Política
7 de Octubre de 2026El intento del Gobierno por desdramatizar la decisión de “no perseverar” con su reforma constitucional de seguridad
Como una "buena noticia" denominó el ministro de Seguridad, Martín Arrau, el acuerdo de los senadores que pasará a tener el patrocinio del Gobierno y que, de prosperar, echará por tierra la apuesta inicial del Ejecutivo. "Hubo discusión política, quizá daño político a quien habla, todo lo que queramos, pero lo que a mí me importa son los resultados", señaló el secretario de Estado.
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Una reunión en la que estuvieron presentes cuatro ministros y cinco senadores determinó lo que ayer se convirtió en la noticia más importante que dio el Gobierno desde el Congreso: que La Moneda había optado por “no perseverar” con su polémica reforma constitucional en seguridad.
La iniciativa, presentada en agosto —y que no logró concitar apoyo ni en las propias huestes oficialistas— sería reemplazada por la propuesta que proviniera de la mesa que en un inicio conformaron los senadores Arturo Squella (Partido Republicano) y Andrés Longton (RN), a la que también se sumaron Pedro Araya (PPD), Iván Flores (DC) y Karim Bianchi.
“Dado ese trabajo y el respeto a los acuerdos, no vamos a perseverar con la reforma que habíamos ingresado“, notificó ayer el ministro del Interior, Claudio Alvarado, quien junto a Martín Arrau (Seguridad), Fernando Rabat (Justicia), y José García Ruminot (Segpres) diseñaron el accionar del Ejecutivo y los parlamentarios en adelante con la fallida reforma constitucional, desechada principalmente por los reparos que provocó el nuevo estado de excepción por seguridad pública que permitía ser invocado durante ocho meses consecutivos sin intervención del Congreso.

Pese a que la lectura política que se hizo del evento fue considerada como una derrota para el Gobierno, el ministro de Seguridad descartó esa tesis. En conversación con Radio Duna, Arrau señaló que “ayer no llovió sobre mojado” para el Ejecutivo y que fue una “super buena noticia” que La Moneda desistiera de su proyecto original.
Asimismo, planteó que los senadores involucrados en la nueva propuesta “nos mostraron un texto que aborda gran parte de las materias que habíamos propuesto en nuestro tenor, quizá con otra intensidad, pero que viabilizan el camino para que el Estado tenga nuevas herramientas”.
“Es una muy buena noticia lo que pasó ayer, no es una mala noticia“, selló el ministro, aunque reconoció que durante la tramitación del proyecto “hubo discusión política, quizá daño político a quien habla, todo lo que queramos, pero a mí lo que me importa son los resultados”.
Asimismo, consideró que le parecía “injusto” que una parte de la visión sobre lo ocurrido se centrara en la derrota del Gobierno, “porque se ha avanzado muchísimo junto con los parlamentarios“.
Adelantos de la “nueva” reforma
Asimismo, Arrau también conversó generalmente sobre los contenidos que tendrá la propuesta de los senadores.
El titular de Seguridad planteó que se fortalecería el actual estado de emergencia constitucional, con la facultad de que este pueda ser invocado con “índole preventiva”, con la definición de causales “que permitirían invocarlo”.
Asimismo, señaló que este sería por 30 días —a diferencia de los 120 días contemplados en el fallido intento de estado de emergencia por seguridad pública—, por decreto del Presidente, y en adelante cualquier renovación sería vista por el Congreso.
Arrau también adelanto que en la Constitución se incorporarán las mismas inhabilidades que están vigentes para delitos vinculados al terrorismo, pero con el crimen organizado.
El último adelanto que brindó el secretario de Estado fue que luego de aprobada la reforma, si consigue los 29 votos requeridos en el Senado y los 89 posteriores en la Cámara de Diputados, habrá modificaciones en el Código Penal para incorporar la posibilidad de distinguir organizaciones del crimen organizado, con el fin de no requerir al Ministerio Público.



