiento y aprobación no es precisamente por su gestión, es también por el combate fuerte que hizo contra los problemas de corrupción en la administración de Cathy Barriga, donde hizo una puesta en escena muy grande en su momento. Lo mismo cuando pidió al presidente Boric que tuviéramos refuerzos en las calles, también lo hizo con parafernalia, y en gran término también lo es por sus apariciones relacionadas a su apariencia personal. Esto no lo critico, pero también fue una gran puesta en escena. 

—Ustedes ya habían tenido diferencias debido a la carta que divulgaron los alcaldes Tomás Vodanovic y Jaime Bellolio (UDI) en la que pusieron en relieve la importancia de encontrar acuerdos de futuro…

—Los acuerdos tienen un valor fundamental en la democracia. Jamás he hecho un cuestionamiento sobre eso. Suscribo la carta de ambos alcaldes. Pero creo que es incompleto y que tiene un riesgo: hemos aplaudido los acuerdos por mucho tiempo, pero tenemos un montón de acuerdos que no han funcionado. Eso pasó con el acuerdo por La Araucanía, el de la infancia, el de la educación. 

Hay un riesgo de caer en la acuerditis, como si fuera lo único importante, cuando las democracias hoy están cuestionadas por los resultados. 

—Los acuerdos son muchas veces el primer paso para lograr algo mayor. 

—Sí, pero incluso hay cosas que pueden cambiar sin acuerdos. Un gobierno con mayorías puede avanzar sin lograr un acuerdo, y hay acuerdos que no avanzan y no significan nada. La reforma tributaria de Arenas durante el gobierno de Bachelet es un acuerdo, que tuvo votos transversales, y no se transformó en lo que dijeron que iba a ser. 

—Algunos vieron una preocupación suya y del alcalde Sichel por el liderazgo que están construyendo Vodanovic y Bellolio, que son veredas políticas distintas.

—En lo personal, mi inspiración hoy es seguir en Independencia. Ya hay liderazgos establecidos, sería absurdo una preocupación por su liderazgo, porque ya está y tienen buenos números en las encuestas. Con Sebastián (Sichel) la escribimos genuinamente para introducir otra variable en el debate.

“La protección policial a los alcaldes debiera ser proactiva y no reactiva”

—¿Ha visto necesario contar con protección adicional para cumplir su rol’

—A mí me parece que no, pero no tengo idea de lo que puede estar ocurriendo detrás. El alcalde White antes de esta amenaza, pensaba pedir que retiraran sus PPI, porque sentía que nadie lo estaba amedrentando, pero no sabía que por detrás se estaba urdiendo un plan. Por eso creo que la protección policial debiera ser proactiva y no reactiva, debieran revisar el perfil de riesgo que tienen los alcaldes y no llegar solo cuando son amenazados, porque puede ser que lleguen tarde. 

En este caso del alcalde White, llegaron a la amenaza por una investigación de Fiscalía y por escuchas telefónicas. Aquí nos falta prevenir el cuidado de las autoridades.

—¿Usted se siente inseguro?

—No me siento amenazado por nadie hoy. Pienso que soy prudente en lo que hago. Hoy no siento esa amenaza, puede que esté equivocado.

—¿Le ofrecieron mayor protección?

—Me lo ofrecieron y dije que no era necesario.

—¿No se lo replanteó?

—No, la verdad creo que hoy no es necesario. 

“Hay que decir que las personas se siguen sintiendo inseguras”

—¿Cuál es su balance de estos seis meses de gobierno?

—Hay que decir que seis meses no son nada para un gobierno, pero es mucho para las personas. Creo que el Gobierno se ha ido ajustando, le costó mucho en un inicio. Y si bien han tenido muchos errores de comunicación que hay que corregir, no es fundamental. Pero creo que se han afirmado en el tiempo, pese a los traspiés. Se avanzó con la megarreforma, la cual me pareció bien, salvo por el punto de la exención de las contribuciones, y ha ido avanzando en su agenda. 

—¿Es la seguridad uno de los principales problemas?

—Se entrampó un montón, creo que es uno de los principales problemas que están teniendo, de hecho, se congeló la discusión de la reforma constitucional. Pero han sido capaces tras el ingreso del ministro Martín Arrau, se ha visto oficio. De todos modos, las personas están esperando resultados.

—¿Se pusieron muchas expectativas en torno a ideas que no se podrían cumplir?

—Sí, sin duda. Este es un gobierno que llegó a La Moneda con una altísima expectativa. Es verdad que en seguridad ha habido un avance, los números lo dicen: ha habido una reducción de homicidios, de conflictos en el sur, de ingresos irregulares. Pero también hay que decir que las personas se siguen sintiendo inseguras.

—¿Y si tuviera que poner una nota?

—De 1 a 7, le pondría un 5. 

—Han aprobado.

—Para mí han aprobado. Han crecido en su capacidad de poder gobernar y salvo lo de las bencinas, no ha habido otro error tan graves.

—¿Ese fue el mayor?
—Sí, fue un mal inicio. Fue un mal cálculo. 

—El Gobierno debió retroceder en el ingreso del reglamento de la Ley de Seguridad Municipal que ingresó esta semana. ¿Cuánto daña su relación con los alcaldes? ¿A qué atribuye este tipo de errores?

—Creo que el Gobierno se vuelve a equivocar con los alcaldes, y eso nos une otra vez desde la A hasta la Z contra una posición de Gobierno. Fue un error innecesario, totalmente evitable, inentendible y que se atribuye muchas veces a la improvisación en cosas como estas.

Este es un mal reglamento, que tiene que mejorar, pero me quedo con lo positivo y agradezco que el Gobierno haya escuchado y que el reglamento se retire para ser modificado hacia adelante.

“Fue un error quedarse en silencio el 11 de septiembre, era una oportunidad para el Gobierno”

—El 11 de septiembre el Presidente decidió no hacer ningún acto relacionado a un nuevo aniversario del golpe de Estado.¿Cómo vio esa decisión?

—Es un error, sin duda. El 11 de septiembre no es un día más para Chile y no se puede tratar así. Creo que esta fecha era una oportunidad para el gobierno, de poder abordar el 11 de septiembre de una manera diferente a lo que ha sido siempre, con la crítica que ellos siempre han hecho de contar cómo se llegó a ese momento. Pero quedarse en silencio sobre las atrocidades que ocurrieron en Chile, es un error.

—El Presidente habló de la necesidad de mirar hacia adelante.

—Entiendo la mirada hacia adelante y la comparto, pero no haber hecho nada desconoce la historia. Me imagino la incomodidad interna de cómo abordarlo, pero un Presidente tiene que ser capaz de correr los riesgos y los costos de ser necesario por cuidar la Patria entera. No hacer nada o no decir nada es como si ese día fuera un día más para Chile, y eso no es así. 

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