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Una tercera integrante se suma a la familia de los exitosos Toni y Gino Lautaro: Nina, el restaurante que abrirá sus puertas en Paseo El Mañío de Vitacura

Los días de semana no son obstáculo para que tanto en Toni Lautaro como en Gino Lautaro se acumulen filas de personas que esperan por una mesa. Detrás de ambos restaurantes está el chef Matías Arteaga, que ha apostado por una cocina rupturista que cruza las tradiciones italianas con los sabores chilenos. El éxito de sus locales ahora lo lleva a dar un nuevo paso: abrir Nina Lautaro, una tercera apuesta que llegará a Paseo El Mañío, en Vitacura.

Por 11 de Octubre de 2026
Matías Arteaga y su socio, León Reynes / The Clinic
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Resúmenes generados por Intelgencia Artificial Resúmenes inteligentes

Toni Lautaro y Gino Lautaro, con filas incluso en días de semana, sumarán una tercera apuesta: Nina Lautaro. El nuevo local abrirá el 18 de noviembre en Paseo El Mañío, Vitacura, con formato “all day”.

  • Toni y Gino Lautaro han consolidado filas y un relato de “Los Lautaro”, familia ítalo-chilena.
  • Nina Lautaro abrirá el 18 de noviembre en Paseo El Mañío, en Vitacura.
  • El nuevo local será “all day”: desayuno, brunch, almuerzo y cena.
  • La carta cambiará cada tres meses, con productos chilenos de temporada.
  • Tendrá terraza, salón y capacidad para 165 comensales.

El artículo cuenta la expansión de la familia de restaurantes Lautaro, impulsada por el chef Matías Arteaga y su socio León Reynes. Tras el éxito de Toni y Gino, ahora preparan Nina Lautaro en Vitacura, una propuesta ítalo-chilena abierta todo el día, con foco en temporada, diseño y una experiencia visible en cocina y pastelería.

Estos resúmenes son generados por inteligencia artificial y chequeados por el periodista a cargo.

Incluso en días de semana, las filas se extienden a las afueras de Toni Lautaro, ubicado en el MUT. No es una postal ocasional: desde que el restaurante abrió sus puertas hace dos años, la escena se repite una y otra vez. Bajo el slogan “99% chileno, 1% napolitano”, la apuesta gira en torno a un menú que entremezcla la técnica y la tradición de una pizzería italiana con los ingredientes de la despensa local y de temporada de Chile. 

El éxito los llevó a abrir un segundo local en abril de este año, esta vez en Factoría Italia, en pleno Barrio Italia. El restaurante apuesta por una trattoria tradicional, con un foco en pastas frescas que se elaboran en el mismo lugar. Se llama Gino Lautaro, primo de Toni. Detrás de ambos restaurantes, su dueños y socio han construido todo un relato, personificando a sus locales como parte de una misma familia ítalo-chilena: Los Lautaro. 

Y la historia familiar de Los Lautaro no termina ahí. Ahora es el turno de Nina Lautaro, prima de Toni, quien se prepara para dar vida al tercer restaurante de la familia. El nuevo local llegará el 18 de noviembre a Paseo El Mañío, en Vitacura. Esta vez, el desafío será grande: un restaurante de modalidad “all day”. 

Su dueño es el chef Matías Arteaga, que opera los proyectos gastronómicos junto a su socio León Reynes, del grupo Melting Cook, responsable de marcas como Uncle Fletch, Chicken Love You y Diablo.

En todos sus restaurantes, la carta cambia cada tres meses, siguiendo el ritmo de las estaciones y la disponibilidad de productos chilenos. La apuesta es trabajar con materias primas de pequeños productores y adaptarse a los ciclos naturales, evitando alimentos congelados o productos importados fuera de temporada.

La apuesta de Nina es mantener el sello de los Lautaro, pero llevarlo a una propuesta diferente. Será un restaurante ítalo-chileno abierto durante todo el día, con desayuno, brunch, almuerzo y cena, donde la pastelería tendrá un rol central. 

“Queremos que lleguen el desayuno y se queden hasta la noche. En nuestros dos locales, los fines de semana uno se encuentra con mucha gente que vino por el brunch a las once y media de la mañana y se va a las cinco de la tarde. Nunca vamos a sacar a nadie”, comenta Arteaga.

La idea es combinar una cocina fresca y de temporada con una presentación más ligada al diseño, principalmente con paltos frescos que no requieren mantenerse calientes y que permiten jugar con la presentación.

Felipe Figueroa / The Clinic

“Va a ser un nuevo epicentro gastronómico del barrio”: La apuesta por El Mañío

Ubicado en una esquina y abierto hacia el paseo, Nina Lautaro contará con una amplia terraza exterior, otra interior y un salón. En todos estos espacios, explican, la idea es que los clientes puedan observar de cerca el trabajo que se realiza en la barra, la cocina, la pastelería y el horno pizzero.

“Nosotros siempre buscamos lugares donde se pueda mostrar el oficio. Eso es bien importante”, cuenta.

El segundo piso tendrá un salón más privado, pensado para acoger eventos y otras actividades. En total, Nina tendrá capacidad para recibir a 165 comensales.

—¿Nos podrían adelantar algunos platos?

—Tendremos, por ejemplo, carpaccios. Que los carpaccios son enormes y gigantes, porque a ella (Nina Lautaro) le encanta tener platos sin temperatura, para poder conversar largamente, muy frescos, y que te den el espacio para componer muy bonito. Va a tener unos canolis salados y picantes, que nunca se ven, que es disruptivo. Los canolis son este postre italiano de masa crocante rellena de ricota. Que es muy disruptivo, pero ¿por qué no? También se lleva algunas recetas de la familia, como la escalopa césar. La pizza va a jugar un rol importante también. Al igual que acá (Toni Lautaro) vamos a tener un horno directo de Italia, pero con un estilo un poco distinto. Acá es napolitano, y allá es neorromano. Es una pizza fina y crocante.

—¿Cómo valoran ser parte de esta nueva etapa del Paseo El Mañío, que busca recuperar su actividad luego de varios meses con gran parte de sus locales cerrados?

 —Para nosotros es una oportunidad genial. Somos cuatro locales nuevos a abrir este año. Creo que es el renacer de El Mañío, y genial poder participar al mismo tiempo que estas otras propuestas que son todas bien distintas. Yo creo que va a ser un nuevo epicentro gastronómico del barrio. Un nuevo Mañío. Habían tres locales abiertos, y en 45 días van a haber seis locales operando, va a estar entretenidísimo. 

—Considerando que Paseo El Mañío estuvo de capa caída durante algunos años y hoy recién se puede ver cómo de a poco comienza a renacer, ¿es una propuesta más arriesgada que el MUT o Barrio Italia? 

—Todos son desafíos. Imagínate que cuando elegimos el local en el MUT, esto era un hoyo, teníamos que imaginarnos que ahí podría haber un restaurante. Son apuestas, siempre hay una apuesta, pero creo que igual son polos donde hay flujo de gente y en El Mañío también hay una tradición de hace 30 años que son terrazas entretenidas. Entonces si bien había menos flujo, creo que la gente lo recuerda siempre como un lugar entretenido. 

Nuestra visión para el local no es ‘taquilla’. No buscamos donde mejor nos vamos a ver, buscamos donde mejor se va a expresar lo que nosotros soñamos que pase en nuestros locales. Entonces creo que no le exigimos al lugar haga la propuesta, sino que en qué lugar nosotros podemos habitar de manera increíble nuestra propuesta. 

—Estamos en un contexto económico más difícil. ¿Creen que esto ha hecho que menos personas salgan a comer, o sienten que ir a restaurantes sigue siendo una de las prioridades de la gente?

—El contexto económico está complejo, pero yo creo que la gente siempre va a buscar esa instancia de ir a compartir y salir con amigos. La gente no va a cambiar su sofá o su tele, pero sí va a guardar algo de presupuesto para salir con sus familias o amigos para celebrar un cumpleaños o ir a tomarse un tiempo de descanso. Nosotros, por suerte, nos va bien, tenemos mucha recurrencia de clientes. 

De todas maneras estamos apretados, pero nuestro espíritu es: de lo bueno mucho. Y en estos momentos de elegir dónde gastar, uno lo quiere hacer donde va a ser feliz. Y creo que nosotros nos sacamos la mugre para satisfacer esa expectativa.

Felipe Figueroa / The Clinic

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