Ciudad
7 de Octubre de 2026Educación defiende el fin de Yo Elijo mi PC a estudiantes: “Cuando uno tiene un presupuesto acotado, es muy importante centrarse en lo efectivo”
Las autoridades del Ministerio de Educación defendieron la decisión de descontinuar las Becas TIC de Junaeb, que implican una reducción de $35 mil millones y reiteraron que existen “muchas dudas” sobre la efectividad del programa. El debate en la subcomisión también estuvo marcado por el amplio rechazo de los rectores de universidades a la disminución del presupuesto a la educación superior.
Compartir
Esta jornada comenzó el debate por el presupuesto del Ministerio de Educación, el que ha sido ampliamente criticado luego de darse a conocer que se descontinuará con el programa Yo Elijo mi PC, el cual fue puesto en marcha por Michelle Bachelet el 2009 y otorgaba computadores a estudiantes escolares.
En la cuarta subcomisión, la ministra de Educación, María Paz Arzola, enfatizó que el foco del presupuesto para la cartera de Educación en 2027 estará en primera infancia, y que por lo mismo se hicieron inversiones relevantes en jardines infantiles y la educación pública.
“Si uno compara la ley o el presupuesto 2027 que nosotros presentamos con la ley originalmente aprobada, sería un incremento del 1,1%. Y si es que comparamos, en cambio, con esta ley 2026 con los reajustes, que es el parámetro con que siempre se suele comparar el proyecto de ley que uno presenta, entonces es un presupuesto de continuidad que tiene un incremento o una disminución nulos en términos porcentuales”, dijo Arzola.
Al referirse al desglose del presupuesto de la cartera, comentó aquellos ítems y la variabilidad que tenían, donde reiteró que “en Junaeb, como ya se ha comunicado bastante por la prensa, hay una reducción del 2,2% que corresponde a 35 mil millones, que corresponde a las becas TIC, que es un programa que se opta por descontinuar”.
“Las variables respecto a la calidad técnica del programa hacen plantear muchas dudas sobre su efectividad”
Luego, consultadas las autoridades de la cartera sobre si no habrá ninguna otra política alternativa que haga entrega de computadores a los estudiantes, a raíz de la eliminación de las becas TIC, el subsecretario de Educación, Daniel Rodríguez, se limitó a comentar que “los beneficios sociales por ley, como la gratuidad, por ejemplo, están garantizados y en este presupuesto de continuidad se mantienen”.
Aseguró que se debatirán los detalles en las comisiones respectivas, donde también se evaluarán las alternativas, pero aún así, luego de enfocarse en que “es una asignación de muchas”, enfatizó en lo que es la postura del Gobierno respecto de la entrega de computadores: “La conversación que se inicia en el Congreso es técnica y política. Nosotros estamos abiertos a esa discusión, por supuesto. Las variables que ya se han discutido respecto a la calidad técnica del programa hacen plantear muchas dudas sobre su efectividad. Y cuando uno tiene un presupuesto acotado, es muy importante centrarse en lo efectivo”.
“Si nosotros mantenemos una conversación razonada sobre los recursos que cuenta el país y los focos en educación parvularia se mantienen, todas las convenciones están hoy día abiertas. Pero la propuesta nuestra aquí ha sido clara, ha sido ampliamente discutida y lo que queda ahora es escuchar la voz de los parlamentarios”, dijo Rodríguez.
El enojo de los rectores y su petición para que se rechace la partida
Las autoridades no ocultan que se recortó el presupuesto a la educación superior. Según han dicho, los últimos años los recursos destinados a dicha área venían aumentando hace años, y por primera vez se revirtió la tendencia para ir en línea con el foco en la niñez, por lo que se le disminuyeron un 1,7% las asignaciones a las universidades respecto del presupuesto 2026 vigente.
Sin embargo, hace unas semanas los rectores de las universidades han estado manifestando su malestar y preocupación con la disminución presupuestaria. De hecho, en la misma subcomisión expuso el rector de la Universidad de Valparaíso y vicepresidente ejecutivo del Cruch, Osvaldo Corrales, quien solicitó que se rechazara la partida respectiva a la educación superior.
El representante de las universidades públicas y privadas dijo que las rebajas presupuestarias suponen un debilitamiento de este sector, lo cual, a su juicio, constituye un error que debe ser corregido pues el país equivocará el rumbo e hipotecará su futuro si no cuenta con un sistema robusto de instituciones universitarias, que están a la vanguardia del conocimiento y la formación de personas que Chile requiere.
Aseguró que el sistema hoy no es capaz de absorber algún tipo de rebaja presupuestaria, por lo que “con el mayor de los respetos, nosotros como Consejo de Rectores lo que hemos decidido solicitar de forma unánime es que se rechace la partida de educación superior para los efectos”.
Y agrega que solicitan: “En primer lugar, restituir los aportes basales a los valores que estaban vigentes en el presupuesto 2026 ajustados, y por otra parte también que se autorice el uso del 100 % de los excedentes del Fondo Solidario”.
Pero quien también envió una carta a la cuarta subcomisión fue el rector de la Universidad Católica y presidente del G9, Juan Carlos de la Llera, quien comenzó diciendo que quería “plantear una objeción de fondo al proyecto de presupuesto para la educación superior”.
“Podría detenerme en cifras y glosas, pero creo que lo que está en juego es más importante que cualquier partida específica. Lo que este proyecto pone en riesgo son los principios sobre los cuales Chile ha construido uno de los sistemas universitarios más sólidos de América Latina”.
En su intervención, el rector también cuestionó el recorte a los aportes basales de las universidades, advirtiendo que estos fondos permiten sostener compromisos académicos y de investigación de largo plazo; criticó las restricciones al uso del Fondo Solidario de Crédito Universitario y alertó por la reducción de 6,4% en el presupuesto del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación.
A su juicio, estas medidas, sumadas al déficit que genera la gratuidad para las instituciones, dejan a las universidades con cada vez menos margen para enfrentar sus gastos y mantener sus niveles de calidad.
“Por estas razones, solicito respetuosamente a esta subcomisión que no apruebe la propuesta en los términos presentados y que se mantengan en términos reales, es decir, reajustados por inflación, tanto el aporte estatal a las universidades como los recursos destinados a ciencia e investigación”, dijo el rector de la UC.
“No estamos pidiendo un aumento. Pedimos únicamente que el Estado preserve el valor de su compromiso con las universidades, de modo que lo que hoy financia una hora de docencia, un proyecto de investigación o la formación de un doctor siga financiándolo el próximo año. Congelar los aportes en su valor nominal equivaldría a un recorte encubierto considerando una inflación proyectada para el próximo año del orden de un 3%”, concluyó De la Llera.



