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Correo 19 de Octubre de 2026

Carta a la directora / Personas mayores hospitalizadas: la urgencia de resguardar su autonomía

Por Claudia Cid, Directora Médica Interclínica Cordillera
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Para una persona mayor, superar una enfermedad no siempre significa volver a casa en las mismas condiciones. Datos globales indican que cerca de una de cada tres personas mayores hospitalizadas por una causa aguda puede desarrollar una nueva discapacidad física, generando dependencia para actividades cotidianas.

El desafío es urgente. En Chile viven 3,66 millones de personas de 60 años o más, equivalentes al 19,8% de la población, y el INE proyecta que en 2050 serán el 36,5%. A la vez, la VI Encuesta Nacional de Calidad de Vida en la Vejez mostró que un 60% está muy preocupado por tener que depender de otros. 

No basta, entonces, con aumentar prestaciones. Nuestro sistema de salud debe adaptar la experiencia hospitalaria a una población que envejece. En Clínica Cordillera —alianza entre Interclínica y la Municipalidad de Las Condes— iniciamos este camino en 2025, siendo recientemente reconocidos como Age-Friendly Health Systems Participant. Esto acredita que implementamos un marco de atención propuesto por el Institute for Healthcare Improvement (IHI) para brindar atención respetuosa, segura y de alta calidad a cada paciente mayor hospitalizado.

Este marco se basa en las 4M: What Matters, que adapta la atención a valores, necesidades y preferencias del paciente; Medication, que asegura el uso seguro de medicamentos; Mentation, orientado a prevenir y abordar demencia, depresión y delirio; y Mobility, que promueve el movimiento seguro para preservar funcionalidad y autonomía. En Cordillera, donde los mayores superan el 40% de los hospitalizados, este enfoque ya se está traduciendo en protocolos y acciones concretas.

Más de 5 mil organizaciones de salud del mundo han adoptado este modelo, conformando un movimiento global. En Cordillera recién comenzamos y tenemos mucho por aprender, pero creemos firmemente que, en un país que envejece y comienza a discutir cómo responder a las necesidades de cuidado, el sistema de salud —público y privado— tiene una responsabilidad: prevenir dependencia evitable y preservar autonomía. Avanzar hacia hospitalizaciones más amigables con las personas mayores es una forma concreta de aportar a ese desafío país.

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