Política
9 de Octubre de 2026Andrés Longton (RN): “El PS no puede mimetizarse con un sector que ha sido errático y pasivo en materia de seguridad como el PC y el FA”
El integrante de la comisión de Constitución relata a The Clinic que existe una posición de ambos partidos de ser "intransigentes", por lo que llama a que el Socialismo Democrático, particularmente el Partido Socialista (PS), tome distancia de esa posición. "Espero que en la medida en que vayan conociendo el texto como ha ocurrido en las últimas horas salgan más voces para manifestarse a favor del proyecto", señala.
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Un poco más aliviado respira esta semana el senador Andrés Longton (RN), luego de un mes y medio en el que, en conjunto con su par Arturo Squella (Partido Republicano), diseñaron una propuesta constitucional que reemplazó a la apuesta que hizo el Ejecutivo en el Senado que no contó con apoyo de las huestes oficialistas.
Los parlamentarios presentaron ayer su reforma —en compañía con Pedro Araya (PPD), Iván Flores (DC) y Karim Bianchi—, la que contiene tres modificaciones constitucionales, concentradas en temas como diferenciación del régimen penitenciario, el fortalecimiento del estado de emergencia y establecer como equivalentes las actividades terroristas con las del crimen organizado.
Aunque lograron sumar adherentes del Socialismo Democrático, graficado en los nombres de Araya y Flores, Longton se muestra lejano a la idea de que la reforma pueda concitar el apoyo de militantes del Frente Amplio (FA) o del Partido Comunista (PC), a quienes llama “intransigentes”.
—¿Qué es intransable en la actual reforma de seguridad que presentaron?
—Lo que tiene más apoyo y causa más consenso por la realidad que vivimos en las cárceles, y la peligrosidad de los delincuentes que hoy se albergan, todo lo que tiene que ver con la segregación, segmentación, aislamiento e incomunicación. Eso en los tiempos que hoy vivimos necesita una actualización constitucional con una bajada en la ley, sin perjuicio de que hay una amplia discusión respecto a si debe estar en la Constitución o no, pero me parece que viendo otras presentaciones que van en la misma línea, creo que tener ese cerrojo en la Constitución nos puede llevar a tener más certezas sobre eventuales restricciones que dejaremos en la ley.
—¿El Gobierno les pidió que eso no se tocara?
—No. El Gobierno no nos pidió nada en particular, solo mantener la sustancia, que se cumpliera el mismo objetivo que ellos buscaban. Me parece que eso se cumple, porque se modifica el estado de excepción, no se crea uno nuevo. Por otro lado, aludimos directamente al tema carcelario como ellos tienen contemplado y nos hacemos cargo del tema del crimen organizado que también era una preocupación del Gobierno. Por lo tanto, pudimos comprimir, acotar y hacer más sensato el contenido en relación a lo que había propuesto el gobierno en un inicio.
—Menos intenso, como dijo el ministro Arrau.
—Es una forma elegante de decirlo.
—Se hablaba de un borrador hace una semana. ¿Hubo muchos ajustes antes de oficializar la propuesta?
—Hubo ajustes. Nos estuvimos pimponeando el proyecto entre Arturo, Pedro y en los últimos días también con Iván y Karim para que más allá de compartir las ideas, tuviéramos acuerdos en los detalles, que es donde se empiezan a detonar problemas con quienes no comparten nuestra mirada. Tratamos de ser lo más riguroso posibles, considerando también que es la Constitución, que las modificaciones deben ser quirúrgicas para no tener efectos inesperados. Ese propósito se cumplió. Pero queda discusión y los proyectos son sujetos a eventuales cambios en la comisión.
—¿A quién tienen contemplado invitar a la comisión?
—Tienen que ser parte constitucionalistas, el Ministerio Público, el mismo Gobierno.
—¿Al exministro de la cartera con Gabriel Boric, Luis Cordero?
—Ningún problema. Él realizó una labor que dio inicio al tema carcelario. Por lo tanto, es voz autorizada en la materia. Si el exministro puede asistir, en la comisión estaremos gratos de poder recibirlo.
—¿En qué medida la reforma constitucional cambia el panorama actual de la delincuencia? En la izquierda no apoyan la idea porque dicen que esto no tiene efecto en la vida cotidiana de las personas.
—Es un proyecto más de la larga agenda que tiene el Gobierno en el Congreso y que va complementado con la gestión del ministro Arrau, que ha sido exitosa desde el punto de vista de los resultados en los últimos meses con la reducción de homicidios, de ingresos irregulares, mayor cantidad de decomisos de contrabando, disminución de secuestros o delitos de alta connotación social. Pero no es suficiente para volver a las tasas que teníamos hace más de 10 o 15 años. Más que cambiarle la cara a la delincuencia, este es un proyecto más que hace sentido conjuntamente con otros que van en la misma línea o tienen una relación directa o indirecta con esta reforma.

Longton y la posición de la izquierda en seguridad: “Están más preocupados de ser más duros con el Gobierno”
—Esta negociación partió con usted y Squella. Luego se sumaron otros senadores, pero no los que ustedes esperaban de la comisión de Constitución, como Vodanovic (PS) o Pascual (PC).
—No se pudo lograr. Se restó de esta discusión de manera temprana la senadora Pascual. Bueno, el incidente que fue público con la senadora Vodanovic sobre cuánto contenido sabía o no… La verdad es que todos fueron invitados en igualdad de condiciones y la senadora Vodanovic, a la vista de que todo indicaba que no compartía el contenido o que no había respuesta, a buen entendedor, pocas palabras.
Nos dimos cuenta de que la senadora Vodanovic no estaba en nuestra línea, a pesar de que había presentado en materia carcelaria un proyecto que era similar. Dada esa situación nos abrimos a tener otros apoyos, entendiendo que son materia de alto interés para otros senadores, como el presidente de la comisión de Seguridad (Bianchi) y su expresidente (Flores). Son voces autorizadas en el tema que nos ayudan a construir un espectro más amplio de votos, entendiendo que aquí hay que abandonar el acuartelamiento de la trinchera política que para muchos actores es más cómodo estar ahí, pero eso aleja de los resultados y de la ciudadanía.
—¿En qué sentido?
—Están más preocupados de ser más duros con el Gobierno o quién es una oposición más intransigente. Me parece que eso repercute en que nos termine alejando a todos de las soluciones. El PC y el Frente Amplio han tenido una posición en materia de seguridad bastante errática. Tampoco esperaba de ellos algo distinto.
—¿Ha tenido novedades de los senadores del Frente Amplio?
—Tenemos una relación cordial, pero sabemos que es difícil encontrar puntos de encuentro, más con el Frente Amplio. Esta semana rechazaron las Reglas sobre el uso de la Fuerza (RUF), responsabilidad penal adolescente en general lo rechazaron. Tienen poca apertura. Durante el gobierno del expresidente Boric también le rechazaron proyectos o en votaciones se separaban teniendo al ministro ahí adelante. Hubo proyectos de esa gestión que salieron con votos nuestros. Tienen una mirada bastante condescendiente con el fenómeno de la delincuencia.
—¿Sería una derrota para ustedes que esta reforma no contara con un apoyo más amplio que el de 29 votos?
—Más que una derrota para nosotros, esto genera un efecto adverso en una agenda de seguridad que es relevante para el país, donde las diferencias ideológicas desde el punto de vista de la autoría tienen que dejarse de lado por el bien del país. En ese sentido, si se pierde es parte de la discusión política. Esperamos que eso no ocurra.
—Pero en el caso de que prospere con un margen estrecho, donde no se cuente con el respaldo de más senadores del Comité Unido o del comité PS, PPD y PL.
—Espero que en la medida en que vayan conociendo el texto como ha ocurrido en las últimas horas salgan más voces para manifestarse a favor del proyecto. Ayer conversamos con el senador Fidel Espinoza sobre la apertura que él tiene para avanzar en esta agenda, independientemente desde dónde vengan los proyectos. Eso me parece una mirada que es más que generosa; va de la mano con enaltecer el cargo en el que nos desempeñamos, que es de mirar a la ciudadanía y no el color político de dónde vienen las soluciones.
—Pide que el Socialismo Democrático se aparte del PC y del Frente Amplio para avanzar en la reforma de seguridad.
—Hay miradas distintas en materia de seguridad. A mí lo que me sorprende es que haya una diferencia entre lo que pasa en el PS en la Cámara versus lo que pasa en el Senado. Yo no vi este nivel de conexión ideológica en materia de seguridad en el período pasado al menos entre los socialistas y el PC y el Frente Amplio. Entonces, me parece que existiendo diferencia entre ellos en materia de seguridad en el período pasado, no pueden desdibujarse mimetizándose con un sector que ha sido errático y pasivo en materia de seguridad.
Parte del PS está adoptando una actitud más de intransigencia y menos colaboración en materias de seguridad alineada con el PC y FA bien parecida a lo que ocurrió en Piñera II, lo que me lleva a pensar que tiene un objetivo más de dañar al gobierno que contribuir a las soluciones.



